Inicio de las Postulaciones: ¿Despeje de Incertidumbres? por Edgard Gutierrez
Hoy se inicia el periodo para que los aspirantes a ocupar la Presidencia de la República se postulen ante el Consejo Nacional Electoral. El lapso concluye el próximo 11 de junio. Las postulaciones marcan prácticamente el final de la precampaña, pues apenas en 30 días se dará el arranque formal de la campaña electoral, momento en el que deberemos ver el despliegue total tanto en las calles como en los medios de comunicación, de las fuerzas en pugna.
En 18 semanas –que pueden pasar muy rápido o muy lento según se vea– ya nos encontraremos ante las urnas para decidir el destino de Venezuela. En el ambiente político venezolano actual y con el pasar de los días, las postulaciones deberían contribuir (en principio) al despeje de incertidumbres fundamentales que hoy prevalecen, pues hay dudas si uno de los dos candidatos podrá participar en el proceso electoral.
Las postulaciones constituyen uno de los tantos hitos que deben marcarse en una campaña. Es parte de una liturgia electoral en la que los aspirantes realizan importantes movilizaciones y/o concentraciones para hacer pública y legítima su aspiración a conducir los destinos del país. En nuestra historia, los aspirantes con mayor opción no han desaprovechado nunca este momento para realizar grandes eventos. En Venezuela es una tradición que la inscripción de un candidato sea acompañada con una multitudinaria demostración de sus partidarios ante el antiguo Consejo Supremo Electoral, ahora Consejo Nacional Electoral. Revise la historia más lejana y también la más cercana, para corroborar que siempre por estos días las inmediaciones del centro de la capital colapsan por esos eventos.
Hugo Chávez no ha sido la excepción a la regla, por el contrario, ha sido de los casos que mejor la confirman. En 1998 –como aspirante_ efectuó un gran mitin en la Plaza Diego Ibarra que muchos aún recuerdan. En 2000 hizo lo propio y por supuesto no dejó de hacerlo en 2006.
En 2012…
El panorama, por un lado, luce muy claro del lado de Henrique Capriles. Su campaña ha anunciado claramente y con debida anticipación que se inscribirá el próximo domingo 10. Además lo hará según el rito, con una importante movilización hacia el CNE. En mi criterio, ese día marcará una inflexión importante en el ritmo de su campaña pues se apreciará con mayor nitidez el despliegue de su fuerza, capacidad de convocatoria y del entusiasmo que produce su candidatura. Desde ese momento, debemos prepararnos para ver grandes actos, grandes eventos masivos que comunicarán en sí mismo un mensaje muy importante: es un rival de peso y vaya que bastante.
Por el otro, lo que debería ser el despeje de una gran incertidumbre, por el contrario es una incógnita en sí misma. ¿Se inscribirá Hugo Chávez?, ¿cómo lo hará si está enfermo?, ¿apelará al trámite sólo por la vía de internet?, ¿lo inscribirán sus acólitos en un evento de masas, pero sin su presencia?
Si se revisan las cifras de opinión pública, encontraremos que una importante mayoría de venezolanos (alrededor de dos tercios), piensa que el Presidente a pesar de encontrarse enfermo, se recuperará y participará como candidato en esta elección… Pero si la señal de su inscripción es confusa o transmite señales de debilidad, ¿cambiará esto el panorama?
Son muchas las personas que todavía piensan que todo esto de la salud presidencial ha sido un teatro. Mi análisis me lleva a pensar que efectivamente Hugo Chávez está muy limitado para comandar una campaña como las que nos ha tenido acostumbrado en todos estos años. Ante la inexistencia de informes médicos veraces, las señales más claras son las cosas que ha DEJADO de hacer el Presidente. Sus ausencias en grandes momentos, la suspensión de sus alocuciones dominicales y un largo etcétera. Ya a Chávez no lo vemos montado en un tractor o supervisando obras de ferrocarriles, tampoco lo vemos dando arengas a multitudes en estadios repletos de simpatizantes. Tan sólo lo hemos visto en escenografías muy controladas y muy recientemente tan sólo sentado.
En todo caso, lo más lógico es pensar que Chávez se postulará y en persona. Probablemente en las próximas horas veamos cómo se anuncia y el cuándo. A juzgar por la foto publicada hace unas pocas horas, en la que se aprecia a miembros de la Casa Militar inspeccionando las adyacencias del ente electoral, esto será así. Quizás las preguntas correctas a formularse son: ¿En qué condición lo hará? ¿Será un evento breve y muy controlado? Sólo el tiempo lo dirá. Si lo hace de un modo tradicional, como la ha efectuado en el pasado, sólo entonces la campaña adquirirá otro tono, de lo contrario, aumentará las dudas que sobre él pesan
¿Una señal importante?
El acto de postulación en sí mismo será una señal importante de cómo el aspirante a la reelección desarrollará su campaña. Si se observa detenidamente la actuación del primer mandatario en las últimas semanas y lo poco que ha hecho, hay señales más que evidentes que indican lo altamente probable que Chávez desarrolle una “campaña virtual”. Sí, es muy probable que veamos a su partido desplegado en calle y efectuando importantes concentraciones y movilizaciones, pero con una participación muy limitada de la figura principal. ¿Es suficiente que el tenga una participación restringida a estudios de televisión hechos a su medida?
Veremos en definitiva cómo se desarrollan los próximos días, pero si lo anterior comienza a materializarse, el debate no sólo se centrará en la “virtualidad” de Chávez, sino en algo mucho más relevante: ¿La condición de este candidato y aspirante a la reelección comenzará a sembrar dudas en algunos electores, incluso en los del propio oficialismo?
Considerando este escenario, hay que preguntarse, ¿podrá Chávez ganar así?
Vistas las preguntas, que son muchas más que las afirmaciones, debe concluirse por el momento que lejos de aportar certezas, la postulación misma de Chávez no contribuye a despejar incertidumbres. Al contrario, las incrementa. Ello nos lleva a otro nivel…
¿El oficialismo cambiará de caballo a mitad de la carrera? En el eventual escenario de un candidato sustituto, ¿tendrá ese “bateador designado” el tiempo necesario para derrotar al candidato de la Unidad? ¿Podría esto de alguna forma influir en la “reestructuración” del calendario original?
Estemos atentos.
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