Una nueva luz para el caso de Laided Salazar

Laided-Salazar

 

Laided Salazar de Zerpa (44) es odontóloga asimilada en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) con el rango de capitana de la Aviación Militar Nacional. El 5 de mayo del 2014 se vio obligada a quitarse su uniforme cuando fue condenada a ocho años y siete meses de prisión por los delitos instigación a la rebelión y contra el decoro militar, la acusaron de haber creado un plan desestabilizador contra el Gobierno nacional, la catalogaron de “militar golpista”.

La pena para ella y otros nueve uniformados fueron acordadas por tres militares de alta graduación que conforman el Consejo de Guerra de Caracas, se hizo un procedimiento judicial militar de urgencia. A Salazar, detenida desde marzo, la enviaron al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) en Los Teques, estado Miranda.

Allí estuvo sólo pocos días porque el 26 de mayo a Ana Teresa de Salazar, madre de la capitana, le notificaron a través de una llamada telefónica que a su hija la trasladaron a la Comunidad Penitenciaria Fénix, al lado de Uribana en Barquisimeto.

En junio la familia denunció que desde el día de su llegada a Fénix la aislaron, no le permitían visita de parientes ni abogados. Para entonces las autoridades del penal le dijeron a Carlos Salazar, hermano, que se trataba de una forma de adaptación.
La situación empeoró cuando Salazar se enfermó. Comenzó a bajar de peso, “está demacrada porque la comida que le dan es mala y poca” dijo su hermano, quien además forma parte de la defensa.

Desde entonces hubo una sucesión de denuncias de los familiares por constantes violaciones a los Derechos Humanos y a la carta magna.

¿Por qué aislada?

Un año y ocho meses después continúa aislada en Fénix, en una celda de dos metros de ancho y tres de largo. El abogado defensor Gustavo Limongi Malavé, señaló ayer en una entrevista telefónica para EL IMPULSO que desde que Laided Salazar fue trasladada a Barquisimeto la mantenían aislada porque las autoridades del penal alegaban que exacerbaba los ánimos en la población carcelaria.

“Cuando le bajaban la luz del anexo ella gritaba y cuando se olvidaban de darle comida también gritaba para pedir que se apiadaran de ella, entonces las demás internas se exaltaban y pedían a gritos que no la dejaran morir”.

El nuevo panorama

La defensa y la familia vieron una nueva luz para el caso de Salazar luego de ese anuncio. A las 4:30 de la tarde del viernes, representantes de la Defensoría del Pueblo se presentaron ante la Corte Marcial con la solicitud escrita de la medida humanitaria.

Gustavo Limongi espera que exista un nuevo pronunciamiento en un lapso de tres días. “Esperamos que sea rápido, con carácter de la urgencia que representa una medida humanitaria, no nos queda otra opción más que esperar” dijo.

Ante la interrogante de los posibles panoramas para la ex capitana, su abogado dice que prevé una medida de casa por cárcel, “lo único que cambiara será el lugar de reclusión”, pero continuará privada de libertad.

 

 

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas