Ésta es una frase muy utilizada en política y en elecciones. ¿Para qué el sacerdote invierte tantas energías en predicarle a los que ya son fervientes creyentes en Dios? O políticamente hablando, ¿para qué invertir tanta energía en convencer a los que ya están convencidos?

Probablemente uno de los principales y más comunes problemas que enfrentan las campañas es ése. Muchos de los esfuerzos se concentran en reforzar a los electores que ya son partidarios de la causa, cuando lo más importante es intentar llegarle al máximo número de electores indecisos y a aquellos que aún votando por el adversario, podrían eventualmente cambiar su opinión y votar por nuestro candidato.

Porque a veces… cuando algo ocurre dentro de tus propias filas, es necesario volver a ellos una y otra vez para convencerlos de algo de lo que ya han empezado a dudar. De algo que les preocupa. Para enmendar un error que pueda significar pérdida o desmovilización de tu propia base. Por eso, hay que volver y predicarle una y otra vez al coro. Hasta que las dudas se disipen.

¿A qué viene toda esta reflexión? Le pido que utilice apenas 90 segundos de su tiempo y preste mucha atención al siguiente video, manufacturado y divulgado desde las propias entrañas de Miraflores. Obsérvelo con calma:

 

Este video entró en la rotación de VTV desde el pasado 5 de junio, a un día de la aparición de Hugo Chávez en el Palacio Presidencial. Como nota curiosa, debo agregar que esta “aparición” no fue transmitida –como es ya costumbre– en cadena de radio y televisión.

Dejando a un lado la típica alegoría y el tradicional hiper-culto al personalismo ¿Qué fue lo que más le llamó la atención? ¿Las palabras del candidato a la reelección? ¿Los acercamientos a su rostro? ¿Los acompañantes?

Estoy absolutamente seguro que no.

Hace unos instantes, usted se fijó detenidamente en las tomas cerradas y en cámara lenta que muestran a un Hugo Chávez de pie, caminando y subiendo unos pequeños escalones en palacio. Evidentemente, huelga decirlo, esa es la intención de la pieza audiovisual. Lejos de ser algo sutil, que podría sugerir “algo”, el spot es absolutamente explícito. Nos envía un mensaje muy directo: Chávez está bien y en funciones.

Más allá de lo obvio, lo realmente interesante de esta pieza de comunicación política es a quién está dirigida y en qué canal ha sido pautado. Le apuesto que la mayoría de las personas que leen esta columna no son televidentes frecuentes de Venezolana de Televisión, incluso más, me atrevería a decir que la primera vez que han visto este video ha sido acá. Si ese es su caso, no debería sentirse mal. El video no está hecho para usted, está hecho para los fieles seguidores del chavismo que consumen horas y horas frente a las pantallas de la estación oficial. Lo hacen principalmente para reforzar sus convicciones.

La Comunicación Política del chavismo nunca ha sido algo que se haya dejado al azar. Por el contrario, está muy bien estudiada y por lo tanto, considerar la necesidad de divulgar esto es lo que debe llevarnos a formularnos muchas preguntas. La primera: ¿Para qué convencer a los que ya están convencidos? Como ya he comentado en otra columna, las cifras más recientes de opinión pública demuestran que cerca de dos tercios de los electores consideran que Chávez se ha recuperado del cáncer que le aqueja y más allá, que se recuperará totalmente del mismo para asumir a plenitud su campaña electoral. Si sólo consideramos a quienes son partidarios del gobierno, este porcentaje se eleva fácilmente hasta el 80 ó 90%, según la encuesta que se vea.

Entonces, ¿para qué predicarle a ese coro? ¿Para qué llover sobre mojado? Por lo pronto, aguardemos al día lunes para observar cómo se escenifica la postulación del aspirante a la reelección.

¿Usted qué opina sobre este video? Comparta conmigo su opinión sobre este tema en las redes sociales. En Twitter estoy a su disposición, allí mi cuenta es @gedgard