ALTO

EL PACIENTE:

Los pocos momentos en que ha estado fuera de la permanente sedación han sido muy pocos y en su casi totalidad han sido para que sus hijas e hijo lo acompañen. El vicepresidente Nicolás Maduro ha estado con él en muy breves períodos. Si pasaron días para que supiera el resultado electoral muy poca actualización ha de tener hoy día pues el objetivo médico es hacer lo imposible -mientras se ruega el milagro- porque sobreviva y mejore. Lo del nombramiento de Elías Jaua como canciller no es una cosa devenida en estos días. Fue algo conversado cuando en la campaña electoral las cifras de las encuestas que el gobierno tenía no le daban seguridad de victoria a quien había sido vicepresidente por varios años. Se consideró que si no volvía al despacho de Agricultura al menos se le diera como premio de consolación la Cancillería. Un ascenso si se quiere tras el descenso asestado al sacarlo para competir por la gobernación mirandina. De eso se valió Maduro para decirnos que el paciente lo había nombrado y presentaron un decreto firmado por Chávez en Caracas.

En medio de este acercamiento, control, unidad y rumbos similares entre la rica Cuba y nuestro pobre país hay que recordar que de los dirigentes rojos el más cercano a los Castro, después de Ali Rodríguez, es Jaua. Por eso las palabras del secretario de Unasur alabando su designación ante las críticas vertidas en las redes sociales.  Elías montó el Frente Francisco de Miranda donde todos sus integrantes se prepararon en Cuba y siempre se dijo que era un pupilo de Fidel. Por eso su fotomontaje en La Habana el 21 de octubre del año pasado. El nuevo canciller siempre ha dicho a sus “frentistas” que él siempre tendría apoyo de Fidel para llegar a la cima política venezolana. Sube entonces otro escalón. De esa ocasión pasa ahora a un decreto-montaje firmado en Caracas por un presidente que está en cuidados intensivos en La Habana y un vicepresidente que con pasmosa sinceridad  se califica de “simple” y que “no debía estar aquí” y nombra a su sucesor en la Casa Amarilla con un asombroso desparpajo.

Todo decidido y consultado con el triunvirato criollo y el dúo antillano. Están como el Tribunal Supremo de Justicia con la cuestionada decisión hecha ley que en vez de traducir el sentimiento del caudillo lo interpreta a su manera.

Por todo este sainete, revestido de legalidad y abogando por la no intromisión de otros países en nuestros asuntos, la comunidad internacional comienza a ver con más detenimiento el dominó de acciones no tan santas que con celeridad se imponen. Ya Brasil y Colombia, por no mencionar a los Estados Unidos, afinan la mirada en los pasos que la Constitución de Venezuela establece. Quizás porque ambos presidentes, Santos y Rousseff, si saben por boca de Raúl Castro las verdaderas condiciones de la salud presidencial. La presidenta de Brasil corroboró su información con su colega argentina. No vale que Lula diga que lo visitara a fin de mes, aunque ello denota otras intenciones. ¿Acaso que para esa fecha aún estará en la UCI? Nadie extraño a Raúl, Maduro y la familia Chávez penetra el muro del secreto en el Cimeq. Pregúntenselo a Evo Morales, a Rafael Correa y a Ollanta Humala…

MEDIO

¿ACASO ESTAMOS EN GUERRA?:

Creo que la mejor visión desde el oficialismo del tema de la enfermedad del presidente Chávez fue la emitida por la socióloga Maryclen Stelling  y la periodista directora del diario oficial Correo del Orinoco, Vanessa Davies, en un diálogo que ambas tuvieron y que fue plasmado en la edición del pasado domingo del mencionado y bien hecho periódico.

Cuando Davies pregunta a la profesora de la UCAB sobre los errores en la política informativa sobre la enfermedad presidencial ésta dice en algunas de sus respuestas: “Creo que la primera etapa había prácticamente desinformación…Los partes que se dan oficialmente sobre la salud del Presidente son muy ambiguos. Sí informan que el Presidente tuvo una infección, está mejor, apretó la mano con fuerza, habló, les mandó saludos a los niños. Pero, ¿qué conclusión puedes sacar de allí? Ninguna conclusión”.

Stelling refiere que el alto gobierno debe saber la situación real, pero la oposición y el pueblo llano tienen “un vacío de información” que trata de justificar. Allí la periodista rojita se sincera con sus lectores: “¿Por qué cree que se justificaría? Tomando en cuenta que este no es un contexto normal, sino un contexto de guerra contra Venezuela, ¿se debería ser transparente con la información? Stelling responde:En el contexto de guerra y de confrontación tienes que jugar, tender emboscadas, acudir a todas las estrategias bélicas que conozcas para, si no eliminar a tu adversario, al menos controlarlo, aislarlo, que es lo que está pasando en este momento. Hay una variable bélica, de confrontación, de un proceso que no se quiere perder. El alto gobierno ha hablado de que esto no se va a perder, que el Presidente ganó y aquí seguimos exactamente igual. Yo, como venezolana, entiendo ese contexto bélico. Si estamos en guerra, la estrategia comunicacional es acertada para ese momento de guerra. Si lo vemos desde la perspectiva de la guerra, sí. Si lo vemos desde la perspectiva de un Jefe de Estado. No”. Vanessa terció de inmediato: “Pero Chávez no es Lula. Los médicos del Presidente probablemente no pueden decir qué sucede” y la entrevistada respondió: “Claro, porque se mezcla con el momento que estamos viviendo. A lo mejor se está imponiendo una ética de guerra político-informativa, que de alguna manera justifica el uso que se está dando de la información sobre la salud del presidente Chávez”.

Tras esas confesiones entiendo la agresividad demostrada desde el régimen para los que con la verdad en la mano -a mí no han podido desmentirme y cada vez son más sus dirigentes los que me preguntan- les somos incómodos. Tan sólo ayer me jaquearon dos cuentas de correos y un celular buscando mis fuentes. Esconden la verdad a su propia gente y mienten con descaro sobre la salud del caudillo que sigue en estado de suma gravedad en el Cimeq aunque “remontando la cuesta”. Si firmó antier ¿por qué entonces no firmó una semana antes? …

BAJO

ROJOPINTAS:

Varias indicaciones que se ven en los medios sirven para descubrir otros montajes, mentiras, actos demagógicos e ineficiencia gubernamental, por decir lo menos. Un edificio de 16 pisos de la Misión Vivienda  que lo hicieron sin ascensores y que en Últimas Noticias explicaron en detalle. Así otros que para ofrecer en la campaña están terminados sin lo básico ofrecido. Negocios de los ministros.

Los resultados de Cantv que esconden y que Inside Telecom desveló al igual que la cuestionada gestión del ministro Ricardo  Menéndez.

El engaño del asfaltado de la Gran Caracas es comparable al de bañarse en El Guaire. Dos ofertas de la Farías. Larga lista…

@nelsonbocaranda