Hace ya casi un mes tuve la oportunidad de ser invitado a China de la mano de Lenovo, la empresa número 2 en ventas de computadoras del mundo. Mi viaje lo detalle en este artículo: Desde China: Lenovo, entendiendo a un gigante. En mi artículo decidí omitir un anécdota de mi viaje, ya que me pidieron que así lo hiciera. El anécdota que mantenían en secreto fue revelado el día de ayer en Engadget, y el Wall Street Journal razón por la cual siento que no estoy traspasando las reglas de mi acuerdo con la empresa al haber sido revelado anteriormente.

En mi estadía de una semana en Beijing, había una fecha que me llamaba la atención más que ninguna otra. Ese día era la visita a los laboratorios de diseño, investigación y desarrollo de Lenovo. Tenía una serie de preguntas listas para mi anfitrión, muchas de ellas enfocadas en un elusivo producto: los Smart TVs de Lenovo.

Durante mis días en el campus de Lenovo, nadie se atrevía a contestar mis preguntas. Echándole la culpa al modus operandi de los asiáticos sabía que tendría mejores oportunidades de sacarles respuestas a los equipos internacionales del departamento de diseño.

El tour arrancó con una advertencia: No pueden tener cámaras, ni ningún objeto que pueda grabar prendido. Y de una comencé a hacer preguntas disfrazadas sobre el producto secreto de Lenovo para el año que viene. Todas evadidas con profesionialismo y cortesía. Pero no pensaba quedarme así.

En mi casa uno de los hobbies que ha sido inculcados desde chiquitos es la magia, así que cuando ya no quedaban preguntas por ser evadidas, mantuve los ojos abiertos esperando maniobras de distracción por parte de mis guías.

En la magia hay una máxima: “Debemos crear una distracción para ocultar los movimientos más importantes de una ilusión”. Pendiente en todo momento de lo que pasaba a mi alrededor, vi que nuestros guías le imprimían demasiado entusiasmo a un cuarto lleno de elementos y texturas que se utilizan para recubrir computadoras. Demasiado felices estaban los chinos y alemanes del departamento en dejarnos jugar con retazos de cueros, metales y plásticos. Era la primera experiencia “hands-on” de todo el viaje. Es por eso que apenas comenzaron a explicar los materiales que nos presentaban volteé a ver que pasaba a nuestras espaldas.

Apresuradamente entraba una chinita a un cuarto cubierto en sábanas verdes manzana. La chinita no volteaba. Entraba y cerraba rápidamente la cortina detrás de ella. ¿Qué había detrás de la cortina?

En una de las esquinas de la oficina había un ventilador. Sigilosamente apunto el ventilador con la punta del pie. El viento comienza a mover la cortina y ahí, detrás del camuflaje corporativo se encuentra la nueva familia de Smart TVs de Lenovo. Pero como si fuese una película de espías, justo cuando me volteo a ver si alguien me esta viendo, sale una china corriendo pegando gritos inentendibles. Me revisan la cámara. No hay fotos que borrar. Pero ya he visto el gran secreto de los Chinos, como si se tratase de bombas nucleares apuntadas a los Estados Unidos.

La familia de televisores son espectaculares. Bases plateadas de cuatro puntas. Diseño borderless (no poseen marcos), híper finos (un par de centímetros, no más), todos los tamaños (65”, 55”, 42”, 32” y 24”). Todos sobre un pedestal acrílico transparente. Rodeados de ingenieros y diseñadores echando números y haciendo bocetos.

Lenovo utilizará la nube de ellos para montar aplicaciones y contenido exclusivo para poder competir en contra de Apple y Google. Inicialmente se piensa sacar los Smart TVs únicamente para el mercado domestico (China) y luego para el mercado internacional. Capacidades

Un momento que no hubiese sido posible si no hubiese visto tantas películas de James Bond y que nunca hubiese descubierto sin recordarme de mi papá diciendo: “si no los distraes no vas a poder desaparecer la carta”.

por @Randompiece

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