¡Querer volver!, por Carlos Dorado

Maiquetía

Esta semana, Editorial Planeta me envió el cuarto libro que estoy publicando; titulado: ¡Querer volver!, que ya debe estar en casi todas las librerías del país. Es un libro que me entristece y me emociona muchísimo, porque trata de plasmar los sentimientos de esos “héroes anónimos” que han tenido que abandonar su tierra, sus amigos, y su gente buscando un futuro mejor.

“Abandonar el lugar donde se nace es una experiencia que no todos tienen en la vida, y los que la tienen quedan marcados irremediablemente, porque el drama de los inmigrantes esta bordado de nostalgias –La Morriña-, de incomprensiones, ausencias, soledad, incertidumbre y exilio interior, pero también de sueños y esperanzas que siempre revitalizan y deslumbran”…, escribió magistralmente Marianella Salazar en la contraportada del libro.

Esta película de la inmigración, nadie me la contó, la viví en primera persona cuando mis padres decidieron venir a Venezuela, siendo yo todavía un niño. Esa incertidumbre, esa soledad, esa nostalgia de la que habla Marianella, la viví en carne propia desde que aterrizamos en una pensión de la Parroquia del Cementerio. Pero también viví esos sueños, esas esperanzas, esas ilusiones en esta tierra de gracia.

“Querer volver” está escrito con el corazón, pensando en voz alta, como un viaje a lo más profundo de mis sentimientos, sin adornos, sin pretensiones; pero con la seguridad de que muchas personas emigrantes al igual que yo, se sentirán identificados. “El testimonio que se nos expone en primera persona es clave para todos aquellos que viven el drama de la aventura migratoria en Venezuela. Sus páginas invitan a pensar en profundidad a quienes están pensando en tomar la decisión de radicarse en otras tierras, brindando la riqueza del testimonio y la experiencia de un emigrante exitoso, pero que pasó también por los desiertos en busca de una tierra prometida”…, escribió en el prólogo el padre Francisco José Virtuoso, Rector de la Universidad Católica Andrés Bello, donde me formaron y donde forjé tantos sueños.

Lo escribí, y lo vuelvo a leer una y otra vez, y algunas frases me traen tantos recuerdos, tantos sentimientos… “Hay momentos en la vida en los que hay que ser muy valientes para emigrar, y muy valientes para quedarse”. “Buen viaje hijo, olvídate de mis lágrimas, de mis gritos de silencio, de mi tristeza. Vete y haz que cada día valga la pena”, “Me tuve que ir a buscar mi futuro, me fui físicamente; pero papá, estás más presente que nunca, y estoy seguro que también yo para ti…”

Nacer en un pequeño pueblo de Galicia (España) escuchar a diario los consejos sabios de mis padres, y emigrar de niño junto a ellos hacia una gran tierra como lo es Venezuela me dejaron lecciones de vida, y formas de entender las realidades, que nunca habría aprendido de los libros; y por eso hablo de ella en “Querer volver”, sin complejos y sin resentimientos, dentro de una atmósfera de gran tristeza y soledad; pero también siempre con la ilusión de que estaba siendo el arquitecto de mi futuro, y por el cual merecía la pena luchar.

Mi libro “Cartas a un hijo” me dio muchas satisfacciones. “Querer volver” estoy seguro que será apreciado por muchos venezolanos. Los que se van, y los que se quedan. Esos que se van con una maleta cargada de sueños y de ilusiones, pero que dejan aquí lo más preciado; sus padres y sus familias, los cuales aunque se quedan también son emigrantes, porque una buena parte de su corazón se fue a otro lugar.

[email protected]

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas