Lo que veo en mi regreso a Venezuela por Orlando Viera-Blanco
Lo que veo en mi regreso a Venezuela por Orlando Viera-Blanco

Caracas

 

Veo un país en tenso proceso de maduración, que quiere cambio, que reconoce una nueva vía y que ambiciona una nueva etapa estelar de evolución ciudadana«
Al tiempo de escribir estas líneas Bob Corker, Presidente del Comité de RREE del Senado de EEUU, permanecía en Caracas para sostener reuniones con representantes del gobierno y de la oposición. Me topé con uno de estos encuentros. Estaban Calixto Ortega, Tarek William Saab, Vladimir Villegas, Ramón José Medina, Leopoldo Puchi y Carlos Tablante dialogando. En medio de las «buenas noches», alcancé decir a Ortega, reconcilien al país y firmen amnistía. Me respondió «en eso estamos, bienvenido a Venezuela…».
Caracas

Nuestra Gran Caracas está descompuesta y maltratada. El casco central (Plaza Bolívar, AN, vieja CSJ) bien recuperado. Pero la esencia de un encanto histórico e indestructible, aún se impone al deterioro y la desidia. Ahí sigue el Humboldt, la cota mil, los cerros y su corazón urbano, un armazón de potente contraste de concreto y verdor (El Ávila, el jardín botánico), que libra una incuestionable lucha de supervivencia y embrujo … La vida nocturna en Altamira y La Castellana, sigue siendo sofisticada. La inseguridad y el miedo de transitar más allá del atardecer, prevalece, pero los venezolanos no renuncian a su cervecita o a su botella de whisky 18, según el estrato. Ha bajado notablemente el tráfico y observo una inusitada «parsimonia y prudencia» del chofer de plaza en su manejo. Queda claro que sin repuestos o a precios por el cielo, un vehículo debe salir a la calle cual niña con escarpines de cristal, para ser conducido como quien transporta una obra de arte.

Lo político


Al haber quedado de lado la agenda de los políticos sustituida por el «dato» de saber dónde hay lo que escasea, no a menos precio, sino a menor cola en el cajero, tirios o troyanos, saben que deben buscar soluciones y consensos. Ambos-MUD y Gobierno-están siendo tildados por sus seguidores de ineficientes y electoreros, por lo que el pragmatismo exige un esfuerzo adicional que no es más que pactar prosperidad real. Y nada de ello es posible sin concesiones libertarias. El gobierno quiere restablecer relaciones con Estados Unidos. Las invitaciones al consejero del Departamento de Estado, Thomas Shannon, forman parte de esa política de «guante de seda» de Obama, que busca liberar los procesos políticos, oxigenar la democracia y asegurar acuerdos energéticos de envergadura, por el otro.  Sin entrar a fondo en el contrapunteo, lo que es indiscutible en estos «acercamientos» es satisfacer demandas de la oposición teniendo como norte la libertad de López (y presos políticos), siendo que el chavista de base (barómetro Data Mine) ya comprende que cumplió condena, y es suficiente. A nadie le extrañe que la Magistrada Susana Barreiro, Jueza de juicio de López, decrete una sustitutiva en la audiencia del próximo de 08 de Julio…

Lo social


Ver a Calixto Ortega (Agregado de Venezuela en EEUU)  y a Ramón José Medina (representante de la MUD/asuntos Internacionales), sentados en un mismo «bar», no puede ser interpretado como una simple representación de anhelos. Tanto le conviene al gobierno presentarse con mejor cara ante la comunidad internacional en materia de DDHH, reponer credibilidad y hacer caja fortaleciendo relaciones con su principal aliado comercial (EEUU), como le conviene a la oposición la libertad de sus líderes, la movilidad de sus ciudadanos y el mejoramiento de su calidad de vida. Ser mezquino en este momento, es peligroso y torpe. La gente sigue esperanzada, sin tirar la toalla y batallando, pero está agotada y aturdida.  Las cosas «por estas calles» reflejan una indudable extenuación social. Y no es un desgaste de los bandos políticos. Es un desgaste popular, humano, existencial, al estómago y al bolsillo, que intensifica la frustración. El gobierno lo sabe, por lo que debe aplicar las tres «r» de Chávez, que él poco ripostó: revisión, rectificación y reimpulso. El tema es que no cuenta con los recursos del Estado, por lo que o se endeuda, lo cual sería irresponsable y riesgoso, o facilita la reapertura de santamarías liberando los controles, lo cual es lo sensato y audaz.

Lo ciudadano


Lo hemos dicho y lo mantengo. Venezuela no es desmantelable. Ni en lo humano, ni en lo material. Es innegable que franqueo un país abatido moralmente, mal financieramente y muy mal en los modos de revertir los estragos de los controles. Pero Venezuela sigue teniendo las reservas humanas y naturales para tirar adelante. Queda mucho por comprender en lo humano. Mucho que cabalgar y asimilar sobre las causas de la llegada de esta era. Pero veo un país en tenso proceso de maduración, que quiere cambio, que reconoce una nueva vía y que ambiciona una nueva etapa estelar de evolución ciudadana.

Estamos a tiro de contar una nueva historia. No la del gendarme necesario. No la del caudillo a caballo.  No la del buen revolucionario.  Será la historia del buen ciudadano. Hay un movimiento, un mar de fondo, ansias de una nueva vida para Venezuela. Y en este estoicismo entre codazos y acomodos, no dudo que emergerá la tercera vía. Seguimos…

@ovierablanco