El lirismo de Obama, por Luis De Lion

ObamaEnCuba#22M

@ldelion

El discurso que diera Obama, el pasado martes desde el Gran Teatro de La Habana, contenía casi la misma cantidad de palabras, la misma estructura y el mismo estilo, que el discurso que dio el mismo Obama en la Universidad de El Cairo en junio del 2009.

En sus inicios, el presidente Obama, no tenía mayor promesa de política exterior que el cierre de Guantánamo y el retiro de la tropas estadounidenses de Irak. No obstante, cual agente de relaciones públicas, Obama, creyó que su discurso en El Cairo abriría una nueva era en las relaciones entre los Estados Unidos y los musulmanes.

Desde El Cairo, Obama evocó el fin de la colonización de los territorios palestinos, habló de Israel e hizo una suerte de charla de autoayuda en lo referente al tema religioso. Enumeró los diversos conflictos regionales, pero Obama, no propuso, medidas concretas para la solución de dichos conflictos.

Sin embargo, el jurado del premio Nobel, consideró que Obama merecía el Nobel de la Paz, luego de establecer que discurso de El Cairo -entre otros- fue histórico y cambió la dinámica política internacional.

Pero a mi parecer el punto más llamativo en los discursos de Obama, tanto en El Cairo como en La Habana, es la poca mención que hiciera a los respectivos déficits democráticos en Egipto y en Cuba.

“Ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a una nación” dijo Obama en la Universidad de El Cairo.

“He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad, ni la intención de imponer un cambio en Cuba.” señaló el propio Obama el martes pasado.

Mención aparte, merece el hecho que Obama en La Habana, se mostró, más directo y decidido en el levantamiento del embargo. Cabe preguntarse, por qué esperó 7 años para exigirlo.

Así las cosas, más allá de la simbología y el efecto rock star que Obama provoca en las multitudes, su retórica impregnada de lirismo, tiene más que ver con el lado idealista del progresista Obama, que con acciones comunes y corrientes.

Poemas políticos, que van desde el “a new begining” del 2009 en la Universidad de El Cairo, seguido de “la línea roja” en referencia al genocida Bachar El Assad en Siria, hasta el “todos somos americanos”en su nueva relación con Cuba.

Toca también reconocerle a Obama, que su primer gran discurso de política exterior, era de mayor alcance geopolítico. El de El Cairo iba dirigido a todo el Medio Oriente. En cambio el discurso de La Habana iba solo dirigido a Cuba, obviando Obama, la apabullante influencia política que ejerce la tiranía de los hermanos Castro en el continente.

Puede que sea el cansancio propio de todo fin de mandato. Pero si Obama, logra el objetivo, de la transición democrática en Cuba, tendrá más que merecido el Nobel de la Paz. No obstante, habrá que esperar. Siendo precisamente, en el arte de la espera, donde los hermanos Castro, tienen una gran destreza.

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