Rómulo visto por Américo, por Carlos Canache Mata
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Rómulo visto por Américo, por Carlos Canache Mata

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Américo Martín hizo una importante exposición sobre Rómulo Betancourt el pasado 22 de febrero, fecha natalicia del gran líder. El título que dio a sus palabras fue “¿Por qué Rómulo Betancourt predominó sobre sus compañeros de generación?”.

En su primer exilio, durante el auge de la URSS, pasa por el Partido Comunista de Costa Rica, cuyos éxitos políticos y organizativos “se atribuyeron a la presencia en sus filas del joven exiliado venezolano Rómulo Betancourt” (Manuel Caballero, La Internacional Comunista y la Revolución Latinoamericana, pág. 91). Dijo Américo, en su enjundiosa disertación, que, al romper con esa militancia, en la lucha “contra esa onda avasallante” del determinismo marxista existente en la conciencia de la izquierda, “se levantó casi como gladiador solitario, Rómulo Betancourt…y lo hizo con cuerpo y alma, soportando a muy temprana edad complejas responsabilidades y brutales agresiones”. Martín añadió que los comunistas “no pudiendo soportar la audacia teórica de Rómulo, vertida cuatro años después en el Plan de Barranquilla (1931), optaron por enfrentarlo”.

Ese Plan, que Mariano Picón Salas comparó con la Carta de Jamaica (“una exageración de un calificado escritor que, sin embargo, entrevía el gran potencial de Betancourt”, glosa Américo), es de “índole reformista” y de evidente “rechazo al maximalismo de los extremistas”. En efecto, después de caracterizar la organización político-económica semifeudal y la penetración y explotación capitalista extranjera en el área petrolera, el Plan propone un programa mínimo,  en el que plantea las libertades y garantías democráticas; el control estatal de las industrias que, por su carácter, son monopolios de servicios públicos; y la revisión y expedición de “las leyes necesarias para resolver los problemas políticos, sociales y económicos que pondría a la orden del día la revolución”. Era el comienzo de la identificación con el pensamiento socialdemócrata.

El tema de esa identificación, recordó Américo en sus palabras, dio origen a una “polémica en el diario El Universal entre Carlos Canache Mata y yo”, porque él la negaba, mientras mi opinión era contraria. En realidad, fue posteriormente que Acción Democrática se afilió a la Internacional Socialista (socialdemócrata) y, por eso, acertadamente dijo Américo en su disertación que “sin embargo, al entrar al fondo del asunto se descubrirá que en esencia ese partido era y es socialdemócrata”.

Al hacer un símil entre Rómulo y Jóvito, Américo dijo que el primero privilegió la organización, y el segundo la tribuna: “tribuna o partido … la historia al final, puesta a decidir, ha escogido al partido más que a la tribuna”. Y si la organización se acompaña con la palabra, mejor.

     

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