Lo que realmente muestran los videos virales del presidente Maduro

 

Los recientes videos compartidos desde la cuenta de Twitter del presidente venezolano indican que el Gobierno busca extender la hegemonía comunicacional a las plataformas digitales. A saber de expertos en marketing político, la intención es posicionar tres mensajes clave: “Yo conduzco este país, la situación está normal, y estoy tranquilo”. Sin embargo, varios obstáculos dificultan la conquista de las redes sociales: el contraste de los mensajes con una realidad caótica, la carencia de una narrativa coherente en los videos y, de paso, pifias inexplicables propias de un camarógrafo amateur

Por Gitanjali Wolfermann @GitiW

 

Nicolás Maduro toma el volante y sale a recorrer las calles de Caracas en compañía de su círculo más íntimo. A bordo, alguien enciende la cámara del celular y registra un minuto del recorrido. No se trata de un selfie -versión más común de este tipo de videos-, sino de un plano subjetivo que lleva a la audiencia a subirse en el carro y ser parte del “escenario del poder”. 

A diferencia de la versión divertida del carpool karaoke, los pasajeros del presidente no cantan. Es más, rara vez hablan o miran a la cámara.  Las calles caraqueñas las transita casi siempre de noche y por supuesto, están vacías y sin tráfico.

Maduro maneja y también juega pelota en sus videos. El presidente narra la realidad y los demás asienten con sonrisas forzadas. El mandatario se esfuerza por demostrar normalidad y tranquilidad, algo difícil de creer dado el contexto de protestas a nivel nacional que ya suma más de 30 muertos y casi 2000 detenidos.

Con Maduro al volante el mensaje está claro: “Este país va hacia donde yo lo conduzco”, dice Oswaldo Ramírez, director de ORC Consultores. El analista político agrega que se trata de una imagen usada por muchos mandatarios que buscan dar impresión de fuerza y es un símbolo que dice que él está en control. “Otro símbolo que destaca en los videos es que Maduro recorre las calles como una persona normal. Claro, no sabemos si las vías están cerradas o si hay escoltas alrededor. Un tercer símbolo es la espontaneidad. Supongo que quien toma el video es el edecán. Por el tipo de tomas se nota que no es un profesional, no hay control del encuadre, del audio, de la luz y probablemente por eso hay tantos errores”.

El primer video de la nueva y “espontánea” ofensiva comunicacional surgió como respuesta a la viralización de otro video: el del abucheo que sufrió el presidente en el desfile cívico militar en San Félix, estado Bolívar, el 11 de abril de 2017. En vano cortaron la cadena porque en pocos minutos se viralizaron varios videos que revelaron el audio ambiente real, silenciado en la cadena con una voz en off. Se oyen gritos e insultos al tiempo que objetos de toda clase son lanzados a la carroza presidencial.

 

 

En ese evento no solo falló el anillo de seguridad sino falló además la hegemonía comunicacional. “Es esta era no basta con tener el control de los medios tradicionales. La batalla se trasladó a las redes sociales y ahí el Gobierno llega tarde y en desventaja, pues aún con el peor internet del continente, los venezolanos se enteraron de lo ocurrido en San Félix en cuestión de minutos”, argumenta Ramírez.

 

¿Puede Maduro ganar la guerra comunicacional a punta de videos?

 

“El formato es bueno, el problema es el emisor del mensaje. Creo que Maduro no está consciente de lo mal que está. Su nivel de disociación con la realidad es enorme. En política es común que cuando el candidato está peor, más se empecina en negarlo. Yo le concedo cierta gracia a los videos, creo que es un formato interesante, novedoso, pensado para las redes sociales y para llevar un mensaje en pocos minutos. La estrategia parece pensada para Facebook y Twitter”, explica Carmen Beatriz Fernández, directora de Data Strategia y especialista en campañas electorales. 

De acuerdo con Fernández, el target de los videos es la base dura del chavismo. “Van dirigidos a su gente. Ese ha sido el target de la comunicación de Maduro desde siempre. Él le habla a su 20%, al país chavista. Esa ha sido su audiencia desde 2013. Él no se comunica con más nadie desde hace mucho tiempo”.

Por su parte, Elías García Navas, director de Monitor Americas y experto en marketing político, dice que “hay que reconocer que la maquinaria de propaganda chavista siempre funcionó muy bien y la presunción era que la misma estrategia iba a funcionar con Maduro. Ese fue el primer error. El uso del video es acertado, el problema es que están mal diseñados, dirigidos a una audiencia errada y con un contenido equivocado. La constante en ellos es la negación: bailar o jugar pelota en medio de la tragedia solo puede provocar rechazo”.

García Navas estima que la estrategia busca lograr dos objetivos: rescatar la militancia chavista que por desencanto o porque no les gusta Maduro, ha dejado de apoyarlos; y el segundo es sobrevivir y fortalecer la apariencia democrática. “No lo han conseguido y con las acciones represivas del último mes, las cuales han dejado muertes y detenciones arbitrarias, se alejan cada vez más de ese objetivo”, agrega.

Javier Pereira, periodista especializado en marketing político, opina que al tomar en cuenta la dimensión de la crisis, “usar videos como herramienta comunicacional es como tomar una aspirina para curar un cáncer. Este tipo de videos se hacen para construir los atributos de un líder, para acercar el personaje a una audiencia. Con ellos se busca humanizarlo, hacerlo ver auténtico y restaurar la confianza. Creo que es una estrategia equivocada por la gravedad de la crisis porque el déficit de imagen de Maduro es muy grande: carece de solvencia, es decir, la gente no confía en la capacidad de Maduro para resolver la crisis. Tampoco confían en su intención de resolver la crisis”.

Pereira coincide en que las redes sociales son el único terreno que el Gobierno no ha logrado controlar. “En lugar de usar videos que banalizan la crisis, Maduro debería sacar a relucir su lado más estadista, no su lado humano como pelotero. Una de las cualidades más cuestionadas del presidente es su capacidad para asumir responsabilidades. Ese atributo sí lo tenía Chávez”, sostiene el periodista.

Video 1: “La fe de vida”

Fue compartido por el presidente la noche del 11 de abril de 2017.

 

 

Para Fernández, la metáfora de “Maduro conductor” es interesante. El mensaje clave es: “Yo conduzco este país, estoy en control de la situación, estoy al mando y tranquilo”, sostiene. “Creo que este primer video se les debe haber ocurrido como una especie de fe de vida después de los hechos de San Félix. De todos los videos, este se presenta como una respuesta más clara a otro video previo donde se ve el abucheo que recibió el mandatario. La respuesta era necesaria porque se especuló mucho sobre que lo habían herido en la cara. Maduro narra la historia e intenta lucir en control y relajado. Por el contrario, Cilia aparece muy tensa, es claro que ella pasó un mal rato en San Félix. Ella no habla y no sonríe”, dice Fernández.

Al llegar a Miraflores un asistente abre la puerta con una mezcla de temor y parsimonia, hay una alfombra roja y luego una toma de una habitación vacía. “El contexto es monárquico y creo que evidencia una onda desconexión con lo que acaba de suceder”, agrega la experta.

García Navas coincide con la necesidad de analizar este video luego del evento de San Félix. “Vemos que el presidente maneja y llega a Palacio luego de una lluvia de huevos y tomates. Él necesita recuperar la majestad del cargo que le fue arrebatada. Maduro perdió la majestad en San Félix, quedó en ridículo. La estrategia detrás de este video es el control de daños y posicionar un mensaje clave: “Yo sigo siendo el presidente a pesar de lo que todos vieron”.  

 

Video 2: El graffiti en Montalbán

Fue compartido por Maduro el 21 de abril de 2017.  

 

 

Otra vez al volante, Maduro dice que viene de una reunión con vecinos en Montalbán, urbanización al oeste de Caracas, pasadas las 10 de la noche. Lo acompañan Elías Jaua, ministro de educación, la primera dama, Cilia Flores, el vicepresidente Tareck El Aissami y la persona que graba el video.

“No sé si hay un metamensaje sobre quién es el segundo al mando, pero sin duda no pasa desapercibido que sea Jaua y no el vicepresidente quien vaya de copiloto”, acota Ramírez.

García Navas señala que es un error que el presidente diga que viene de una reunión con vecinos pero no los muestra. “No se ve gente por ningún lado. Se graba de noche, otro error porque no luce natural. Es un video que intenta mostrar lo más posible un grado de normalidad. Aparece junto a su equipo más cercano para dar el mensaje: “No estoy solo”. Sin embargo, es innegable que Tareck y Cilia, ambos sentados atrás, lucen incómodos, de hecho, ninguno de los presentes refleja comodidad”.

A mitad de video, a través de la ventana del copiloto se puede leer el graffiti: “Maduro asesino de estudiantes”.

“¿En qué ayuda a Maduro ese mensaje? Creo que fue una pifia. Ahora bien, suponemos que esa calle no se eligió al azar sino que estaba seleccionada para que el video se pudiera grabar con tranquilidad, cuesta creer que no leyeron ese graffiti. Como estratega político le doy mucho valor a las palabras y definitivamente un gobierno democrático no usaría ese mensaje pero en cambio una dictadura sí lo dejaría como un elemento de intimidación, un mensaje para generar temor”, argumenta el director de Monitor Americas.

Fernández agrega que el hecho de que apareciera ese graffiti en un video presidencial “será objeto de estudio en comunicación política por años. Se trata de una torpeza demasiado grande. La primera impresión es que el video se tomó de manera espontánea y no repararon en ese detalle. Eso ocurre cuando se improvisa pero también cuando se está bajo mucho estrés y se incurre en errores que en otro caso no se cometerían. Creo que Maduro y su entorno están cometiendo ahora los peores errores desde 2013”.

 

Video 3: Jugando pelota desconectado de la realidad

Los dos videos fueron compartidos el sábado 22 de abril de 2017.

 

 

 

“Cuando hurgas un poco en los videos te das cuenta de que hay un enorme nivel de desconexión con la realidad del país. Eso es especialmente evidente en estos dos videos donde aparece jugando pelota con Winston Vallenilla y Diosdado Cabello. En medio de una catástrofe social como la actual estos videos son una cachetada. El mensaje en este caso es: Estoy tranquilo”, explica Fernández.

¿Dónde está la disonancia? La experta argumenta que los mensajes transmitidos a través de los medios de comunicación tienen credibilidad siempre y cuando las personas no tengan vivencias directas que les permitan contrastarlos con la realidad.

García Navas destaca que “luego de más de 20 muertes producto de la represión en las protestas, estos dos videos muestran una enorme insensibilidad. Se ven sobreactuados”. Además, el experto cataloga como un error de marketing político asociar la figura presidencial con personajes cuya popularidad es aún más baja que la suya, refiriéndose a Diosdado Cabello.

“En el imaginario venezolano, Winston está asociado con un alto grado de compromiso con el chavismo. Es una figura que genera mucha atención y cada vez que sale la gente habla de él. Es un activo atractivo dentro del equipo de voceros de la dictadura. ¿Por qué luce fuera de lugar? Porque el contexto pedía otra cosa. Su presencia luce frívola e irrelevante. Además, su expresión es dura, forzada, casi fingida”, apunta el director de Monitor América.

El mensaje de fondo, de acuerdo con García Navas, es: “Estamos cerrando filas frente a un enemigo mayor”. Argumenta que la estrategia de Chávez en los últimos años se basó en mostrarse dentro de una plaza sitiada, es decir, en constante necesidad de defenderse hasta el último hombre. “Esa es una narrativa épica y creo que ese mensaje también está presente en estos videos”.

No obstante, Pereira afirma que “si desde la oficina de Villegas piensan que con estos videos se mejora la imagen de Maduro están completamente equivocados, de hecho, creo que banalizan la crisis. Que en medio de una explosión social el presidente salga a lanzar pelotas, tratando de restarle importancia a la situación es absurdo. Creo que lo hacen para decirle a la gente que no le hacen ni coquito, ríndanse, mientras tú protestas yo estoy tranquilo y me doy el lujo de jugar pelota con Diosdado y Winston. La intención es desmoralizar y desmovilizar”.

El periodista agrega que los videos son tan impostados que son inverosímiles. “No solo no tienen el efecto esperado sino que generan rechazo. Estos videos alimentan el hartazgo de la gente y en consecuencia pueden ser contraproducentes. Proyectar normalidad en este contexto es ridículo porque la gente tiene una experiencia distinta en la calle. Cuando la gente ve estos videos se rompe la relación de confianza y la respuesta es sentir que este tipo miente”.

 

Video 4: Un documental para llenar un vaso que ya está repleto

Fue estrenado el domingo 23 de abril de 2017.

 

 

Ignacio Ramonet regresa a la palestra venezolana con la dirección del “Lealtad Indestructible”, un documental de 57 minutos sobre la vida y obra de Maduro.

“Es imposible que este documental ayude a Maduro a superar su crisis comunicacional. Si se tratara de un candidato desconocido, que en términos de marketing político se conoce como un vaso vacío, es decir, que aún hay oportunidad de añadirle contenido, la estrategia tendría efectividad, pero cuando el vaso está lleno es muy complicado agregarle contenido nuevo”, explica Fernández. 

La experta agrega que la opinión sobre Maduro ya está formada. “La población que lo rechaza lo hace a niveles extremos, como nunca antes se habían registrado en la política venezolana, raya en el odio. Ni en los peores días de Carlos Andrés Pérez se notó un nivel de rechazo tan profundo. Eso no se cambia por más que nos cuenten una historia conmovedora de su infancia”.

García Navas estima que el documental no fue hecho para Venezuela sino para explicarle a los aliados internacionales quién es Maduro y de dónde viene. “Muy poca gente en Venezuela va a ver 57 minutos sobre la vida de Maduro. El formato no es viable para las redes y eso también me hace pensar que no fue hecho para un público interno. El error es que las audiencias internacionales también están saturadas y la presencia de Maduro resulta incómoda, sobre todo después del pronunciamiento de la Fiscal hablando de la ruptura del hilo constitucional”.

El director de Monitor Americas destaca, además, otra falla: “El protagonista del documental es una mera referencia, Maduro no aparece, solo escuchamos hablar de él con cariño y afecto como si él ya no existiera”. Agrega que la segunda mitad se dedica a vender lo que ha hecho el presidente, “que en realidad es una obra difusa lo que cual es nefasto en términos de marketing político porque Maduro es una marca sin atributos definidos. La estrategia ha sido venderlo como una víctima que no puede hacer nada, pero la victimización es tal que llegaron a convertirlo en una suerte de Chavo del 8: un muchacho humilde, bonachón, inocentón, ignorante pero con buen corazón, torpe y cómico. Esa imagen no es la que la gente asocia con un líder”.

El director de ORC Consultores destaca otro aspecto clave del documental: “Ahora resulta que Maduro también era una promesa del béisbol, coincidencialmente, igual que Chávez. No es gratuito que sea la voz de Chávez la que cierre un documental en el cual, el propio protagonista, es el gran ausente”.

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