Lo que ellos quieren…por Carolina Jaimes Branger

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Lo que ellos quieren es atemorizarte. Que tengas tanto miedo que no hables, no salgas, no te muevas. Paralizado eres mucho más dominable. No opinas, no te quejas, no sales a protestar. Ellos quieren que no pienses, no planees, no actúes. Calladito, encerrado en tu casa, eres mucho más útil para la revolución.

Lo que ellos quieren es imponerte un modelo que no ha funcionado en ninguna otra parte del mundo, sencillamente porque no funciona. Es anacrónico y anti natural. Va en contra de la naturaleza humana de competir, ganar, surgir. Es un modelo donde los miembros de una cúpula corrupta y amoral viven como reyes y el resto, de las migajas que caen de las mesas de sus banquetes.

Lo que ellos quieren es quebrar lo que queda de la industria y el comercio. Así la dependencia es mayor. Y como el dinero cada vez es menor, te exigirán más requisitos para darte una mísera bolsa de CLAP que mitiga tu hambre por dos días y te mata de hambre los otros veintiocho, hasta que llegue el otro mes.

Lo que ellos quieren es que no dispongas de tu dinero, el que te ganaste con tu trabajo. Así tienes que esperar que ellos provean, pero no van a proveer, porque están raspando la olla de lo que queda en las arcas de la nación.

Lo que ellos quieren es que creas que ya no hay remedio. Por eso las amenazas. Lo que ellos quieren es que no votes. Convocaron las regionales porque pensaron que habría una abstención masiva después de haber aprobado espuria y fraudulentamente la asamblea constituyente. Ahora que ven que estamos dispuestos a votar dicen cosas como que “los gobernadores estarán supeditados a la ANC” y amenazan con ponerlos presos. La Constitución vigente es la de 1999 y eso no es verdad. Pero una vez más intentan paralizarnos. Ellos no quieren que votes, porque si ganamos las elecciones, ésas sí están en la Carta Magna e ir contra la voluntad popular los expone más ante la comunidad internacional. Si llegaran a destituir a los gobernadores electos, vendrán más sanciones y esas sanciones los acorralarán aún más.

Hace años le escuché a Francisco Faraco relatar la historia de un náufrago que en época de la independencia llegó a las costas del hoy Estado Falcón. Tal vez llegó a otras costas, pero Faraco, como buen falconiano, lo situó allí. Y que el náufrago haya llegado a Falcón o a otro lugar en nuestras costas es irrelevante, porque la realidad de lo que ha sido el pueblo venezolano históricamente, ha demostrado que la historia es cierta. Pues bien, decía Faraco que el náufrago se acercó a un lugareño y le preguntó que dónde estaba. El nombre del lugar no le resultó conocido y entonces preguntó: “¿Y cómo es la gente aquí?”. El interlocutor le respondió: “La gente aquí es arrecha”. Y es cierto: los venezolanos somos muy pacíficos hasta que nos enfurecemos. La furia y la rabia son proactivas, mueven a la gente. La desesperanza, no. ¿Qué crees que quieren ellos, que nos arrechemos o que nos desesperancemos? ¿No tenemos suficientes razones para tomar el camino distinto al que ellos quieren que tomemos?

El arma de un ciudadano es el voto. Nosotros no tenemos armas de fuego. Y como civiles desarmados tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance –dentro de la Constitución, porque eso nos diferencia- para salir de este régimen que asesina a nuestros jóvenes y destruye al país. No hay mayor fuerza que la de un pueblo decidido a vivir en libertad y eso lo saben ellos… por eso le temen tanto al voto masivo. Por eso hacen lo posible para que no vayas a votar. ¿Les vas a dar el gusto?…

@cjaimesb

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