Eddie Ramírez, autor en Runrun

Eddie Ramírez

Como un ciudadano más, sin ser portavoz de grupo alguno,  siento la obligación de expresar mis inquietudes con la intención de contribuir a que usted,   presidente (e) Juan Guaidó, y demás compatriotas de buena voluntad contribuyan a un devenir que sea mejor que el pasado, evitando se repita el anacronismo de la presente dictadura totalitaria. 

Presidente (e) Guaidó, usted heredó un país destrozado tanto moral, como materialmente. Este pasivo es de vieja data y el régimen actual terminó de colocarlo en bancarrota. Los gobiernos entre 1958 y 1999 hicieron importantes contribuciones al crecimiento y desarrollo del país, hubo ascenso social y cierta “bonanza”, de la cual nos beneficiamos unos pocos. Los más siguieron relegados y las instituciones fueron generalmente  manejadas a capricho por quienes detentaban el poder. Se formaron buenos profesionales, pero no buenos ciudadanos. Fuimos derrochadores, hubo corrupción, nuestra supuesta riqueza fue un mito, la democracia fue chucuta y no fuimos capaces de sembrar el petróleo.  

Todo ello se ha podido corregir en una democracia que era perfectible, pero preferimos elegir a un populista que, en vez de enderezar  entuertos, destruyó casi todo y el resto lo aniquiló su sucesor, hoy usurpador del poder. Ahora usted tiene la responsabilidad histórica de sentar las bases para iniciar la lenta y penosa   recuperación. Para ello cuenta con un equipo de gente valiosa, aunque otras no tanto. Ojalá permita el concurso de más personas con méritos profesionales, experiencia y que practiquen principios y valores. Entiendo  que por no haber sido electo por el pueblo, usted requiere atender las peticiones de los diferentes grupos políticos, pero por su juventud está en posición de dar la batalla por lo que es correcto, importante y urgente. Si cede a las presiones pasará a la historia como un ciudadano bien intencionado, pero que dejó pasar la oportunidad de enderezar el rumbo. Y eso usted no lo merece, ni es lo que deseamos los venezolanos. 

 

En los últimos tiempos algunos insensatos han tratado de descalificarlo al no lograr  que entrara la ayuda humanitaria, por los hechos del 30 de abril en La Carlota y porque Maduro sigue en Miraflores. También debido a  la elección del régimen en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Eso no debe afectarlo, ya que provienen de muchos que no están bien informados, de otros que no están conscientes de las herramientas de que dispone el régimen y de unos pocos malintencionados. 

 

Como usted sabe, la industria petrolera que es nuestra única fuente de divisas está en el suelo, igualmente las  del hierro, acero y aluminio. La recuperación de las mismas será tarea titánica y requerirá inversiones enormes que tendrían que venir de nuevos préstamos o de retirar los aportes a la salud, educación e infraestructura. Entendemos que todavía muchos compatriotas consideran que privatizar es un delito y que  el sector político se muestra mayoritariamente estatista. Un político joven como usted podría contribuir a que cambie esta percepción, ya que la realidad obligará más temprano que tarde a que el Estado deje de ser empresario.  

Desde luego que este cambio no puede realizarse de un día para otro y para lograrlo se requiere que esas empresas puedan ser saneadas parcialmente. Un requisito necesario,  aunque no suficiente, es que al frente de las mismas se designe personal con conocimiento del negocio, honestos y con suficiente ecuanimidad para reducir gradualmente el personal excesivo,   respetando sus derechos laborales. 

Debido a  las circunstancias, hasta ahora  usted solo ha podido designar algunos embajadores y directivos en empresas que están en el exterior, como Citgo y Monómeros Colombo- Venezolanos, así como en Pdvsa y Corporación Venezolana de Petróleo que no son operativas. Muchos  nombramientos han sido acertados. Otros, principalmente en esta última, no reúnen las condiciones de mérito o de trayectoria transparente. Es entendible y deseable que una nueva generación asuma responsabilidades, siempre que sus miembros califiquen y, ojalá, que escuchen consejos.  Evalúe usted los candidatos y no permita que los impongan de acuerdo a cuotas políticas. 

Por otra parte, dele usted el mayor apoyo posible a la agricultura y ganadería, que pueden ser reactivadas en relativo corto tiempo, generan empleo y una mayor producción evitaría costosas  importaciones. Es preferible otorgar más créditos e inclusive algunos subsidios directos al sector agrícola y dejar que las empresas industriales sean recuperadas por el sector privado. 

 

Señor  Presidente (e), asuma usted el reto ahora que cuenta con un apoyo mayoritario del pueblo venezolano. 

 

Como (había) en botica: En Chile y  Ecuador los actos de vandalismo los practican los rojos que están en la oposición. En México el cartel de la droga. En Venezuela las fechorías las practican quienes están en el poder. El vil asesinato del concejal Eduardo Rada apunta hacia Miraflores, donde coinciden los rojos con el negocio de las drogas ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

 

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Fausto y las sanciones a petroleros, por Eddie Ramírez

 

 

El Fausto de Goethe fue un engañador y un asesino. Nuestro guerrillero Fausto dicen que cometió varias fechorías, pero por carecer de  pruebas no podemos afirmarlo. Sin embargo, sí es público y notorio que engañó a muchos, entre ellos a quien esto escribe. Cuando regresó de Viena, pensamos que las brisas del Danubio habían apaciguado al antiguo guerrillero y que era un hombre serio y la mejor carta que tenía el gobierno para conducir a nuestra principal empresa. La realidad es que no es serio, sino que nunca  ríe y como conductor resultó tan malo como el reposero del metrobús. Es el principal responsable de la destrucción de Pdvsa, pero 16 años después los rojos quieren sancionar a quienes intentaron defender a la empresa y a la democracia.

 

Después del paro petrolero de abril 2002, se produjo una arremetida en contra de los defensores de la meritocracia. Fausto toleró que un grupo de “revolucionarios” desatara una campaña de amedrentamiento, mantuvo como Gerente de Prevención y Control de Pérdidas al teniente coronel (r) Pérez Issa, quien actuaba como comisario político, y avaló averiguaciones penales y civiles emprendidas por amigos suyos y por diputados. Tanto Horacio Medina, como Juan Fernández manifestaron a Fausto la preocupación ante la persecución e ideologización que se producía en la empresa.

 

Al día siguiente del paro cívico del 2 de diciembre 2002  los petroleros fueron agredidos por la Guardia Nacional. Fausto militarizó las instalaciones, convocó a los grupos paramilitares oficialistas a ocupar los portones de Pdvsa e implementó un plan de contingencia paralelo al institucional. El  día 6 ordenó a los empleados de la empresa mixta Intesa bloquear las claves que permitían el control de las exportaciones. El día 7 asumió poderes plenos, removió a los gerentes de producción y refinación que estaban en sus puestos y el 13 despidió a Edgar Paredes, Juan Fernández, Horacio Medina y Edgar Quijano. De allí en adelante ejecutó despidos masivos: 726 ejecutivos, 12.371 nómina mayor, 3.705 nómina menor y 1.951 de la nómina diaria, además de unos 2.500 de Intesa y un número indeterminado a quienes no les llegó notificación de despido pero que fueron impedidos de ingresar a su trabajo. Obedeciendo órdenes de Chávez y muy probablemente de sus jefes castristas, Fausto cometió el mayor genocidio laboral de nuestra historia.

 

Once años después, el ciudadano Raúl Soto y posteriormente Ramón Torres C,  ilegales Auditores Fiscales de Pdvsa, así como el Delegatario Paúl Alvarado Rodríguez, iniciaron  una persecución en contra de 180 trabajadores, a los cuales en forma arbitraria les endosaron una sanción pecunaria por el petróleo que se dejó de exportar, la gasolina que tuvo que importarse y  supuestos daños no identificados a instalaciones entre el 2 de diciembre 2002 y el 31 de marzo 2003, aún cuando los sancionados habían sido despedidos entre diciembre y enero. Inventaron una cifra    de más de 19 mil millones de bolívares, la cual distribuyeron arbitrariamente, entre 80 y casi 125 millones de bolívares por cabeza.

 

En ningún caso señalaron  una acción concreta individual. Todas las acusaciones fueron por dar declaraciones, por asistir a ruedas de prensa o ser fundadores de Gente del Petróleo o de Unapetrol. El colmo es que algunos de los sancionados no se unieron al paro, otros nunca dieron declaraciones, ni asistieron a ruedas de prensa y varios estaban de vacaciones.  Quien esto escribe ya estaba jubilado desde fines de octubre, aunque sí di declaraciones apoyando el paro una vez que se inició y por este “delito” me aplicaron la mayor sanción, 124.914.013,16 bolívares fuertes.

 

Ahora, casi 16 años después, Pdvsa acudió al ilegal TSJ para solicitar   medidas de prohibición de enajenar y gravar bienes pertenecientes a los sancionados arbitrariamente. La lista incluye a un médico, abogados comunicadores sociales, economistas , capitanes de barcos, un docente e investigadores y, desde luego, especialistas en las operaciones de hidrocarburos.  El tiempo nos dió la razón. No nos arrepentimos. Había que realizar un paro para intentar evitar la destrucción de nuestra principal empresa y el establecimiento de una narcodictadura.

 

Por los despidos injustificados, Fausto, o sea Alí Rodríguez Araque, es el principal responsable de la debacle de Pdvsa. Posteriormente, sus protegidos  Rafael Ramírez y Eulogio Del Pino, terminaron la destrucción por contratar muchos activistas políticos, no realizar las inversiones necesarias y por propiciar  la corrupción. Ellos deberían ser los sancionados, no quienes intentaron preservar la empresa. En la obra de Goethe, la infeliz Margarita intercedió para que  Fausto no fuese a los infiernos, pero Venezuela no perdonará a este Fausto, ni a sus pupilos.

 

Como (había) en botica: Maduro autorizó al   general Quevedo a contratar sin licitación. La producción y la refinación seguirán declinando y aumentará la corrupción. Repudiamos las violaciones a los derechos humanos por parte del régimen de Daniel Ortega ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

 

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Eddie Ramírez Abr 17, 2018 | Actualizado hace 2 años
Petróleo amargo, por Eddie Ramírez

 

Arroz amargo es una película de 1949  que en ese entonces impresionó a mi amigo  Antonio, quien pasó muchas noches de insomnio pensando en la  despampanante Silvana Mangano. La trama versa sobre la explotación de los trabajadores contratados para el cultivo del arroz y la corrupción. Para los expertos no existe el petróleo amargo, sino el gas amargo, pero en el caso de Venezuela el llamado oro negro ha resultado amargo. No logró desarrollar al país, tampoco a la propia industria petrolera y en en los últimos dieciséis años se derrumbó su producción y procesamiento y ha sido fuente de corrupción.

La historia del petróleo en Venezuela puede dividirse en cuatro etapas. La primera abarca desde 1878 con la creación de la Petrolia del Táchira, que operó  hasta 1934. Posteriormente llegaron las grandes transnacionales, las cuales se aprovecharon del corrupto Juan Vicente Gómez y de su entorno para caribearnos. Esta etapa finalizó con la Ley de Hidrocarburos de  1943, que limitó los abusos de esas compañías.

La segunda etapa va desde 1944 hasta la estatización en 1975. Las  compañías lograron colocar a nuestro país como el segundo productor mundial de petróleo y el primer exportador. El gobierno elevó los impuestos y   para defender nuestros intereses, Venezuela fue promotor fundamental de la OPEP en 1960. En ese entonces nuestro aporte era el 36 % de la producción de  esa organización. Venezuela tuvo un crecimiento espectacular, pero no logró diversificar su economía y un elevado porcentaje de la población permaneció en la pobreza.

La tercera etapa va desde 1976 fecha en la que los venezolanos asumieron la conducción de esta industria, hasta finales del  2002. Ante la inminente estatización, las trasnacionales, redujeron la inversión y el mantenimiento, pero formaron personal venezolano. Lógicamente, en esos primeros años declinó la producción. Ante las limitaciones para realizar las inversiones,  Pdvsa creó, con la aprobación del Congreso Nacional, Convenios Operativos, Asociaciones Estratégicas e Inversión a Riesgo y Ganancias Compartidas, y con el concurso de empresas privadas logró producir 1.100.000 b/d adicionales, que de otra manera hubiesen permanecido bajo tierra.

La producción en el año 2001 fue de 3.094.000 b/d de crudo y 173.000b/d de líquidos del gas natural y el número de trabajadores era de 69.284, de los cuales 40.955 propios y 28.329 contratados. Es decir que cada trabajador producía 47,1 b/d. La deuda financiera era de 7.500 millones de dólares.  Para garantizar el mercado se adquirieron total o parcialmente 18 refinerías en el exterior. Pdvsa era dueña de una capacidad de procesamiento internacional de 1.952.000 b/d.

El gran error fue dilapidar los ingresos y limitar la producción, lo cual nos dejó rezagados y con amarguras.   

La cuarta etapa se inició en  el 2003, después del despido ilegal de casi 23.000 trabajadores, del ingreso de activistas políticos y de la designación de directores y gerentes sin méritos.   Las cifras son elocuentes. La producción de crudo a marzo de este año, consignada en el Monthly Oil Market Report de la OPEP, fue de solo 1.488.000 b/d. O sea que apenas producimos el 4,6% del total  de la OPEP y en latinoamérica estamos detrás de Brasil y México.

El número de trabajadores  reportado en el último Informe Anual de Pdvsa del 2016, es de 164.370, de los cuales 133.327 laboran en actividades petroleras (110.648 propios y 22.679 contratados) y 31.043 están en actividades no petroleras. Es decir que cada trabajador está produciendo solo  nueve barriles por día. Pdvsa explota a sus trabajadores al no velar por la seguridad de las operaciones, lo cual ha ocasionado gran número de accidentes. El propio expresidente Del Pino declaró que se había descuidado el mantenimiento.

En cuanto a refinación,  Pdvsa decidió que era preferible vender 10 refinerías en Estados Unidos y en Europa y adquirir tres,  en Cuba, Jamaica y República Dominicana. Hoy solo contamos con una capacidad de refinación de 869.000 b/d. Es decir que perdimos 1.085.000 b/d de capacidad de refinación, o sea de colocación de nuestros crudos en el exterior, además de la posibilidad de procesar mucho más  si se lograba acuerdos con los socios. Recientemente Cuba se apoderó de nuestra participación en la refinería de Cienfuegos.

Según US Energy Information Administration, en el año 2017 Venezuela importó de Estados Unidos 28.259.000 barriles de productos refinados, de los cuales 6.322.000 barriles fueron de  gasolina y 6.426.000 barriles de diesel. El resto fue de diferentes productos. No disponemos de cifras de importaciones de petróleo liviano, ni de combustibles procedentes de otros países.  La deuda financiera de Pdvsa al 2016 era de 41 millones de dólares. Además, hay que agregar la deuda que tiene con el Banco Central y con proveedores. Por apropiarse de parte de la cosecha petrolera  hay tres expresidentes y unos 60 gerentes indiciados por corrupción.

El petróleo pudo ser nuestro instrumento de desarrollo. Políticas equivocadas  produjeron resultados amargos.

Como (había) en botica: La Declaración de los principales 16 países de América afirmando que sin condiciones justas las elecciones “carecerán de legitimidad y credibilidad”, debería  hacer rectificar a Henry Falcón. La Asamblea debe autorizar el juicio a Maduro ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Muérete  que …, por Eddie A. Ramírez S.

 

Muérete que, según el viejo chiste,  no era pecado lo que practicaba la chica amiga de hacer favores, como la Dolores de  la copla. Tampoco es pecado cualquier acción en contra de un régimen dictatorial, pero sí son pecados de lesa humanidad y contra la democracia ciertos hechos realizados por quienes están en el poder.

Muérete que el narcotraficante Makled está siendo utilizado por los narcotraficantes del régimen para atacar a quienes ya no apoyan las violaciones a la Constitución. Muérete que ya Falcón denunció que el gobierno está violando el acuerdo. Ojalá se retire, ya que es más fácil que morrocoy suba palo a que el dictador Maduro entregue el poder por elecciones.

Muérete que la única diferencia entre Soy Venezuela y el Frente Amplio Venezuela Libre es que los primeros predican que no tiene sentido seguir exigiendo condiciones justas para ir a elecciones y los otros aseveran que es necesario insistir. Ninguno está dispuesto a votar, pero inexplicablemente no se unen para enfrentar a la narcodictadura terrorista.

Muérete que es cierto que Maduro es colombiano y que muchos políticos de oposición no le dieron, ni le dan, importancia a la necesidad de exigir la partida de nacimiento.

Muérete que es público y notorio que en el Sebin torturan a los presos políticos. Muérete que, según Gonzalo Himiob del Foro Penal, en Venezuela fueron detenidos 12.178 ciudadanos por razones políticas, de lo cuales 7.194 están sujetos a medidas cautelares y 241 están en cárceles.

Muérete que Venezuela se está quedando sin médicos y sin profesores. Muérete que Maduro obligó a emigrar a millones de venezolanos, separando a las familias y exponiendo a muchos de nuestros compatriotas a pasar penurias, aunque menos que en su propia tierra.

Muérete que un millón de bolívares, Chávez lo transformó en mil bolívares fuertes y Maduro en solo un bolívar soberano. Pendejo soberano quien crea que con esa medida se controlará la inflación. Muérete que la escasez de alimento se agudizará a partir de julio, según Gerson Pabón, Director de Fedeagro. Muérete que el problema a resolver no solo es sacar a Maduro y a su caterva de corruptos e ineptos, sino desprenderse de las empresas del Estado, abrirse al libre comercio y eliminar controles.

Muérete que, según sus mismos compañeros rojos, Rafael Ramírez, Bernard Mommer, Eulogio Del Pino, Nelson Martínez, Jesús Luongo y unos 70 gerentes de la Pdvsa roja resultaron ser unos pillos.  Muérete que Gente del Petróleo y Unapetrol tenían razón cuando dijeron que los rojos destruirían a Pdvsa.

Muérete que todas las empresas que eran del Estado o que fueron estatizadas están quebradas e irremediablemente tendrán que ser privatizadas por falta de recursos del Estado para poder recuperarlas.

Muérete que el régimen decretó no laborable para los empleados públicos toda la Semana Santa  para ahorrar electricidad y agua, servicios que desatendió por los guisos en compra de equipos inadecuados y  mal manejo de las represas.

Muérete que no era cierto que los militares eran indiferentes a las violaciones de los derechos humanos. Prueba de ello es que hay 78 presos,numerosos exiliados y un elevado número que fueron dados de baja o que la solicitaron.  

Muérete que no fue pecado  el pronunciamiento de los militares el 11 de abril del 2002, aunque después no manejaron adecuadamente la aceptación de la renuncia de Chávez. Muérete que Lucas Rincón, el gaznápiro  que la anunció, todavía es embajador en Portugal. Todo un record.

Muérete que Pedro Carmona hubiese entregado el poder hace 15  años y hoy disfrutaríamos de democracia. Muérete que algunos de los que criticaron que había violado la Constitución, hoy están exiliados, presos o inhabilitados y  claman por un golpe y hasta por una intervención humanitaria extranjera. La vía electoral es lo civilizado, pero cuando una dictadura la cierra, la insurrección es válida. El papel de los militares debe  ser exigir elecciones transparentes y, en última instancias, un pronunciamiento que dé paso a un gobierno civil de transición que convoque a elecciones lo antes posible.

Como (había) en botica: El maestro Abreu realizó una gran obra que benefició a miles de jóvenes. Desconocemos si su cercanía  al régimen fue por convicción o para evitar la destrucción del Sistema de Orquestas. Disfruté el libro “Venezuela: La tierra elegida”, de Mary Blanca D’Avolio. Su autora da un mensaje positivo, narrando   con amenidad nuestros defectos y virtudes. El 1 de abril habrá elecciones en Costa Rica. Fabricio Alvarado, predicador neopentecostal, centra su propuesta en ataque a la diversidad sexual, carece de equipo y de  programa económico. Carlos Alvarado, del partido actualmente en el gobierno, cuenta con buenas propuestas y un equipo serio, pero tiene algún rechazo por la actuación de su partido y por el pequeño grupo de extrema izquierda  que lo respalda. Pienso que ninguno de los dos apoyaría a Maduro pero, para Costa Rica, Fabricio sería un retroceso ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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El engaño de la Faja, por Eddie A. Ramírez S.

 

Venezuela es un país petrolero, aunque  quizá podría decirse que lo fue. Ahora solo es uno con grandes reservas de petróleo, con riesgo de que se queden  en el subsuelo. Relativamente pocos libros se han escrito sobre el tema y todavía menos sobre el descalabro de nuestra industria de los hidrocarburos desde que los rojos la tomaron por asalto en el 2003. Por ello, nos complace dar la bienvenida al libro de José Suárez Núñez que puede adquirirse a traves de Amazon, cuyo título tomé  prestado para este artículo.

Este veterano periodista no se limitó  a presentar y analizar información sobre la Faja Petrolífera del Orinoco, sino que hace un recuento desde los primero años de nuestra industria petrolera hasta el presente. Suárez ha cubierto esta fuente desde hace muchos años, por lo que ha tenido acceso a los presidentes y directores de Pdvsa, a ministros del área y a distinguidos especialistas.

En el período antes de la estatización de 1976, Suárez relata  los primeros descubrimientos y explotaciones, la corrupción con las concesiones y  la injerencia de las transnacionales durante la época del dictador Juan Vicente Gómez. Narra hechos poco conocidos como la carta  de Preston Mc Godwin , jefe de la Legación estadounidense, en la que informa sobre “la absoluta corrupción de los tribunales de Venezuela”, algo que perdura. El empleo desde 1924 de mujeres zulianas como secretarias y mecanógrafas. La perforación en 1926 de un pozo en Cabimas al lado de la casa de Clementina Romero, a quien ordenaron  no cocinar por el peligro de incendio.

El proceso de nacionalización incluyó a tres empresas venezolanas, por lo que el autor del libro  señala que “en el fondo yacía un fuerte criterio estatista para ir creando el Estado todopoderoso” . Refiere  que a Carlos Andrés Pérez le costó contener la presión de sectores extremistas que aspiraban se despidiera a trabajadores de la nueva empresa, por haber trabajado con las transnacionales. Así mismo, que  Pérez instruyó a Alfonzo Ravard de no aceptar recomendaciones de los políticos.

El libro reseña los logros del  cambio del patrón de refinación, las actividades de exploración , los resultados  en producción y los beneficios de la internacionalización, la creación de las Asociaciones Estratégicas para extraer y procesar los crudos pesados  de la Faja del Orinoco y los Convenios Operativos manejados por empresas privadas nacionales y extranjeras. También presenta opiniones sobre la eliminación de las filiales Maraven, Lagoven y Corpoven, lo cual según algunos destruyó el escudo protector contra  la politización. Quien escribe este artículo considera que nada hubiese impedido que Chávez tomara por asalto a Pdvsa y que era necesario reducir costos y eliminar triplicaciones.

Suárez relata  cómo Chávez se valió inicialmente de Mandini hasta que lo sustituyó por Ciavaldini, quien inició descaradamente la politización en  la empresa; el período de Lameda, quien al ser destituido tenía el reconocimiento de los trabajadores y declaró que “ No se pueden pagar dividendos al Ejecutivo con ingresos que no han sido generados, porque es importante que Pdvsa no se descapitalice”. Lamentablemente eso fue lo que sucedió.

La bochornosa y corta actuación de Gastón Parra y la designación de cinco directores no calificados.  El paro petrolero de abril del 2002. La designación de Alí Rodríguez Araque como presidente de Pdvsa, quien inicialmente fue bien recibido, pero  que gradualmente permitió que que los rojos de la empresa actuaran como activistas. El paro cívico de diciembre 2002 y el genocidio laboral. Sobre estos tópicos Suárez Núñez  refiere declaraciones de Juan Fernández y de Horacio Medina.

El libro contiene un capítulo escrito por  Diego González sobre el mito de la Faja y consigna información sobre la corrupción con la venta de gasolina y el otorgamiento de contratos sin  licitación. También las declaraciones de Luis Vierma, vicepresidente de Pdvsa en ese entonces, en las que reconoció que “Pdvsa otorgó un contrato por 1000 millones de dólares a una empresa con  800 millones de bolívares de capital y que no tenía taladros. Denuncias de dos diputados oficialistas por contratos irregulares a las empresas Cosma, C.A. y a Constructora Interbolivariana.

La corrupción con  las gabarras, con el Fondo de Pensiones, valija de Antonini, el  mal negocio del trueque, el pésimo acuerdo con China, las donaciones a  Petrocaribe y al Alba, el pago a Cuba de 1.275 millones de dólares por tres meses de servicios médicos, la confiscación de empresa prestadoras de servicio. La mala gerencia, pocas inversiones   y el exceso de personal, junto con lo señalado anteriormente, explican la debacle de Pdvsa. Esta empresa tiene una deuda elevada, importa gasolina, diesel y crudo ligero y la producción en febrero, incluyendo la de las empresas mixtas,  fue de solo 1.586.000 barriles por día. La Faja, el Plan Siembra Petrolera y otras ofertas han sido claramente un engaño.

Como (había) en botica: Los militares y demás ciudadanos siguen protestando, el régimen sigue reprimiendo, Henry Falcón y el atrabiliario Semtei siguen  engatusando y nuestros dirigentes siguen desuniendo ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

 

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Frente Amplio: Sin pretextos, por Eddie A. Ramírez S.

FOTO: EFE/Miguel Gutiérrez

 

El documento que suscribieron los más importantes grupos de la sociedad venezolana es inobjetable. No hay un pretexto válido para no incorporarse al Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL). Después de años de desencuentros entre los demócratas, en los cuales todos predicaban que era necesario salir del régimen actual, pero sin acuerdos sobre el cómo y con descalificaciones mutuas, unas con razón y otras sin ella, hoy contamos con una propuesta que debería ser palatable para todos.

Atrás deben quedar las diferencias que han impedido constituir un frente unitario para lograr establecer una verdadera democracia. Nadie está libre de culpas. Reclamar ahora que ya  existían otras iniciativas, alrededor de las cuales se ha podido crear una unidad puede tener base, pero en esta oportunidad los convocantes lograron un consenso amplio que sería políticamente suicida no apoyar.    

El FAVL reconoce la crisis económica y la necesidad de rescatar la democracia y cambiar  al presidente y al modelo anticonstitucional, mediante una elección libre y justa este año.  Sin presos políticos, exiliados, ni inhabilitados. Declara que lo razonable es que el propio presidente renuncie. Rechaza la convocatoria de la Asamblea Constituyente a la elección del 22 de mayo y reconoce a la Asamblea Nacional como el organismo legítimo de representación de la voluntad popular. El llamado incluye a la Fuerza Armada. Reconoce la necesidad de superar los errores del pasado. Insiste en la apertura para la ayuda humanitaria y agradece el apoyo de los países democráticos. Además, en el Frente participan disidentes del régimen.

Como es natural, debido al odio acumulado por las injusticias cometidas en estos años, algunos criticarán la presencia de personas que ocuparon altos cargos en estos dieciocho años. Por el bien del país es deseable y necesaria esta inclusión. La gobernabilidad y recuperación requieren la presencia de compatriotas que piensen diferente, aunque en un momento dado hayan pecado por acción u omisión, siempre y cuando no estén incursos en delitos graves.

Probablemente en el Frente se producirán algunas desavenencias, ya que por naturaleza reaccionamos con precipitación ante un twitter disparado desde la cintura por algún político o por cualquier ciudadano. Ojalá impere la moderación. Las reuniones en Santo Domingo  permitieron que los países democráticos comprobaran que Maduro es un dictador y de allí el apoyo conseguido en la OEA y en la Unión Europea. También quedó evidente que nuestros negociadores no eran colaboracionistas.

Probablemente el régimen persistirá en su petición de reanudar las negociaciones. Quizá algunos de los nuestros piense que ello es deseable, a pesar de que está comprobado  que nunca nos concederán los derechos que exigimos y que están en la Constitución. Ello no debe quitarnos el sueño. Si alguien quiere volver a reunirse que lo haga, pero tendrá el rechazo  de la mayoría.

En el movimiento Soy Venezuela hay gente muy valiosa y luchadora a las que admiro, pero deben evaluar cuál es su poder de convocatoria; predicar que otros no acataron “ el mandato del 16 J” es utópico, ya que no contamos con el TSJ, CNE ni con la Fuerza Armada; además,  la Asamblea Nacional está maniatada y pareciera que, quizá por la desunión, hoy no hay ambiente para una huelga general o para protestas generalizadas y sostenidas.  Me permito sugerir que analicen el manifiesto del FAVL. Comprobarán que no hay diferencias conceptuales entre los dos movimientos y, por lo tanto, deben entablar conversaciones para fusionarse. A su vez, quienes dirigen el FAVL deben dar pasos para lograr la incorporación. Solo un liderazgo unido y con un plan de acción puede levantar al pueblo y presionar a la Fuerza Armada para que haga respetar la Constitución. No debe haber pretextos.

Por otra parte, no creo que Henry Falcón sea una ficha del régimen. Su decisión de participar puede tener dos motivos: actuar como cazagüire, como dice en su  artículo Barrera Tyszka o bien promoverse para el futuro, retirándose poco antes del 28 de mayo. En todo caso su candidatura, que no tiene posibilidades, hace daño a la lucha en contra del régimen y ojalá se retire cuanto antes.  

Como (había) en botica: Muchos militares han evidenciado su rechazo al régimen y por ello algunos están presos, otros han pedido la baja o solicitado asilo. Quizá no se ha constituido una masa crítica porque perciben que los civiles estamos desunidos y sin un plan para una transición. Toda la oposición debe rechazar la degradación de 13 oficiales,  la expulsión de 11 tenientes y la imputación a otros nueve oficiales por supuesta traición a la patria. Padrino López debe hacer respetar los derechos humanos del capitán Caguaripano y de todos los presos políticos. Excelente el discurso de Orden del doctor Rafael Muci-Mendoza con motivo del Día del Médico. Lo que más añoran quienes están en el exterior es la calidez y conocimientos de nuestros galenos.  Lamentamos el fallecimiento del distinguido venezolano Alirio Parra. Fue director de Pdvsa, ministro de Energía y Minas, presidente de la OPEP. Cada día surge un escándalo de corrupción en Pdvsa. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

 

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Eddie Ramírez Feb 27, 2018 | Actualizado hace 2 años
Prohibido flaquear, por Eddie Ramírez

Petróleo10

Descartes nos enseñó a dudar. La ciencia ha logrado grandes avances gracias a que algunos ponen en duda lo que se daba por sentado. La duda es necesaria para no precipitarnos en la toma de decisiones. Sin embargo, es de timoratos seguir dudando cuando se tienen evidencias incontrovertibles de un hecho. Nuestra dirigencia política debe aceptar que llegó la hora de la verdad, como se dice en términos taurinos. Terminó la faena y es necesario despachar al toro. Desde luego que es en sentido figurado. No estamos frente a un toro de lidia porque el de Miraflores carece de trapío, por lo tanto el despacho solo se refiere a sacarlo del despacho que usurpa, es decir devolverlo a los corrales por mal desempeño…

Tal día como ayer, hace dieciséis años, se produjo un hecho inédito en la historia venezolana de las empresas del Estado. Los treinta cuatro más altos ejecutivos de la industria petrolera no dudamos en realizar un pronunciamiento público titulado ¡Salvaguardemos a Pdvsa!, alertando a la ciudadanía de la intención de Chávez de tomar por asalto a Pdvsa y filiales para poner sus recursos al servicio de su “revolución”. Efectuamos ese pronunciamiento, apoyado mayoritariamente por el resto del personal, porque teníamos pruebas evidentes de la intención de politizar a la empresa. Desde entonces y hasta la fecha, los petroleros agrupados en la Asociación Civil Gente del Petróleo y en Unapetrol no hemos dado ni un paso atrás en defensa de principios y valores.

En general, nuestra dirigencia  política se ha debatido en dudas de cómo enfrentar a un régimen que en sus inicios fue autoritario y violador de la Constitución y se convirtió en una dictadura totalitaria, cercana al narcotráfico y al terrorismo islámico. Marchas y contramarchas han terminado por desanimar a muchos. Sin embargo, llegó el momento de apartar las dudas y tomar una decisión unitaria y frontal.

En esta etapa hay que reconocer que la dirigencia ha estado a la altura de las circunstancia y en sintonía con lo que piensa la mayoría del país y del exterior: no aceptar la convocatoria a una elección donde el régimen descartó a algunos candidatos enviándolos a la cárcel, al exilio o inhabilitándolos, y, además, con un CNE tramposo y con la espada de Damocles de una Constituyente espuria que se atribuyó la potestad de hacer lo que le dé la gana a Maduro.

El distinguido Eduardo Fernández, sin duda un ciudadano intelectualmente honesto y que siempre ha luchado por una mejor Venezuela, sostiene que con este mismo CNE ganamos la mayoría de diputados en el 2015. También que, al ser mayoría, si presentamos un candidato y un plan de gobierno unitario, y nos organizamos para defender los votos lograríamos sacar a Maduro por la vía electoral. Fernández tiene algunos puntos válidos al señalar que la dirigencia opositora no realizó el trabajo adecuado, pero debería considerar otros aspectos.

Un analista ponderado como es Tulio Hernández, señaló en su artículo del domingo titulado “Hacer lo correcto”, que vivimos una etapa similar a la del dictador Pérez Jiménez cuando asesinó a Ruíz Pineda, cometió el fraude en la elección de la Constituyente y sacó del juego político a URD. Hoy, sostiene Hernández, “con la prisión de Leopoldo López  y el fraude de la Constituyente, quedó claro que se clausuraba la salida política. De ahora en adelante tenemos la certeza de que no se puede ir a elecciones sin condiciones justas y, además, convocadas por un ente ilegítimo. Puede venir un período de oscuridad mayor. Como el que dicen ocurre cuando se avecina el día”.

Por su parte, el general Fernando Ochoa Antich, un militar civilista, en su artículo “La salida militar”, dice que “la única manera de encontrar una alternativa a la violencia es solicitarle al CNE la convocatoria a elecciones, justas y transparentes, en el mes de diciembre de este año, o en una fecha más cercana, pero no en abril de 2018. Al cerrar esta posibilidad ha abierto el camino de una posible salida militar”. Ochoa cita el artículo 333  y escribe que “Esta norma constitucional obliga a cualquier miembro de la Fuerza Armada Nacional, como también a todo venezolano, a realizar las acciones que sean necesarias para contribuir en el restablecimiento de su vigencia. Es deber del ministro de la Defensa, del Alto Mando Militar y de todos los cuadros de la institución armada valorar la constitucionalidad del gobierno de Nicolás Maduro”.

Ojalá Henry Falcón recapacite y aspiramos que el resto de la dirigencia no olvide que no es asunto de fechas, sino de condiciones ¡Prohibido flaquear!

Como (había) en botica: En la Dirección de Inteligencia Militar ubicada en Boleita torturan a los detenidos. La luchadora Mercedes Montero nos envió una reseña del documental “Mujeres del caos venezolano”, de Margarita Cadenas, que será presentado en marzo en el London Human Rights Watch Festival. El diablo predicando moral:   Rafael Ramírez se queja de los atropellos del régimen en su contra, pero  olvida su amenaza de  sacar de Pdvsa a carajazos a quienes no fuesen rojos-rojitos¡No más prisioneros políticos ni exiliados!

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Militares, magistrados y rectoras en la picota, por Eddie A. Ramírez S.

VenezuelaBandera

 

El régimen está en sus estertores. Sus violaciones a la Constitución y en especial a los derechos humanos han tenido como consecuencia  la condena por parte de los gobiernos democráticos. En Santo Domingo, Maduro y sus espernibles negociadores  pusieron la guinda a la torta al negar la posibilidad de permitir elecciones transparentes, además de no aceptar las atribuciones constitucionales de la Asamblea Nacional, insistir en una Asamblea constituyente espuria,  continuar con  inhabilitaciones ilegales a dirigentes de la oposición y mantener presos políticos ¿Quiénes del régimen están en la picota pública, o sea en una situación de descrédito, y deberán responder ante la historia y ante los tribunales?

Este es un régimen militarista. La Fuerza Armada no solo ha reiterado su apoyo al régimen, sino que cientos de oficiales ocupan importantes cargos en la administración pública. Los magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones han avalado todas las violaciones a la Constitución, perseguido a los opositores  y protegido a los corruptos.  Las cuatro rectoras del Consejo Nacional Electoral han sido sumisas a las peticiones de Miraflores, propiciando trampas y ventajismo electoral para favorecer al PSUV. ¿Cuál es el grado de responsabilidad de esos actores?

La Fuerza Armada es una organización piramidal, donde se aplica el principio de “superior que manda y subalterno que obedece”. Hoy ningún soldado debe obedecer órdenes ilegales. Así es que cualquiera que haya incurrido en un delito puede y debe ser juzgado. Un punto que puede parecer gris es el de aquellos que no han violado la Constitución, pero que no se han opuesto o manifestado su inconformidad ante dichas violaciones.  Se podría  alegar que quienes están en la picota son solo los integrantes del Alto Mando. Esto es parcialmente cierto. Teóricamente no debería responsabilizarse a un teniente, a un mayor,  a un coronel o incluso a un general por situaciones que están fuera de su control. Sin embargo, el Artículo 333 de la Constitución obliga a cualquier ciudadano a colaborar en la restitución de la Constitución.

En las actuales circunstancias no se trata de que la Fuerza Armada derroque un presidente o lo obligue a cambiar de rumbo porque está haciendo un mal gobierno, lo cual no se justificaría, ya que los militares no deben ser quienes decidan cuándo remendar el capote. Eso le corresponde a los Poderes del Estado. Lamentablemente, en el presente caso no sólo tenemos un pésimo gobierno, sino que el mismo no respeta la Constitución y tiene secuestrados los Poderes establecidos para controlarlo.

Para que se produzca una insurrección o una desobediencia de los militares al poder establecido, debe haber una crisis política, económica o ambas, las cuales son evidentes. Pero también debe haber apoyo político de la dirigencia opositora, lo cual no existe porque los civiles tienen el prurito de que los militares nunca deben intervenir;  también por un temor, a veces fundado, de que se coman el mandado o bien por miedo entendible de ir presos si el régimen descubre la relación. Además, para que un movimiento cívico-militar tenga éxito, debe contar con  una masa crítica de oficiales comprometidos.

Los militares deben entender que, por acción u omisión, están en la picota de la opinión pública. Está en su propia supervivencia y prestigio presionar al Alto Mando para que obligue a renunciar a Maduro o bien a que  convoque a una elección transparente con nuevo árbitro. En caso de que ese Alto Mando no proceda, el resto de la oficialidad tiene la palabra.

La picota es ineludible para  los magistrados del TSJ, ya que cada uno de ellos es autónomo, no tienen jefe y deben proceder acorde con su conciencia.  Todos ellos se han convertido en cómplices de las  violaciones. Tan culpable es un Mikel Moreno, como el  catedrático  Damiani, una profesora emérita como Carmen Zuleta de Merchán  o un político como Calixto Ortega. El mismo caso es el de las cuatro rectoras del CNE. Por otra parte, considerando los últimos acontecimientos, el rector Rendón debería presentar su renuncia para no ser testigo de un acto bochornoso, como sería la elección convocada para abril.

Como ( había) en botica: En Santo Domingo, el régimen evidenció que volverá a realizar trampas para ganar siendo minoría. Participar, en contra de lo que opinan países democráticos e instituciones venezolanas, sumado a  un ambiente proclive a rechazar esa elección,   sería un suicidio político. Según el Oil Market Report de  febrero de la Opep, fuentes secundarias reportan que Venezuela solo produce 1.600.000 barriles por día, apenas un 4,9% del total de los países de esa organización.  A raíz de la extradición desde España a los Estados Unidos de los corruptos Nervis Villalobos y Luís Carlos León, muchos rojos deben poner  sus bardas en remojo.  Extraña la demora de la MUD  en definir su posición. Otro asesinato del régimen a la libertad de expresión: después de 114 años de existencia, el diario El Impulso, de Barquisimeto, no podrá circular en la versión impresa ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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