Alexander Tirado al Defensor del Pueblo: no soy terrorista, solo soy un joven que lucha por la libertad de Venezuela

 TarekWilliamSaab
Esta semana voy a escribir nuevamente una carta abierta a un personaje de la política nacional, carta la cual les solicito por favor me ayuden a difundir para que le llegue al personaje, pero que se haga con el mayor respeto posible a la persona.
Señor Defensor del Pueblo le envió un saludo altamente patriótico, nacionalista y cargado de muchísimo amor por Venezuela. Dejando a un lado nuestras diferencias en lo político, quiero darle las gracias por sus gestiones en la defensa de algunos compañeros que han sido víctimas del régimen por pensar distinto, nombrando entre la más recientes, la medida sustitutiva de pena alcanzada para la capitana (Av) Laided Salazar.
Aunque no lo conozco personalmente, sé que usted es un hombre que lucha por los Derechos Humanos en nuestro país desde hace años. Que tuvo una juventud muy activa en la defensa de las injusticias cometidas en gobiernos anteriores y que es alguien cargado de un alto sentimiento revolucionario, lo cual respeto y admiro.
Hoy usted se presentará en el Hemiciclo de la Asamblea Nacional para entregar su Memoria y Cuenta. Muchos venezolanos estamos muy pendientes de su exposición, ya que desde que usted tomó la dirección de la Defensoría del Pueblo el pasado 22 de diciembre de 2014, se abrió la esperanza para muchos venezolanos de que algo bueno pasaría, pero es lamentable, al día de hoy, que haya pasado más de un año en que usted ocupó ese importante espacio de poder y las diatribas políticas, los intereses del Estado y la falta de separación de poderes en nuestro país, parecieran estar por encima de su trabajo.
Los venezolanos lo vemos muy activo en los casos que devinieron de 2014, sobre todo en defensa de un grupo llamado las “víctimas de las guarimbas”, que me parece que está muy bien que les atienda y defienda, pero lamentablemente el trato no es el mismo para otras personas que de igual manera somos víctimas del odio y la represión ejercida por parte del Estado venezolano, contra personas que ejercimos nuestro legítimo derecho a la protesta, amparados en el artículo 68 de la Constitución.
Si en Venezuela hay justicia debe haber justicia para todos por igual, si en nuestro país hay poderes independientes y realmente autónomos, no es entendible porque el Poder Judicial actúa como brazo ejecutor del régimen, todos unos sicarios judiciales que no defienden las justicia, la paz y la libertad del pueblo, todo lo contrario y así cada uno de los poderes constituidos del país.
Usted que es hombre y un venezolano que defiende los derechos de los más indefensos, cómo es posible que una mujer como Marvinia Jiménez, quien fue agredida por un grupo de la Guardia Nacional Bolivariana  en Carabobo en febrero de 2014, siendo su principal agresora, la funcionaria de la Guardia del Pueblo, Josneidy Nayari Castillo, quien sigue en libertad y hasta la fecha no se han identificado a los otros tres funcionarios que la maltrataron y lo peor de este caso, es que a Marvinia, le imputaron cinco delitos: instigación pública, obstaculización de la vía pública, lesiones personales, resistencia a la autoridad y daño a la propiedad privada. Señor Defensor del Pueblo, esa mujer venezolana, que también es pueblo, necesita de su atención.
Pero, como lo que quiero es que lea mi desahogo no me dedicaré a atacarlo, todo lo contrario, quiero agradecerle sus gestiones en la liberación del venezolano, sucrense, Víctor Ugas, detenido en Carúpano el 15 de octubre de 2014 por difundir en las redes sociales una foto del cadáver del diputado Robert Serra tras su asesinato. A Ugas se le acusa de presunta comisión de los delitos de revelación indebida de data o información de carácter personal y espionaje informático. Quien gracias a sus acciones diligentes tiene boleta de excarcelación desde julio 2015, y aún está preso en el Sebin en El Helicoide. Señor Defensor del Pueblo, el venezolano Víctor Ugas necesita de su intervención, al igual que seis venezolanos, mas cuyas boletas de excarcelación reposan en la dirección de ese órgano de represión. No olvide su lucha de convicción revolucionaria en la defensa de los más oprimidos y en el respeto de los Derechos Humanos en nuestro país.
Ya que estoy escribiendo sobre El Helicoide, no puede dejar a un lado, solicitarle a usted que esté más pendiente del respeto de los Derechos Humanos  de todos los compañeros de lucha, amigos, estudiantes y demás privados de libertad que se encuentran en ese lugar. No quisiéramos los venezolanos que se repita la historia del 13 de marzo de 2015, cuando fue hallado en su celda el cadáver de Rodolfo González, a quien el régimen calificó como  “El Aviador” (por ser un piloto comercial), y culpó de ser el operador logístico de las protestas de 2014 en Caracas, cuando usted sabe que solo era un acérrimo opositor al régimen de Nicolás Maduro.
González, un hombre de 63 años, quien pasó sus últimos meses de vida agobiado por la tortura psicológica y el terror infundado que sería trasladado a una cárcel común y para ponerle fin a su angustia, decidió la noche del 12 de marzo colgarse en su celda. En esa oportunidad usted no pudo ser lo suficientemente diligente para evitar ese lamentable hecho. Señor Defensor del Pueblo, no permita que algo así pueda pasar nuevamente con alguna persona privada de libertad, sea por razones políticas o por las que sea, no olvide que su amor a la patria y la certeza de sus convicciones tienen que estar sobre las intenciones de cualquier gobierno.
Si escribo del Sebin y violaciones de Derechos Humanos no puedo dejar de escribir de La Tumba, aquel horrible lugar de torturas blancas donde se encuentra mi hermano Lorent Saleh, Gabriel Valles y Juan Miguel de Sousa, tres  venezolanos que están enterrados cinco pisos bajo tierra, en un frío inclemente, en celdas pequeñas que tienen solo luz artificial y les permiten ver la luz del sol solo 45 minutos al mes, bastante maquiavélico esto. Un año y medio tienen estos jóvenes en ese hueco. Señor Defensor del Pueblo, Lorent Saleh, Gabriel Valles y Juan Miguel de Sousa, necesitan de su ayuda, apoyo, diligente  y acción para poder materializar que salgan de esa repugnante situación y vuelvan a la vida. Ayúdelos por favor, si van a continuar privados de libertad al menos que estén en lugar más humano y digno. Señor Tarek, ayúdanos a ayudarlos, por favor.
Si hablamos de violación de los Derechos Humanos no podemos dejar de mencionar a Xavier Antonio Beckles Sánchez, de 22 años, quien fue detenido por la Guardia Nacional Bolivariana el 30 de abril de 2014 cerca de su casa. Recibió una fuerte golpiza que lo mantuvo recluido en una clínica, privado de libertad y bajo custodia policial. Presentó politraumatismos, un ojo amoratado y una crisis emocional propia de su condición: es autista y padece el  síndrome de Asperger. O el caso de Huáscar Vladimir Rivas Torrealba, de 21 años y estudiante de Artes de la Universidad Central de Venezuela, que fue detenido por la Guardia Nacional Bolivariana el 30 de marzo de 2014, recibió diversos golpes en la cabeza por participar en las protestas de Altamira en 2014, está acusado de insultar a militares, cosa que es imposible porque Huascar es sordomudo.
Y para ir terminando esta carta que espero se tome unos minutos para leer, le pido que esté pendiente con la resolución 8610 presentada por el Ministro de la Defensa, en donde se le faculta a la Fuerzas Armadas Nacionales de usar armas de guerra para disolver protestas. Esta resolución fue la culpable que Kluiverth Roa de 14 años, muriera hace un año luego que balas de perdigones le fueran disparadas a la cabeza, por un Policía Nacional Bolivariano de tan sólo 21 años.
No puedo dejar de mencionar mi injusta prisión y posterior condena a 8 años de cárcel por protestar pacíficamente con un megáfono junto a mi compañero Raúl Emilio Baduel, quien tenía en sus manos una cruz de madera que decía paz, no más balas. Nosotros también necesitamos ser escuchados por usted, así como 118 venezolanos que hoy somos considerados presos políticos. Es por ello que aprovecho la presente carta para invitarlo, por tercera vez, a que venga al penal de Tocuyito y podamos tener una conversación como hombres, cada quien desde su posición política, pero eso sí, con mucho respeto, para que nos explique cómo es que en Venezuela, un país campeón en el respeto de los Derechos Humanos, se haya condenado a 8 años de cárcel a dos jóvenes por participar en una cadena humana en la acera de la avenida Bolívar de Maracay hace casi dos años y alegaron como elemento de interés criminalística incautado, un megáfono y una cruz de madera y eso sin contarle que en este tiempo de secuestro del cual somos objeto, hasta los genitales nos quemaron como gesto de tortura y nuestro torturador está libre y trabajando en la Administración Pública.
En espera de poder vernos frente a frente y obtener alguna respuesta lógica me despido de usted, Alexander Tirado, “El Gato de Aragua”, no sin antes recordarle: No soy terrorista, solo soy un joven que lucha por la libertad de Venezuela.
.- Personaje de la semana
Cuartel de la Montaña: En Venezuela los valores están tan perdidos y desviados que es más importante un museo del chavismo, que la atención médica primaria de los recién nacidos y las parturientas. Esto debido a que el presupuesto para el mantenimiento de “El Cuartel de la Montaña” supera al presupuesto otorgado a la Maternidad Concepción Palacios en Caracas, según la denuncia presentada por el defensor de los Derechos Humanos y líder de Vente Venezuela en Falcón, José Amalio Graterol. Solo una nefasta gestión gubernamental, antepondría la compra de material bélico a la atención médico asistencial del pueblo. ¡Así estamos!
Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional: Diputados, abogados defensores, familiares de presos políticos y de exiliados, corredactores de la Ley, voceros de las diversas ONG´S, ex presos políticos, muchos son los venezolanos, que se han volcado a las calles de Venezuela a llevar el mensaje de la reconciliación nacional y la discusión de esta Ley que permitirá recobrar la libertad, el regreso de los exiliados y el cese de la persecución, está en la calle, en los poblados más lejanos, en las universidades, en todos los lados. Es una ardua labor que se realiza con entusiasmo para así encaminar a Venezuela, en un país de Paz, Bienestar y Progreso.
Desde las mazmorras de la dictadura me despido de ustedes en espera de poder escribirles la próxima semana ya en libertad, con muchísimo ánimo, fuerza y fe. Amanecerá y veremos. ¡Nos leemos!

 

@elgatodearagua

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