Todos los caminos conducen a Cuba, por Milos Alcalay

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Cuando Roma era el epicentro del Imperio, los visitantes acudían desde los lugares más lejanos ya que”Todos los caminos conducían a Roma”. Pero viajar a la capital, no solo se hacía debido al extraordinario sistema de caminos y carreteras construidas por los legionarios, sino porque en la Ciudad Eterna se definía el futuro político y económico de otras regiones del mundo.

En los últimos meses, La Habana se ha convertido en una escala necesaria de Jefes de Estado del Mundo, tanto a nivel de encuentros bilaterales como multilaterales. Y no se trata solo de la visita del Presidente Obama que transforma los alcances de la diplomacia Americana después de medio siglo, o de Su Santidad del Papa Francisco que en pocos meses viaja en dos oportunidades a la Isla: una para realizar una visita de Estado, y la segunda para privilegiar a La Habana con el histórico encuentro con Su Beatitud el Patriarca de Rusia. A ello se suman visitas como la del Presidente de Francia François Hollande precediendo a los más altos representantes de la Unión Europea que perfeccionan acuerdos de cooperación que el mismo MERCOSUR no ha logrado realizar.

Pero la clase política mundial no inicia sola sus periplos. Detrás están los inversionistas que ofrecen construir nuevos Hoteles ávidos en ofrecerle a turistas las bellezas de un paraíso Caribeño, o de los famosos integrantes del Grupo Musical Rolling Stones, vistos en el pasado como los representantes de una cultura decadente capitalista ya que Todos los caminos conducen a Cuba.

De esta manera se hace realidad el profético llamado hecho en su visita por el Papa Juan Pablo II “Que Cuba se abra al Mundo y que el Mundo se abra a Cuba”.

Esta apertura pragmática no es nueva. Cuando los Castro tuvieron que enfrentar las penurias de la Década de los 90 por el colapso de su gran aliado ideológico y financista que era la URSS, y  sus aliados de Europa del Este, tuvieron que sufrir el fin del apoyo económico de los países miembros del Pacto de Varsovia. En ese entonces, el Ministro de Defensa Raúl Castro ante el desastroso  “periodo especial” ya había iniciado los pasos que hoy se están dando, al procurar nuevas relaciones con los países capitalistas, basado en inversiones extranjeras y el otorgamiento de concesiones turísticas a importantes multinacionales copiando los pasos de China y de Vietnam.

El advenimiento de la rica “Revolución Bolivariana” gracias a los fabulosos precios del petróleo, permitió sustituir la fracasada exportación de las guerrillas, por la exportación del “Socialismo del Siglo XXI” y con gran habilidad se dio la ALBANIZACION en el Continente con Venezuela y Cuba a la cabeza, y luego los éxitos electorales de Evo, Ortega, Correa, Mujica, Kirschner, Lula, Dilma, FARC, FMLN. Durante tres lustros parecía irreversible y eterna la Revolución.  Pero el péndulo del Socialismo Bolivariano llegó a su fin con una nueva realidad y Castro no quiere repetir las pesadillas del “Periodo Especial” por lo que se anticipa para promover antes de que llegue la crisis, los pasos para sobrevivir sin tener que cambiar su sistema represivo en lo interno. La Comunidad Democrática debe exigir que “Cuba se abra a los Cubanos” y no solo “se abra al Mundo”.

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