(PERFIL) “El Conejo” se graduó de bachiller y de pran en el penal de San Antonio

conejo y chavez

Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla no vestía camisas de seda, ni se juntaba con actores de Hollywood, como “El Chapo” Guzmán. Pero en su territorio, la isla de Margarita, él también era el rey, el mandamás. Dominaba toda la actividad criminal en el estado Nueva Esparta, en especial el tráfico de drogas. Durante sus 11 años de prisión en la cárcel de San Antonio se reunió al menos dos veces con la ministra de Servicio Penitenciario, Iris Varela. En la página del Seguro Social se detalla que el criminal cotizó en el IVSS 180 semanas, hasta el 30 de diciembre de 1989, a través de una empresa de turismo. Después de esa fecha salió de la formalidad del mundo laboral y no hay registros que refieran cuáles fueron sus fuentes de ingreso en los años posteriores, ni de dónde obtuvo recursos para hacer donaciones a personas humildes y para comprarle la quinta “Habibi” a un hombre de origen árabe

@Angelicalugob

Ni su acento oriental, ni su mediana estatura, ni su “oufit” de chores de baskebolista y franelas deportivas coinciden con la imagen de un pran sanguinario, que inspira miedo. “El Conejo”, como se le conocía en el mundo del crimen, era un gordito de 44 años de edad con pinta de bonachón, que tenía bajo su control no solo el Internado Judicial de San Antonio, en la isla de Margarita, sino la distribución de la droga en todo el estado Nueva Esparta.

 

El paso de Teófilo Rodríguez Cazorla por la prisión oriental fue su trampolín para ascender en el mundo del crimen organizado. Tenía afición por los animales, como sus perras poodle “ponki” y “dakota”, y por las peleas de gallos que promovía en la gallera que él mismo ordenó construir en el penal de San Antonio, donde también mandó a hacer una discoteca, una piscina, una sala de pool y todas las comodidades necesarias para acondicionar su “madriguera”.

Conejo y sus perritas

Aunque Rodríguez Cazorla no vestía camisas de seda o de marca como Joaquín “El Chapo” Guzmán, tenía debilidad por las mujeres curvilíneas, al igual que su “colega” mexicano. Utilizaba su autoridad de pran para ingresar a chicas explotadas a la cárcel. Además los presos y personas externas al penal lo idolatraban, y le rendían pleitesía, incluso muchos llegaron a tatuarse la figura del conejo de Playboy, en homenaje al “patrón”, como lo llamaban. En Margarita, él era el rey.

pool en san antonio

El penal de San Antonio fue más que “un paraíso” para “El Conejo”. En ese centro penitenciario el delincuente no solo se graduó de pran. Allí obtuvo su título de bachiller, que en diciembre de 2011 sacó de una carpeta que guardaba como un tesoro para mostrárselo a la ministra de Servicio Penitenciario, Iris Varela, durante una visita que la funcionaria hizo al lugar.

El periodista de Últimas Noticias, Eligio Rojas estuvo presente ese día que Varela fue al penal para hacer una requisa con funcionarios del ministerio y para ofrecerle a “El Conejo” su traslado al Internado Judicial de Puente Ayala, en el estado Anzoátegui. Le propuso que participara en un proyecto agropecuario, según relató a Runrun.es el reportero. Pero la negociación nunca se concretó.

No era la primera vez que Varela y “El Conejo” se reunían. Semanas antes ambos se habían tomado la foto que se hizo viral en las redes sociales, en la que salen sentados en la cama que el delincuente tenía en su habitación o celda. Un espacio semejante a un apartamento tipo estudio que contaba con baño privado, un televisor pantalla plana de 42 pulgadas y nevera.  

 

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La imagen de la máxima autoridad penitenciaria junto al pran de Margarita sigue generando polémica hasta hoy. Aunque no está claro si existió algún tipo de vinculación entre ambos personajes, los presos de la cárcel se Margarita nunca fueron sometidos al nuevo régimen penitenciario: no usan uniforme amarillo, ni cumplen con la formación militar, ni tienen restricciones en las visitas o el ingreso de comida. Allí el Estado —desde sus ministerios de Servicio Penitenciario, Defensa y Relaciones Interiores— no actúa para combatir los delitos que se dirigen y ejecutan desde la prisión. Incluso los reos de San Antonio exhiben sin rubor el legado de “El Conejo”: un arsenal de armas de guerra.

Conejo e Iris

Rodríguez Cazorla nació el 16 de agosto de 1971 en el estado Nueva Esparta. La carrera criminal de “El Conejo” está documentada en internet desde 2003 a través de registros del Tribunal Supremo de Justicia y de reseñas publicadas por medios de comunicación de la isla de Margarita.

En abril de ese año las autoridades locales lo detuvieron luego que evadiera una alcabala policial que dio pistas a los funcionarios para dirigirse a su vivienda identificada como quinta “Habibi”, ubicada en la urbanización Playa El Ángel del municipio Maneiro. Allí los agentes encontraron una máquina para contar billetes, 380 gramos de cocaína, 100.000 bolívares, una pistola calibre 380, marca “Bryco”, serial 882318 que estaba solicitada por hurto en el Cicpc de Nueva Esparta. En el patio de la vivienda también incautaron 130 piezas correspondientes a un vehículo Toyota Yaris que estaba solicitado por robo y una libreta de ahorros del Banco Confederado a nombre de Teófilo Rodríguez. Los pesquisas también hallaron un documento del Registro Mercantil Segundo de esa entidad a nombre del criminal, relacionado con la empresa Betzicosmetic.

Casi siete años después, el 21 de junio de 2010 el delincuente fue condenado a 11 años de prisión por el Tribunal Segundo de Juicio del Circuito Judicial Penal del estado Anzoátegui por tráfico de drogas, porte ilícito de armas, desvalijamiento de vehículo y aprovechamiento de automóviles para delinquir. El caso fue radicado en esa entidad, luego que el delincuente se negara en reiteradas ocasiones a asistir a las audiencias por considerar que no confiaba en la justicia impartida en el circuito judicial penal de Nueva Esparta. Su descontento lo manifestó con protestas, que lideró desde la cárcel de San Antonio y con falsos anuncios de bomba que obligaron a desalojar el Palacio de Justicia en varias ocasiones.

Aunque la titular de Servicio Penitenciario aseguró que “El Conejo” estaba libre y había pagado su condena hace más de un año, no se conocen los documentos públicos que permitan verificar el estatus judicial de Rodríguez Cazorla. Se desconoce si cumplió su pena -que según sentencia publicada publicada por el TSJ era de 11 años- o si recibió un beneficio.

Fue ultimado a tiros la madrugada del domingo 24 de enero cuando salió de la discoteca Yard´s, ubicada en la calle 4 de Marzo de Porlamar. En ese local disfrutó junto con unos amigos de un show de la controversial actriz Jimena Araya, “Rosita”, quien asistió en calidad de DJ al evento.

Un benefactor con ingresos de dudosa procedencia

En la página del Seguro Social se detalla que “El Conejo” cotizó en el IVSS 180 semanas, hasta el 30 de diciembre de 1989, a través de la empresa Hot y Turismo Vida Nueva. Después de esa fecha no hay documentos que refieran cómo logró mantenerse los años posteriores, ni de dónde obtenía recursos para hacer donaciones a personas humildes de la isla de Margarita y para comprarle la quinta “Habibi” a un hombre de orígen árabe. Fuentes de la isla aseguran que Rodríguez Cazorla tenía una propiedad en Playa el Agua, en donde vivió hasta el día que lo asesinaron.

Seguro Social El Conejo

En noviembre de 2012, después de ser secuestrado un hijo de “El Conejo”, quedó en evidencia, de nuevo, el poder que el criminal tenía desde la cárcel, pues pagó por el rescate de su familiar y autoridades de la policía judicial y de la Guardia Nacional Bolivariana activaron, en total hermetismo, un operativo para dar con los involucrados en el plagio.

Un día después del funeral del delincuente que controló la distribución de drogas en la isla de Margarita, Romelia Vásquez de Córdoba, quien se identifica como la segunda madre de “El Conejo”, le dijo a la periodista del Circuito Unión Radio Nueva Esparta, Oyledt Herrera, que su hijo recibía comida de Mercal para distribuirla en el penal de San Antonio.

La mujer le contó a la reportera que es madre de un custodio del penal de Puente Ayala. Allí su hijo hizo amistad con “El Conejo”, en los meses que éste estuvo preso en esa cárcel de Anzoátegui, y aseguró que cuando fue trasladado a San Antonio mantuvieron el contacto. Las declaraciones de Vásquez las dio en el interior de la vivienda de Elia Cazorla, madre del criminal. La casa está ubicada en la calle San Rafael del municipio Mariño y fue el lugar de residencia del delincuente durante su infancia. Es una quinta grande grande y humilde que tiene un largo pasillo con unas 26 habitaciones, según relató la comunicadora social.

“La mujer que se identifica como la segunda madre de “El Conejo” nos contó que cuando él estaba preso, la gente humilde le llevaba escritos a la cárcel para hacerle solicitud de donativos. Le pedían ayuda para entierros, medicinas, gastos de hospitalización y comida. Después la mamá de Cazorla nos contó que cuando los presos de su confianza quedaban en libertad y no tenían en dónde quedarse, él les daba hospedajes en las habitaciones de su casa materna”, contó la periodista.

madre conejo

Foto: Cortesía Unión Radio Nueva Esparta/ Madre de “El Conejo”

Movimientos de “El Conejo”

“El Conejo” se movía con agilidad en la isla. El 16 de enero de 2015 sacó una licencia de quinto grado en esa entidad y en la División de Tránsito de la Policía Nacional Bolivariana de Nueva Esparta aún reposa una multa de 1.500 bolívares, que no pagó, que data del 27 de febrero del año anterior por una infracción que cometió.

Renovación licencia El Conejo

Multa de tránsito El Conejo

Fuentes policiales del estado Nueva Esparta aseguran que “El Conejo” viajó varias veces a Panamá después de salir de la cárcel. Sin embargo, no hay evidencias de esas salidas del país.

Los últimos pasos de “El Conejo” por la isla de Margarita fueron entre la discoteca  Yard´s, en donde fue herido de bala, y el Centro Clínico del Caribe, ubicado en la urbanización La Arboleda. Allí murió aproximadamente a las 5:00 am después de ser ingresado de emergencia en quirófano por Cirugía General. Uno de sus hombres de confianza, que estaba armado se negó a apartarse de su patrón. Luego de varias horas el personal médico se dio cuenta de que el difunto era el popular criminal “El Conejo”, según informó a Runrunes. uno de los empleados del centro de salud.

centro clínico el caribe

El nuevo “rey” 

Fuentes policiales de Margarita informaron a Runrun.es que el “carro” o “gobierno” del penal de San Antonio lo asumió un sobrino de “El Conejo”, que se identifica en las redes sociales y en su página de Facebook como “Frank El Menor”. El delincuente sale en varias fotografías, tomadas en el interior del centro penitenciario, con armas cortas y largas posando en el mural de “El Conejo” y en un arco que tiene el nombre de la banda que lideraba el pran: El Tren del Pacífico.

Menor yolfrank    

 

 

torta menor yolfrank

 

Pero antes de “Frank el Menor” estuvo a cargo del penal Franzo Alexander Ramos, conocido como “El Ñanguito”, que asumió el liderazgo de la cárcel cuando “El Conejo” salió en libertad. Meses después este segundo líder tuvo una medida de casa por cárcel por una orden médica para ser operado, pero en septiembre de 2015 fue asesinado en Porlamar.

El patrón de los presos 

En el interior del penal de San Antonio hubo, y continúa, un culto hacia la figura de “El Conejo”. En varias armas de fuego, que están en las galerías fotográficas del Tren del Pacífico y de “Frank El Menor”, está tallada la figura del conejo Playboy, al igual que en una mesa de pool, y algunos reos se tatuaron la figura, además de un gran mural con el rostro de Hugo Chávez y de Rodríguez Cazorla. 

A casi una semana del asesinato de “El Conejo”, aún no ha sido esclarecido el móvil del crimen del delincuente que lideraba la banda del Tren del Pacífico que tiene un perfil en Facebook en el que sus lugartenientes lo han identificado como “el patrón” y han difundido armas, granadas y fusiles, así como también dinero en efectivo y droga que fueron fotografiadas en el interior del centro penitenciario. Aunque varias fuentes policiales no descartan que lo mataron para tomar el control de la droga en la isla, el homicidio del criminal visibilizó, una vez más, el poder que puede lograr el hampa en un centro de reclusión venezolano. Donde el Estado no existe.

 

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