El petróleo estúpido, el petróleo por Luis DE LION

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Luego de casi un año de empeño, de lobbying y de persistencia, por parte del régimen de Maduro, finalmente, el martes pasado llegaron a un acuerdo informal, Rusia, Arabia Saudita, Qatar y Venezuela.

 

Un acuerdo, un poco brumoso, pero que intenta que dos de los más grandes productores de petróleo colaboren ralentizando sus respectivas producciones para así relanzar el precio del barril. Caracas, que se autoerigió en abanderada de la lucha por frenar la caída del petróleo en los mercados, obtuvo una primera y pequeña victoria.

 

Luego, mientras los mercados tomaban su tiempo para reaccionar ante el anuncio de congelamiento de la producción saudita a niveles de enero del 216, se produjo la reunión con Irán e Irak. Encuentro que buscaba reforzar lo acordado el martes pasado. Allí el liderazgo iraní, fiel a su estilo de retórica de medias tintas, aportó su apoyo a la decisión de congelamiento de la producción, pero sin aclarar, si Teherán haría lo mismo con sus propios niveles de exportación.

 

Así mismo, en medio de los múltiples problemas que aquejan el tambaleante régimen de Maduro, éste se mostró, extrañamente cauto y se negó a cantar victoria.

 

No obstante, el convenio, fue titular de la prensa especializada anglosajona y algunas agencias más eufóricas lo llaman el “acuerdo Maduro”. En apenas tres días, tanto en Londres como en New York el precio del petróleo aumentó y la canasta venezolana subió 5%.

 

Evidentemente toca ser pacientes. Los factores que históricamente influyen sobre los precios del petróleo, han perdido toda capacidad de afectación. Ello explica el escepticismo de los analistas, los cuales, a su vez resaltan, que por primera vez en 15 años se acuerden cuotas de producción entre países OPEP y no OPEP.

 

Mientras esto ocurre, la opinión pública venezolana, tiene ocupaciones más graves y más inmediatas, con la asfixiante crisis que abarca todos los sectores del país. Por ello, el tema de los precios petroleros, no fue noticia, mucho menos motivo de análisis. Pero Maduro, tiene otro empeño en el cual persiste desde que llegó al poder. Destruir a Venezuela, es la obra que está llevando adelante y no piensa descansar hasta dejar al país hecho ruinas.

Nuestra dependencia del petróleo es un asunto de vida o muerte. Una hipotética alza en los precios, podría ser la suerte de Maduro o la suerte de Venezuela.

@ldelion

 

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