La “sorpresita” de Santos con el narco capo “fue arreglada” por Chávez y Pinzón
Nuestra primicia de ayer lunes donde dimos cuenta de la visita secreta del ministro de la Defensa de Colombia al presidente Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores a mediados de la semana pasada trajo más información sobre el mismo tema.
La “agradable sorpresita” con la que Chávez recibió al presidente colombiano Juan Manuel Santos no fue de tal asombro para el visitante pues fue su propio enviado especial y secreto quien le había dado todas las coordenadas a Chávez de la ubicación, negocios, rutas, envíos y remesas de drogas y dólares del capo colombiano Maximiliano Bonilla Orozco, alias “Valenciano” para permitirle ese “beau geste” con el invitado de honor.
El ministro Juan Carlos Pinzón fue más allá en la data que entrego al primer mandatario venezolano para la reanudación de los encuentros bilaterales con Santos interrumpidos en julio por el cáncer de Chávez.
Una lista de los contactos del “Valenciano” se suministró a Venezuela así como los nombres -con pruebas- de quienes lo protegían en su vida en Valencia entre los que hay algunos generales y otros oficiales de la Fuerza Armada Bolivariana.
Lo más impactante de la información suministrada es la certificación de que los militares que antes estuvieron con el capo detenido y aún sin juicio, Walid Makled, asumieron con “El Valenciano” el negocio de la droga que había dejado el apresado.
Adicionalmente, el ministro Pinzón entregó a Chávez data y fotos satelitales de los campamentos de la narcoguerrila de las FARC ubicados de este lado de la frontera e información de quienes han mantenido contacto con los jefes guerrilleros. Como para que no quede duda alguna de su presencia y negocios en territorio venezolano. Por eso el ministro venezolano de Interiores, Tarek el Aissami, se apresuró en negar que el jefe nuevo de las FARC, Timochenko, estuviera en nuestro territorio.
La jugada magistral de Santos al alegar “sorpresa por este regalito de Chávez para Colombia” permitió además al presidente venezolano tener un gesto adicional para con los Estados Unidos al entregarle directamente al capo detenido sin pasar por el vecino país y los trámites judiciales.
Hoy mismo hubo comunicación entre la Cancillería y la Embajada Americana parta acelerar la entrega de Bonilla.
En 48 horas estará en territorio estadounidense. Mientras tanto Guillermo Enrique Torres, alias “el cantante de las FARC” permanece recluido en el Sebin sin entregárselo a Colombia desde el pasado 1° de junio ante las peticiones del Partido Comunista venezolano de que no sea extraditado.
Business is Business dice el refrán gringo.
En esta nota de Univisión se pueden apreciar algunas de las aristas que tiene la relación entre los dos países y a la vez, las discrepancias públicas de Venezuela con los Estados Unidos:
Venezuela “regala” a Santos la detención de un importante narco colombiano
El capo del narcotráfico colombiano Maximiliano Bonilla Orozco, alias “Valenciano”, fue detenido el domingo en Venezuela y será extraditado a Estados Unidos apenas llegue el pedido, un anuncio que coincidió el lunes con una visita a Caracas del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
“Quiero agradecerle a usted y a las autoridades la captura ayer (domingo) de este capo del narcotráfico alias “Valenciano” (…), que ha causado un daño terrible en nuestro país”, dijo Santos al presidente Hugo Chávez, con quien se reunió durante casi cinco horas en el palacio de Miraflores.
Santos calificó de “regalo de bienvenida” a Caracas la noticia del arresto de “Valenciano”, de 39 años, jefe de la banda criminal de Los Paisas, y por quien Estados Unidos había ofrecido cinco millones de dólares.
“Se había convertido en un objetivo de altísimo valor”, afirmó Santos sobre Bonilla, detenido el domingo en su residencia de Valencia (centro-norte) con más de 800.000 bolívares en efectivo (180.000 dólares).
Según el Departamento de Estado estadounidense, Bonilla es el “líder de una gran organización transnacional de exportación y transporte de narcóticos que distribuye miles de kilos de cocaína desde Colombia, pasando por Guatemala, Honduras y México, hasta Estados Unidos”.
“Recibe cocaína directamente de varias fuentes en Colombia, incluido el grupo rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) y ha tenido extensos tratos con Los Zetas, la violenta organización narcotraficante mexicana”, según Washington.
La decisión de extraditar a Bonilla a Estados Unidos se debe a que es allí donde “se le persigue judicialmente por los delitos de tráfico ilícito de drogas y se le vincula con organizaciones criminales mexicanas y colombianas”, explicó posteriormente el ministro venezolano del Interior, Tarek El Aissami.
“Inmediatamente que las autoridades estadounidenses manifiesten su voluntad de venir a buscar a esta persona nosotros lo vamos a colocar” a su disposición, agregó El Aissami, informando además de que su compañera colombiana también fue detenida por hallarse en situación irregular en Venezuela.
Venezuela “rechaza” por otro lado la recompensa que ofrecía Washington, dijo el ministro, defendiendo además que su gobierno “responde con resultados” a las “descalificaciones de Estados Unidos contra la política antidroga” del país sudamericano.
Para Chávez, la noticia se trató de una “coincidencia feliz” con el viaje de Santos, con quien el líder venezolano se muestra determinado a afianzar las relaciones tras una turbulenta etapa con su predecesor, Álvaro Uribe.
“Sepa Colombia, sepa presidente, se lo ratifico, que nosotros haremos todo lo que esté a nuestro alcance para impedir que desde territorio venezolano se conspire (…) o se arremeta” contra el país vecino, prometió Chávez.
El mandatario venezolano repudió además “la avalancha de acusaciones de todo tipo” de la que es objeto su gobierno, señalado en particular de tolerar presuntamente la presencia en Venezuela de miembros de la guerrilla colombiana FARC.
Bajo la presidencia de Uribe, estas acusaciones provocaron la ruptura de relaciones en julio de 2010, restablecidas con la llegada al poder poco después de Santos, ministro del ex presidente pero de talante más pragmático.
“Llevamos ya casi 16 meses desde que reanudamos las relaciones y todo ha marchado viento en popa”, se congratuló Santos, admitiendo que en “algunas cosas se avanza más rápido que en otras”.
Días atrás, Santos se declaró seguro de que las autoridades venezolanas entregarían al nuevo jefe máximo de las FARC, Timoleón Jiménez, o Timochenko, en el supuesto de que se halle en ese país como apuntan informaciones de servicios de inteligencia.
“Con el presidente Chávez tenemos un acuerdo de que si tenemos pruebas de la presencia de alguno de estos comandantes allá y le damos las coordenadas, él inmediatamente actuaría, y así será”, había señalado.
El Aissami aseguró por su parte “no tener ninguna información” sobre la supuesta presencia de Timochenko en Venezuela.
“Creo que es parte de una campaña de agresión permanente” y de “pretender generar entre Colombia y Venezuela” nuevas tensiones, aseguró el ministro.

















