Hoy que Venezuela tiene su primera medalla de oro en los Juegos Olímpicos luego de transcurridos los 44 años de la hazaña similar del boxeador Morochito Rodríguez, vale la pena conocer las interioridades de este gran triunfo del esfuerzo y la constancia del joven de Ciudad Bolívar.

Él mismo le confesó a la prensa en Londres estos detalles: “Mi madre fundó la esgrima en el estado de Bolívar de donde yo soy. Esta medalla es para ella, para el pueblo venezolano y para el presidente (Hugo) Chávez por todo el apoyo que le ha dado al deporte”.

Sin embargo este premiado atleta escribió en su cuenta de Twitter a las 2.54 pm  del pasado 19 de marzo una queja de la falta de apoyo del Ministerio del Deporte cuyo ministro hoy se jactaba del sostén e impulso que el despacho a su cargo le había brindado:

Para suerte del esgrimista que tenía “visualizado” su triunfo como lo confesaba entre abrazos y vítores: “Vine a buscar la medalla de oro, esto es algo que quería desde niño, me lo tracé como meta y ahora lo celebro junto a toda Venezuela. Este era mi objetivo y finalmente lo he logrado”. Antes había completado más información sobre su madre: “dedico la medalla de oro a mi madre, Noris Gazcón, quien murió de cáncer hace dos años y fue la responsable de orientarme en el deporte de la espada”.

Para suerte del esgrimista otro venezolano, Pastor Maldonado, el piloto de Fórmula Uno llegó al estadio al momento de la premiación. Pastor estaba acompañado de algunos invitados de la Escudería Williams y dada su estrecha relación con el presidente venezolano pudo llamarlo y ponerle al teléfono al recién galardonado.

Maldonado envió este twitter desde el área de la premiación:

Minutos antes, apenas conocerse los dos, el bolivarense le contó que MinDeporte no lo había ayudado, que su llegada a la Villa Olímpica en Londres había sido en medio de un desorden por parte de los delegados gubernamentales y que él quería que eso lo supiera el mandatario que estaba en una rueda de prensa en el hangar presidencial de Maiquetía tras arribar de Brasilia. “Ni credencial tuve para ingresar a la Villa”  espetó.

Contó además que su familia había reunido dinero para acompañarlo y que fue gracias a ellos y al patrocinio de un banco que pudieron estar en la Olimpíada. Tras un intercambio entre los dos con otro personaje con el que hablaron vía telefónica se le prometió a Limardo el apoyo total de Chávez de hoy en adelante. Igualmente se le ofrecieron excusas  por el maltrato del ministerio a cargo de Héctor Rodríguez. Por ello el agradecimiento repetido al mandatario en la breve conversa desde Londres. Muy bueno que el candidato a la reelección sepa lo que hacen sus colaboradores y los cambie si no sirven.

Un periodista de una agencia de noticias le preguntó: – ¿Recibe algún premio especial del gobierno por llevar el primer oro en 44 años a su patria? El chico de oro bromeó contestándole: “Espero que el presidente se ponga en eso”.

La abuela de Limardo estuvo presente en el combate y no pudo esconder su felicidad, ni sus lágrimas, al ver a su nieto hacer historia. “Esto me llena de felicidad, sé que mi hija desde el cielo estaba presente siguiendo este combate. No hay palabras para describir la alegría que siento en estos momentos”, dijo Carmen Carreño de Gazcón.

Revisando los medios encontré esta reseña que hace el portal web zuliano  www.biendateao.com donde entre otras líneas Limardo narra lo que ha sido hasta hoy su empeño en lograr la anhelada -pero programada- presea de oro:

Londres 2012: Rubén Limardo es esperanza de medalla olímpica

Se encuentra entre los mejores 15 espadachines del mundo. Tras figurar en su etapa como juvenil, hay buenas expectativas con la posibilidad de colgarse algún metal en Londres.

Para muchos, el bolivarense Rubén Limardo es uno de los nuevos exponentes dentro del mundo de la esgrima. Bajo ese ambiente y con toda la expectativa, el criollo intentará desafiar a la historia en los Juegos de Londres-2012, donde espera convertirse en el segundo esgrimista latinoamericano que conquista una medalla olímpica.

El cubano Ramón Fonts ganó la medalla de oro en la esgrima de los Juegos de París-1900 -además fue el primer deportista latinoamericano que ganó una medalla en Juegos Olímpicos-. Ha pasado un siglo y doce años desde aquello y, justo en este momento, Limardo aparece como el primer esgrimista de la región con opciones reales para optar por un título.

“Estos serán mis segundos Juegos Olímpicos. Ahora voy con más preparación que en 2008 en Pekín y estoy seguro de que conseguiré esa medalla para mi país. De esa forma alcanzaré mi sueño y le daré a Venezuela esa victoria”, aseguró a la agencia AFP poco antes de su arribo a Londres. En aquel entonces, en Pekín, el venezolano cerró en el puesto número 21.

Cuatro años después, tras adquirir mayor madurez, Limardo llega a la cita universal ubicado entre los mejores 15 especialistas con la espada en el ranking mundial de la Federación Internacional de Esgrima, y respaldado además por sus títulos en el Campeonato Panamericano de la disciplina, que se disputó en el balneario mexicano de Cancún en junio pasado.

Allí, Limardo se adjudicó una medalla de plata en la espada individual y otra de oro en la modalidad por equipos.

“El trabajo que se hizo en México me dejó muy contento. Allá le ganamos al equipo campeón de los Juegos Panamericanos de Guadalajara”, comentó acerca de la victoria del ‘team’ venezolano sobre Estados Unidos, que en la cita panamericana de 2011 barrió en la esgrima al ganar 11 oros de 12 en disputa.

Limardo culminará su preparación para la cita londinense en Polonia y Rusia, donde intensificará su estrategia en ataque y el análisis de sus eventuales oponentes. “Últimamente he estado combinando el estilo ruso y polaco, el cual me ha permitido ver buenos resultados en las competiciones internacionales”, anotó.

Y es que precisamente en el Campeonato Mundial de la disciplina, disputado en la ciudad italiana de Catania en octubre de 2011, el venezolano alcanzó los cuartos de final en espada, donde cayó ante el holandés Bas Verwijlen, que luego se convertiría en subcampeón con esa arma.

Días después, en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Limardo ganó dos medallas de plata en espada individual y por equipos, siempre perdiendo con los mosqueteros de Estados Unidos.