Default social, por Brian Fincheltub

Venezolanos2

 

Todo el mundo habla del riesgo que representa que el régimen no cumpla con sus compromisos con la banca internacional, a quienes por cierto habían pagado constante y sonante en cada fecha, al menos eso habían dejado saber hasta el anuncio de reestructuración de la deuda anunciado hace días. Pero de lo que nadie habla, por cansancio o naturalización, prefiero pensar que por cansancio, es del default social. La enorme deuda incumplen todos los días los captores del poder, con millones de venezolanos hoy rehenes de una enorme crisis humanitaria.

Yo les confieso que no pienso en la banca internacional ni en los tenedores de bonos cuando escucho que « nos quedamos sin plata », sus acuerdos deben ser honrados sin duda, pero pienso sobretodo en quienes no tienen la oportunidad de ser recibidos en Miraflores con alfombra roja y comisión especialmente instalada, pienso en los que claman por su derecho a seguir viviendo.

Hay quienes dicen que no pagar afuera agravaría la situación interna, la respuesta es que hace mucho este sistema entendió que era posible seguir al mando aun cuando las necesidades más básicas de la población no fueras cubiertas. Entrando o no plata al país, su prioridad es solo mantener sus privilegios y acumular poder. Lo poco que se escapa del crimen de la corrupción es utilizado para generar premios o castigos entre quienes me apoyan y quienes me adversan.

Nadie vivirá bien, solo la élite, pero quienes dentro del pueblo sean leales recibirán lo poco que los otros no reciben por rebeldes: acceso a comprar la caja CLAP y hasta un bono de 6 dólares (500 mil bolívares) que para quien el hambre es el común denominador no le caen nada mal. Como lo dijo una vez un triste célebre dirigente del PSUV “mientras más pobres más leales”.

Pero el drama del hambre se queda corto cuando nos vamos al drama de la salud. Miles de personas cuya posibilidad de seguir viviendo depende de un medicamento que no consiguen, esta semana fuimos testigos de dos nuevos crímenes que se hicieron conocidos por sus nombres, pero es algo qué pasa todos los días y no genera ni lastima en quienes nos desgobiernan.

La realidad de un país que pretende ser silenciada con leyes y amenazas de cárcel. Es la obra del un modelo llamado socialismo y donde la vida tiene menos valor que el dinero.

 

@Brianfincheltub

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