El principio de un reto, por Carolina Jaimes Branger

ConsultaPopular#16Jul_1

 

Escribo este artículo el jueves 13 de julio. No sé qué habrá pasado ayer domingo 16, pero intuyo que la población se volcó a participar en la consulta popular y que el gobierno hizo lo que pudo para impedirlo. Una consulta consagrada en la Constitución se convierte en una piedra de tranca que hay que impedir o boicotear cueste lo que cueste.

Sabemos las respuestas que dará el gobierno a los distintos sectores. A los venezolanos que fuimos a votar tratará de desmoralizarnos. Nos dirán que fuimos manipulados, que fue inútil haber participado porque los resultados no son comprobables, que el mismo resultado se hubiera dado aún sin que hubiéramos ido a colocar nuestros votos, etcétera, etcétera, etcétera. A quienes no votaron les dirán que la abstención es una demostración de desacuerdo con la maniobra golpista. En alguna parte aparecerá la pregunta de quién financió todo esto y la respuesta será la de siempre: la derecha apátrida, los gobiernos extranjeros de la OEA interesados en acabar con la revolución, etcétera, etcétera, etcétera. A la comunidad internacional le dirán que la consulta fue ilegal, sin valor, que el poder que la convocó está en desacato, que no participó el CNE, por lo tanto es inauditable, que como van a destruir los cuadernos nunca se sabrán los resultados y que todo estuvo organizado para dar la apariencia de un respaldo abrumador. En cualquier caso, el mensaje será que no se metan, que como extranjeros no tienen derecho a interferir en los asuntos internos de Venezuela.

A los militares les dirán que esto no es vinculante ni mandatorio. Que no tiene autoridad ni puede ser tomado como un fundamento para tomar ninguna acción contra el gobierno legítimo. Que la Asamblea Nacional está sola en esta conspiración y que obedecerla sobre la base de una consulta popular no vinculante, no es una justificación para desobedecer.

Las respuestas para TSJ, el Ejecutivo, el CNE, la Contraloría y la Defensoría serán que nadie puede hacer nada hasta no ver los resultados del 30 de julio, una convocatoria en concordancia de los cómplices de la traición a la patria. ¿Cómo va a razonarse que la consulta popular solamente apoyada por la AN (ni siquiera por la Fiscalía), pueda prevalecer sobre la convocatoria de la Constituyente apoyada por todos los cómplices?

La debilidad de la Constituyente es la continuación del golpe continuado. Además, es parte del proceso de entrega de una nación a otra, insólito en la historia que conocemos, que los individuos que detentan las direcciones de los poderes públicos entregarán la nación a otro país. Sería el equivalente que se trabajara en devolver la provincia de Venezuela al rey de España. La convocatoria a la Constituyente, independientemente DE que no tenga bases legales, está siendo hecha, soportada y promovida por grupos que pertenecen a grupos de venezolanos y extranjeros que trabajan para Cuba, vinculados al narcotráfico, a las FARC y Hezbollah.

El sector militar tiene una enorme contradicción, insalvable. Si las FAN están destinadas a preservar la soberanía, ¿cómo es posible que nuestra soberanía –de hecho- esté bajo el control de cubanos y funcionarios cubanos?

Todos sabemos que quien ataque la legitimidad de la convocatoria hecha por la Asamblea Nacional, abre la puerta a desvirtuar la legitimidad del 19 de abril de 1810, el resultado de una convocatoria hecha por rebeldes habiendo escogido diputados que estaban para aquel momento en contra del poder constituido.

Estamos en el principio de un reto que culminará en la nueva independencia. Que nada nos desvíe de ese propósito.

 

@cjaimesb

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