El bálsamo del eterno culto por María Hernández

Publicado en El Mundo

El Gobierno de Venezuela ha anunciado que Chávez será embalsamado

Otros líderes antes que él ya han sido tratado mediante estas técnicas

Lenin, Mao Tse Tung o Ho Chi Minh siguen de cuerpo presente en sus países

Hugo Chávez, el presidente venezolano que murió el pasado martes, será embalsamado. Su cuerpo será tratado para preservar el aspecto con el que gobernó la república bolivariana en los últimos 13 años y luego será expuesto para seguir recibiendo los honores del líder que fue.

Su nombre pasará a engrosar una lista de figuras míticas que han querido perpetuarse para la eternidad recurriendo a una de las más antiguas técnicas de conservación.

En América Latina, dos de las momias más celebres son el general Juan Domingo Perón y su mujer, Evita. El general murió el 1 de julio de 1974 y su cuerpo embalsamado se colocó en un ataúd en la bóveda de su familia en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires. Años atrás, el 26 de julio de 1952, había fallecido su esposa, y también sus restos fueron tratados durante un año para pasar a la posteridad.

Pero la bella ‘Evita’ no encontraría el descanso absoluto hasta más de dos décadas después. Las disputas en el poder argentino provocaron que su cadáver viajara de un país a otro, desde Italia hasta España. Corría 1976 cuando fue definitivamente sepultada en un cementerio de Buenos Aires. Dicen que aún conservaba sus cabellos rubios y la belleza de su rostro…

El dominio ruso

Si hay un pueblo que domine el arte de embalsamar ese es el ruso. En este país cuentan con reconocidos expertos que se han encargado de conservar el cuerpo de líderes del siglo XX como el búlgaro Gueorgui Dimitrov, el checoslovaco Klement Gottwald, el angoleño Agostinho Neto o el presidente socialista de Guyana, Forbes Burnham.

Es precisamente un grupo de especialistas rusos el que está detrás del estado en el que el cuerpo de Vladimir Lenin ha llegado hasta nuestros días.

Revolucionario como Chávez, el líder bolchevique pasó los últimos años de su vida luchando contra la mala salud que le produjeron un intento de asesinato y varios infartos. Murió el 21 de enero de 1924, cuando contaba 53 años. Muchas han sido las hipótesis que se han barajado en torno a las causas de su fallecimiento, desde la sífilis hasta el infarto cerebral, pero ninguna de ellas ha sido definitivamente confirmada.

Nada más morir, su cuerpo fue tratado químicamente e introducido en un sarcófago transparente en el que permanece expuesto en el ‘Mausoleo de Lenin’. Diseñado por el arquitecto Alexéi Schúsev y situado en la Plaza Roja de Moscú, este lugar se ha convertido en uno de los más visitados de la capital rusa.

Sólo durante la Segunda Guerra Mundial los restos del mandatario estuvieron ausentes del recinto, al que regresaron 1.360 días después. La momia de Lenin se somete cada año durante un par de meses a una serie de tratamientos y procesos químicos para mantener su aspecto y garantizar su conservación.

También su sucesor, Joseph Stalin, fue embalsamado y compartió durante años el espacio con Lenin. Sin embargo, sus restos fueron retirados del lugar años después.

Mao Tse-Tung

El culto al máximo dirigente del Partido Comunista de China (PCCh) se tradujo tras su muerte en un mausoleo que alberga sus restos momificados. Esculturas de soldados, obreros y campesinos escoltan en la Plaza de Tiananmen (Pekín) el gran edificio frente al que cientos de personas hacen cola para ver el cuerpo embalsamado del fundador de la República Popular China.

Antes de su muerte en 1976, Mao siempre manifestó su deseo de ser incinerado, sin embargo, esta opción apenas se barajó y poco después de su fallecimiento, el Gobierno ordenó construir, en sólo unos días, el edificio donde aún descansan sus restos.

Ho Chi Minh

Coincidencias de la Historia, otro líder comunista, el vietnamita Ho Chi Mihn, es otra de las momias a las que aún hoy se rinde culto. No es de extrañar. Su figura es casi una divinidad en Vietnam y su imagen se reproduce en billetes y retratos por todo el país.

Murió en 1969 víctima de una tuberculosis. También él pidió ser incinerado, al considerar que era un método “más higiénico” y que “ahorra espacio para la agricultura”. Quería que sus cenizas fueran esparcidas por el norte, centro y sur del país y que la austeridad rodeara su último adiós. Sin embargo, el Gobierno ordenó su embalsamamiento y su cuerpo se trasladó a un faraónico mausoleo levantado en la plaza Ba Dinh de Hanoi. Los vietnamitas lo consideran una de las construcciones más importantes del país.

La tradición coreana

Su dimensión, sin embargo, no llega a alcanzar la que tiene la mansión-mausoleo que acoge el cuerpo sin vida del presidente coreano Kim Il Sung. Aunque murió hace 19 años, su figura sigue siendo venerada como en vida. O incluso más.

El Palacio Memorial de Kumsusan -nombre del mausoleo- tiene más de 100.000 metros cuadrados y todo tipo de lujos. Estatuas, retratos gigantes, fotografías…son sólo algunos de los elementos que reciben a los visitantes antes de llegar a la sala donde descansan los restos de Kim Il Sung.

El cuerpo embalsamado del Gran Líder reposa en un sarcófago de cristal, con una vestimenta impoluta y envuelto en una bandera roja del Partido de los Trabajadores.

Su hijo y sucesor, Kim Jong-Il, que murió en diciembre de 2011, también fue embalsamado y su cuerpo podrá ser visitado en el mismo lugar que su antecesor.

El origen

Detrás de la idea de embalsamar a estos líderes subyace la intención deperpetuar su poder y el culto y honores a su figura. Pero no fue así como nació la práctica de evitar la descomposición de los cuerpos sin vida.

Su origen se remonta a la civilización egipcia. Ellos enterraban a sus muertos desnudos y en fosas superficiales cavadas en la arena del desierto, lejos de las tierras fértiles y en posición fetal. El clima desértico contribuía a absorber los líquidos corporales, eliminando así las bacterias y protegiéndolos de la descomposición. Con el paso del tiempo, el viento hacía que estos cuerpos quedaban al aire libre, desecados, pero en buen estado.

En la actualidad, los especialistas rusos en esta materia podrían equipararse a aquellos pioneros. Hoy en día son los más expertos y a quienes se atribuyen los mejores procesos, fórmulas y recetas para embalsamar cadáveres.

En la teoría, se trata de extraer la sangre de las venas y arterias más importantes, de forma que se evita la aparición de microbios y bacterias que provocan la descomposición de los tejidos. En su lugar, se inyectan soluciones como el alcohol y finalmente, se aborda la estética externa.

Esta última fase es una de las más importantes cuando el cuerpo va a ser expuesto. Luego, sólo queda elegir la vestimenta, las banderas que envolverán a los líderes o los amuletos que harán que su figura se recuerde por siempre.

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