VIDEO Nuevas medidas económicas ahogan a los ciudadanos de a pie

@Elportuguej

Tras conocer las  nuevas medidas económicas que anunció el presidente Nicolás Maduro la noche del miércoles 17 de febrero, Caracas despertó con un calor que ahogaba a sus transeúntes, aunque quizá era un reflejo de la sensación que genera este paquetazo económico del Ejecutivo. Las acciones consisten en: devaluación de la moneda al fijar el precio del dólar oficial en 10 bolívares por cada dólar (antes era de 6,30 bolívares por dólar), el cierre de Abastos Bicentenario, ajuste en los precios de productos regulados, aumento del precio de la gasolina e incremento del salario mínimo y de los cesta tickets como las dos más esperadas, siendo estos dos últimos puntos los que tocan más de cerca a los ciudadanos en su día a día.

Se trata de anuncios que, según los expertos en la materia, acarrearán un mayor índice inflacionario en el país, renglón que, de acuerdo con las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), ya cerró el 2015 en 180,9 %.

“Sí, esos aumentos nos perjudican a todos”, fue la frase más repetida por las personas que realizan diversas labores en la capital: desde dos empleadas de limpieza, pasando por un par de jóvenes que trabajan y estudian, contando también a un hombre que atiende un kiosco, a un taxista, y una señora que vende donas de chocolate, arequipe, y crema pastelera en Chacaíto (porque le resulta mejor que trabajar por un sueldo mínimo, como ella misma lo dijo), hasta llegar a un bombero de una gasolinera.

“Te voy a ser sincera, estamos sobreviviendo”, dijo Vilma Guzmán, que utiliza el Metro de Caracas y un autobús para ir a su trabajo todos los días. “Sí, yo creo que me afectan un poco”, añadió refiriéndose a las medidas tomadas por el Ejecutivo. “Si te pones a ver, entre la comida que puedas conseguir, entre el pasaje que vayas a cancelar, entre una medicina, una u otra cosa ya el sueldo no te va a alcanzar; por lo menos a mí ya no me alcanza”, sentenció la mujer que necesita operarse una rodilla y la intervención cuesta alrededor de 429 mil bolívares, según comentó.

Un joven de aproximadamente 20 años de edad y que es obrero, dijo, mientras encendía un cigarrillo, que este aumento le afectará “mucho, porque al subir la gasolina, sube todo”. Luego de exhalar el humo de su cigarro, añadió que ya él ha pagado hasta 300 bolívares por un pasaje de autobús para poder llegar hasta su casa en Catia, cuando lo normal son 20 o 30.

testimonio-1

En los alrededores de un kiosco, estaban dos mujeres sentadas en un muro mientras conversaban entre ellas y veían pasar los carros. Una comentó que es viuda y que tiene dos hijos, por lo cual la situación se le hace un poco más complicada con estas nuevas medidas porque aumentará el pasaje de autobús, entre otras cosas. Pero, a pesar de eso, dijo estar de acuerdo con el aumento de la gasolina si va a ser para el beneficio de todos los venezolanos. La otra, un poco mayor en comparación con la primera, dijo que tiene seis hijos y 18 nietos, y que siempre busca la manera de ayudarlos a todos, pero con estos ajustes se vuelve más complicado. “Uno ya no tiene cesta básica, uno no sabe lo que es comprar cesta básica, sino lo elemental (…) Pero pasa lo siguiente: te aumentan el salario, pero todo está por las nubes”, comentó la madre viuda.

testimonio-2

María Velazco, que viene del interior del país también se refirió a cómo podrían afectarle estas nuevas medidas económicas: “De muchas maneras, comenzando por el pasaje porque aumenta el gasto en las camionetas, yo por lo menos soy del interior del país, entonces eso aumenta”. Sobre el aumento salarial, dijo que este incremento “(no sirve) para absolutamente nada porque al aumentar el salario mínimo, aumenta todo y no haces nada”.

Otra joven caraqueña que estaba acompañando a Velazco, expresó que “el aumento de la gasolina es algo que realmente nos afecta a todos, es global, nos afecta totalmente porque por medio del transporte se transportan, valga la redundancia, todas las cosas que consumimos, lo que gastamos, lo que sea. Entonces, considero que es una locura. No es una solución para el país, sino un problema más”. Cuando se refirió al salario, Génesis  Montezuma concluyó: “Creo que somos, si no estoy equivocada, uno de los países con el salario mínimo más bajo, y no solo eso, sino que simplemente no nos alcanza para nada porque ¿cuánto cuesta un pantalón? ¿En cuánto está la cesta básica? El cesta ticket no te va a alcanzar para nada porque con tres o cuatro kilos de carne se te va la mitad de eso y hasta mucho más; los productos básicos no los consigues y tienes que comprárselos al bachaquero, ¿para qué te sirve el cesta ticket si el bachaquero no lo acepta?”.

“Beneficios sí podría traerlos, pero depende de quién administre esos ingresos”, dijo el encargado de un quiosco mientras atendía a un par de clientes. “Los reales van a quedarse en la tarjeta, en el cesta ticket y ¿cuándo van a sacarlo de ahí?”, aunó al referirse a la escasez que se vive en el país. Asimismo, consideró que el aumento del bono alimenticio fue importante, pero que no habrá qué comprar, lo calificó como “un arma de doble filo”.

Sabrina Medina, que vive de vender de donas cerca de la estación del metro de Chacaíto, considera que el aumento del salario mínimo sí afectará negativamente a los venezolanos “porque la devaluación viene muchísimo más grande; cada día todo viene más caro. Con el aumento de la gasolina el que tenía algo a 100 bolívares, lo va a querer poner en 1.000, así sea que lo que él va a invertir sea mínimo”, dijo una comerciante informal.

“Eso son cortinas de humo como para hacer relleno, o sea, dime ¿qué haces tú con 11 mil bolívares mensuales? Por eso que yo trabajo en la economía informal, y este es un producto que yo ofrecía en un buen precio y esta mañana me lo subieron casi al doble. Me costaban entre 60, 70 y ya te la suben a 100 bolívares y te obliga a venderlas en 200, y la economía no te va a dar para eso”, agregó Medina cuando se refirió al 20% de aumento del salario mínimo.

Orlando Pacheco, quien trabaja como taxista en Caracas y vive en Guarenas, comentó que estas son unas “medidas disfrazadas para terminar de sacarle el dinero de los bolsillos a los venezolanos”. Además, calificó al Gobierno como “arruinado”, al mismo tiempo que dijo que el Ejecutivo no tiene “ni para comprar una vela”.

Tras realizar el recorrido por diversas zonas de Caracas, las declaraciones de estas personas parecen indicar que esa sensación de ahogo no fue por el calor que se vivió durante el día, sino por la situación económica que, como todos presienten, derivará en una crisis más profunda. Unas medidas económicas que le colocan el agua al cuello a los ciudadanos que “sobreviven” en un país en donde, paradójicamente, escasea hasta el agua.

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas