El viceministro de Energía de Hugo Chávez investigado en España gestiona su patrimonio en Suiza

 

Una alianza periodística conformada por Runrun.es, El Pitazo, Armando Info y el diario español El Confidencial publica una serie de reportajes de investigación realizados a partir de la filtración de un conjunto de 300 documentos financieros que tienen un tamaño de 380 MB. Se trata de archivos internos de la entidad de banca privada suiza Compagnie Bancaire Helvétique (CBH), cuya sede se ubica en Ginebra, y de documentos acumulados por un gestor financiero especializado en captar clientes multimillonarios extranjeros para atraer sus fortunas a bancos suizos, el francés Charles-Henry de Beaumont. La mayoría de los archivos datan entre 2011 y 2013, tiempo en el que la discusión sobre la salud de Hugo Chávez copaba la cotidianidad venezolana.

Los documentos a los que se tuvo acceso evidencian que montañas de dinero relacionado con el chavismo se apilaron en Suiza. Las actividades financieras de estos grupos de poder están relacionadas, en su mayoría, con Petróleos de Venezuela, Corpoelec y la Corporación Venezolana de Guayana; también con fondos públicos creados originalmente por Chávez para el desarrollo del país y con áreas estratégicas como la importación de medicinas e insumos hospitalarios.

Más allá de la filtración, se entrevistó a expertos financieros reputados, abogados, empleados de banca y a los propios afectados. Asimismo, se ha consultado un amplio repertorio de fuentes documentales que incluye registros mercantiles y de la propiedad, asientos de autoridades migratorias, escritos de fiscalías, juzgados y policías en diversos países, entre otras. Además, para informaciones puntuales se consultó la documentación derivada de los Papeles de Panamá y Paradise Papers, proyecto coordinado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

 

Un filtración de documentos demuestra que Nervis Villalobos, acusado en España y EEUU de blanqueo de capitales y corrupción internacional, maneja su fortuna en bancos suizos

@garcirrey

Nervis Gerardo Villalobos no es un ciudadano venezolano cualquiera. Ingeniero especializado en el sector eléctrico se formó en su país, Estados Unidos y Francia. Ocupó varios altos cargos en el Gobierno de Hugo Chávez hasta que dejó la función pública en 2006 para dedicarse al mundo de los negocios tras ser despedido por el presidente. Hoy contempla el perfil de la Sierra de Madrid desde la prisión de Soto del Real. No puede disfrutar su casa de lujo situada en la exclusiva urbanización madrileña de La Moraleja que adquirió en 2014.

Entre sus puestos alcanzados al calor del chavismo, fue viceministro de Energía Eléctrica entre 2002 y 2006 y presidente de la estatal venezolana Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE) durante tres años comprendidos en ese mismo periodo en el que fue adjunto al titular del Ministerio de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. Este también ha caído en desgracia al ser destituido por el presidente Nicolás Maduro en diciembre pasado como representante de su país ante Naciones Unidas y después de que en enero de 2018 el fiscal general Tarek William Saab informara que había emitido una orden de captura en su contra por corrupción.

 

Villalobos fue arrestado en Madrid a finales de octubre de 2017 por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil acusado de blanqueo de capitales y corrupción internacional junto a otros tres personas. Todos ellos habían ocupado cargos públicos en instituciones y compañías estatales de su país vinculadas al sector energético. La orden de arresto tuvo su origen en un requerimiento del Departamento de Justicia de Estados Unidos por una investigación que se lleva a cabo en la ciudad tejana de Houston. Seguidamente, fueron puestos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional.

El auto de acusación del tribunal de Houston de agosto pasado describe cómo Villalobos y sus presuntos cómplices urdieron en 2011 una red internacional de empresas, intermediarios y cuentas bancarias para blanquear el dinero procedente de sobornos originados en procurar la concesión de obras en el sector de la construcción de plantas de energía a empresarios afines. El mismo Villalobos era el firmante autorizado de una cuenta en Suiza a la que otros excargos públicos transfirieron más de 27 millones de dólares, según narra el escrito de la Justicia estadounidense.

La extradición a Estados Unidos por este caso depende de que se resuelva otro procedimiento judicial que tiene ocupados a los abogados de Villalobos en la Audiencia Nacional desde septiembre de 2017. El juez Ismael Moreno investiga al anterior viceministro de Chávez, a su mujer, a otros exaltos funcionarios venezolanos y directivos de la compañía Duro Felguera de delitos de corrupción internacional y blanqueo de capitales.

La querella de la Fiscalía Anticorrupción narra cómo Duro Felguera, para construir una central eléctrica en Venezuela con una licitación de 1.500 millones de euros a partir de 2008, entregó “varias cantidades de dinero (hasta al menos un total de 105.627.600 dólares USA) al querellado Nervis Villalobos con el fin de que éste usara su capacidad de influencia en la Administración venezolana en beneficio de aquella mercantil”. Los diferentes pagos se realizaron a empresas controladas por Villalobos -describe el escrito de querella- que tenían cuentas bancarias en diversos bancos españoles, estaodunidenses y suizos.

Ahora, una investigación realizada realizada por El Confidencial junto a los medios venezolanos Armando.info, El Pitazo y Runrun.es, que parte de una filtración de documentos internos del Compagnie Bancaire Helvétique (CBH), revela nuevos datos que se acomodan al espíritu de los procedimientos judiciales abiertos en España y Estados Unidos a Nervis Villalobos.

El trabajo periodístico #ConexiónSuiza muestra cómo en una memoria interna de 2013 del CBH firmada por Leandre Sappino, entonces gestor de carteras y consejero de inversiones de la entidad suiza, se refiere que Villalobos “dispone de cuentas en Davos Bank, Credit Suisse, BNP Paribas y CBH”. Informa la memoria que abrió una cuenta en julio de 2011, justo en la época en que las investigaciones judiciales lo acusan de urdir esos supuestos esquemas de corrupción. La misiva está dirigida a Stephane Strub y Philippe Cordornier, vicepresidente y director general de CBH, respectivamente.

 

Los responsables de los mecanismos de verificación del banco CBH conocen que los llamados ‘PEPs’ (‘politically exposed persons’) -responsables que han ocupado cargos políticos en cualquier gobierno- tienen restringidos muchos movimientos financieros internacionales dentro de los diez años posteriores a dejar sus funciones en todos los países.

Eso no fue obstáculo para que Villalobos tuviera cuentas en CBH y otras entidades suizas. Él había dejado la función pública en 2006, por lo que hasta 2011 sólo habían pasado cinco años. Sin embargo, la nota bancaria habla de Villalobos como un “un cliente de calidad que no representa mayor riesgo para el banco y que tiene un gran potencial de desarrollo”.

Consultado el banco CBH sobre sus relaciones con un ‘PEP’ como Villalobos, un portavoz contestó escuetamente con un email en el que argumentaba: “Como institución suiza, Compagnie Bancaire Helvétique cumple estrictamente con las obligaciones del secreto bancario y las leyes del país, particularmente con la Ley Suiza contra el Blanqueo de Capitales y con las ordenanzas de la Autoridad Federal Supervisora del Mercado Bancario Suizo (FINMA)”. El mensaje añadía: “En este sentido, como usted sabe, no podemos responder a las cuestiones específicas que nos envían sobre la existencia o no de ciertas cuentas en nuestro banco”.

“Tuvo cuentas bancarias en distintos países y en distintas instituciones bancarias principalmente porque las entidades multinacionales con quien el señor Villalobos hacía negocio tenían sus bancos preferidos para las transacciones”, responde un abogado del empresario venezolano.

Añade su representante legal que el patrimonio del exalto funcionario chavista procede de dos fuentes fundamentales: “Su trabajo como consultor y experto en ingeniería eléctrica y sus inversiones en diversas industrias que incluyen inversiones en mercados cambiarios” de divisas.

Un experto en finanzas internacionales que conoce bien Latinoamérica y que prefiere guardar su anonimato explica que hubo empresarios avezados que en los gobiernos de Chávez hicieron fortuna en la permuta de bolívares y dólares. Básicamente, la estatal petrolera del país que más reservas de crudo tiene del mundo, PDVSA, vendía fuera su producción y ganaba muchos dólares, pero le hacían falta bolívares para gestionar la compañía en Venezuela. Ahí surgieron intermediarios del mercado de divisas internacional que vendían bolívares por dólares llevándose una plusvalía. No era una actividad ilegal.

 

Villalobos y Duro Felguera

 

Los medios de #ConexiónSuiza han tenido acceso en exclusiva al escrito de la querella de la Fiscalía Anticorrupción de septiembre pasado y a las declaraciones hasta ahora realizadas por los acusados desde que comenzara la instrucción en Audiencia Nacional en otoño de 2017. Fueron hechas ante el juez en el primer trimestre del presente año.

Al margen de Nervis Villalobos, los querellados son su mujer e ingeniera de Sistemas, Milagros Coromoto Torres; Luis Barrios Melan, supuesto testaferro de Villalobos; Javier Alvarado Ochoa, presidente de C.A. Electricidad de Caracas; Julia Van Den Brule, exabogada del Ministerio de Energía venezolano; y los entonces dirigentes de Duro Felguera, Angel Antonio del Valle Suárez, consejero delegado, y Juan Carlos Torres Inclán, presidente.

El relato de los hechos es básicamente como sigue: se constituyó la llamada “UTE Termocentro” para construir una central de ciclo combinado que paliara en parte los problemas de crisis eléctrica en Venezuela por un valor de licitación de 1.500 millones. La conformaron en un principio la venezolana Técnicas Reunidas TERCA, C. A., cuyo presidente era Luis Barrios Melean, y Duro Felguera. Firmaron dos contratos primeros en 2008.

Un tercer contrato, de abril de 2011, fue firmado por Duro  Felguera, “TERCA e Ingeniería Gestión de Proyectos de Energía, C. A. (INGESPRE), esta última sociedad propiedad al 50% de Villalobos y su esposa. TERCA cedió entonces todos los derechos a INGESPRE sin contraprestación alguna, lo que hace sospechar a la Fiscalía Anticorrupción que realmente Barrios Lean era un testaferro de Villalobos y que TERCA era controlada por este desde un principio. Sólo apareció cuando se habían cumplido los cuatro años de incompatibilidad por haber sido viceministro.

Indica el escrito de la Fiscalía: “Existen varios elementos que permiten concluir que este contrato fue ficticio y solo fue una apariencia jurídica para realizar pagos a Villlalobos para conseguir sus favores e influencias ante las autoridades venezolanas”. Añade el escrito: “Entre estas autoridades estaban los querellados Javier Alvarado  Ochoa y Julia Van Den Brule, abogada del Ministerio de Energía de Venezuela que recibió, al menos, un pago de 70.000 euros, en 2009”.

Concluye la Fiscalía que el investigado Villalobos habría recibido de Duro Felguera para conseguir la licitación más de 105 millones de dólares transferidos a sus cuentas bancarias en Suiza, España y Estados Unidos. Entre las sociedades controladas por él -entre las citadas por la instrucción judicial y las halladas por #ConexiónSuiza y en un listado conservador- están Kingsway Holdings Overseas Ltd registrada en Islas Vírgenes Británicas, Kingsway Lda. de la isla portuguesa de Madeira, Vamshore Enterprises Limited S.A. de Panamá, Kinsway Europe, SL de España y  Auyantepuy, INC de Estados Unidos. Las actividades de todas ellas relacionadas con proyectos especializados en las áreas de electricidad, petróleo y gas.

En sus declaraciones al juez, Villalobos reconoció que firmó una comisión del 5,5 por ciento de la operación, aunque no admitió nada irregular en sus servicios técnicos de consultoría energética. Pero solo reconoció haber cobrado los 26 millones de dólares del tercer contrato con INGESPRE, no los otros 89 hasta los 105 que plantea la Fiscalía.

Preguntado por el magistrado acerca de cómo se pagó desde el Estado a Duro Felguera, Villalobos contestó: “Básicamente unos recursos del Fondo Chino, que es un fideicomiso que se hace con préstamos del Gobierno chino, que se repaga con petróleo a futuro. Y el presidente disponía de unas cantidades importantes de dinero en ese fondo, y también del Fonden, que era un fondo que se creaa o que creó el Estado de Venezuela con recursos de los excedentes petroleros”.

Añade que esos pagos grandes siempre los autorizaba Chávez en persona. “La complejidad de esto es muy criticada. Es decir, que ahora lo ves, ahora entiendes por qué cuando el presidente Chávez muere, el país está como está. Porque era el único que controlaba todo. O sea, él creó un modelo que solamente lo podía entender él”, declara Villalobos ante el magistrado.

Añade Villalobos en su declaración en la Audiencia Nacional sobre Chávez: “Tenía el control absoluto de todo. Todo pasaba por él. El decidía qué se contrataba, qué no se contrataba, qué empresas se podían contratar, qué empresas no se podían contratar”.

Su esposa, Milagros Coromoto Torres, ante el juez de la Audiencia Nacional se desmarcó de todo conocimiento de los negocios de su marido, aunque comparta accionariado en varias sociedades: “No, eso de los negocios lo maneja mi marido, lo desconozco realmente. Todo lo que se relaciona al tema de los negocios y de dónde saca el dinero y en qué cuentas lo tiene y cómo lo moviliza, eso se encarga él”.

Consultada Duro Felguera por la investigación en marcha como compañía querellada, manifiesta que “no ha cometido irregularidades en los pagos realizados” y agrega que “la documentación permite dar justificación o soporte contractual suficiente para los pagos efectuados, pues tienen su fundamento en compromisos contractuales asumidos por personas debidamente facultadas para su otorgamiento, en contratos de naturaleza ordinaria -prestación de servicios (de asesoramiento y asistencia técnica)- y propios de la actividad social que constituye el objeto social de la compañía”.

Por Javier Alvarado Ochoa, exviceministro de Desarrollo Eléctrico, citado por el juez el pasado de 16 de abril, no compareció. Ha declinado hablar con los medios de la investigación #ConexiónSuiza. También sale citado en la documentación de CBH como “otro cliente cualificado que no representa mayor riesgo”, aunque ocupó cargos como presidente de la empresa pública Bariven, una filial de PDVSA, hasta febrero de 2013.

Alvarado Ochoa era una persona políticamente expuesta (PEP) cuando abrió su cuenta el 11 de julio de 2011 en CBH, pero pasó los filtros del banco suizo sin problemas. La apertura de su cuenta ocurrió casualmente solo un día antes que la de Nervis Villalobos.

La memoria interna de CBH estimaba que  en junio de 2013 su fortuna superaba los 20 millones de dólares. Tenía cuentas en los bancos Great Southern Bank, Davos Bank, Morgan Stanley y CBH, según la nota bancaria.

Por otro lado, Julia Van Den Brule admitió en la Audiencia Nacional que Villalobos le abonó 70.000 euros en 2009 “por motivos personales”.

 

Houston lo reclama

 

Nervis Villalobos está en prisión en Soto del Real porque está pendiente de su extradición a Estados Unidos. Un juzgado de Houston lo acusa desde agosto de 2017 de corrupción internacional y blanqueo de capitales junto a otros exaltos funcionarios y empresarios venezolanos. Entre ellos, Rafael Reiter, exjefe de Seguridad de PDVSA, y ya extraditado a Texas.

La Justicia norteamericana investiga a Villalobos por haber participado en una trama de corrupción que consistía básicamente en conseguir licitaciones en Venezuela a favor de empresarios afincados en Estados Unidos a través de sobornos a altos funcionarios del sector energético de su país de origen, principalmente de la petrolera PDVSA. Según el escrito de acusación, practicaron esos cohechos entre 2011 y 2013 y blanquearon decenas de millones de dólares procedentes de los sobornos por medio de bancos suizos, panameños y estadounidenses.

Recordemos que Villalobos abrió su cuenta en CBH en julio de 2011, según una memoria interna del CBH.

 

El auto judicial señala de forma anonimizada varias cuentas en bancos suizos. Informa que Villalobos era copropietario “Swiss Account 1”, a donde se transfirieron una gran parte de los 27 millones de dólares del supuesto esquema de corrupción por el que se le investiga.

Los abogados de Nervis Villalobos tienen un gran reto por delante. Un reto transnacional.

 

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