Viajes de Maduro sufrieron un aterrizaje forzoso

Desde que ganó la presidencia hasta abril de 2017, el mandatario tuvo un promedio de 36 días al año fuera del país. En este quinto período en el poder la cifra descendió a 15

 

De viajar a países del mundo occidental, los destinos se estrechan a Rusia, Bielorrusia, Bolivia y Cuba, entre otros pocos. El Jefe de Estado no se trasladará a Perú a la Cumbre de las Américas

Francisco Zambrano

@franzambranor

Infografía: Juan Carlos Hernández

@ideografiko

“Y Nicolás se fue otra vez a Bolivia, ha ido más a Cochabamba que a San Cristóbal. Señor dele la cara a los venezolanos y a la crisis”, tuiteó el ex candidato presidencial, Henrique Capriles Radonski en octubre de 2015, luego que el primer mandatario viajase a la nación sudamericana para participar en la Conferencia Social sobre Cambio Climático.

En sus primeros cuatro años de mandato (desde abril de 2013, cuando ganó la presidencia, hasta abril de 2017), Maduro estuvo un promedio de 36 días al año fuera del país, cifra que dobla los 15 en el lapso comprendido entre mayo de 2017 y abril de 2018, según la base de datos del periodista venezolano Franz von Bergen.

Sancionados por los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Suiza y Panamá, con cuentas congeladas en el exterior y con 15 aerolíneas menos operando en Venezuela desde 2013 (Air Canada, Alitalia, Delta, Tiara Air, LATAM, Gol, Lufthansa, United Airlines, Avianca, Aeromexico, Aerolíneas Argentinas, Insel Air, TAME y recientemente Copa), tanto a Maduro como a sus funcionarios se les ha puesto estrecha la frontera y por ende  los viajes han experimentado una considerable caída. Un descenso que igualmente permea al ciudadano común que tiene el propósito de abordar un avión hacia el extranjero y debe encarar la escasa oferta y elevado costo de los pasajes.

Maduro alcanzó el pico de viajes en su segundo año de gobierno con 44 días en el extranjero, dígitos que bajaron en un 34% en este 2018. Solo en 2015, Maduro abandonó Venezuela en 35 oportunidades para visitar una veintena de países, entre ellos Estados Unidos, Rusia, Portugal, Irán, Arabia Saudita, Qatar, Argelia, China Bolivia, Ecuador, Dominica, San Cristóbal y Nieves y por supuesto Cuba.

A juicio del diputado de la Asamblea Nacional, Carlos Berrizbeitia, las sanciones impuestas al gobierno venezolano han provocado que Maduro y su comitiva hayan optado por bajar la frecuencia de viajes.

“A Maduro se le van cerrando las fronteras, se va quedando sin aliados, poca gente lo quiere recibir. Las sanciones, especialmente las europeas, le han pegado. Luego de amenazar con meterse por la ventana, optó por no ir a la Cumbre de las Américas”.

Aunado a eso, el parlamentario señaló que el flujo de caja existente en el primer año de gobierno se vino a menos. “Ha habido mucho despilfarro y falta de pagos a proveedores, el gobierno es irresponsable y no asume los compromisos”.

Berrizbeitia aseguró que en los dos primeros dos años de gobierno, Maduro gastó cerca de 12 millones de dólares en viajes. “Y esa partida solo es destinada para el Despacho de la Presidencia, eso no incluye gastos de seguridad para ministerios y sus dependencias”.

A juicio del parlamentario, en sus primeros dos años de gobierno Maduro estuvo a la par del expresidente  Hugo Chávez, su fallecido antecesor en materia de desplazamientos al extranjero. “Chávez podía pasar hasta 90 días al año fuera del país”.

En enero de 2015, Maduro se llevó a toda su familia a la gira que emprendió por Asia para estrechar relaciones con países pertenecientes y no miembros de la OPEP.

Fotos cortesia @VVPeriodistas

 

Berrizbeitia señaló que durante la administración madurista ha continuado la política de “las colitas de Pdvsa”, el uso indiscriminado de aviones oficiales por parte de funcionarios y sus familiares.

“No hay ministerio ni institución que no tenga un avión asignado, superan los 130 aparatos actualmente, algunos están operativos, otros no”. Saliendo al paso a rumores de que el avión de Maduro estaba averiado en Maiquetia, el diputado indicó que tanto el Embraer adquirido por esta administración como el Airbus 319, apodado “Camastrón” por Chávez, se encuentran operativos, pero el presidente prefiere andar en un aparato propiedad de Cubana de Aviación.

“A la presidencia llegaron a estar disponibles 23 aviones, entre ellos el  ‘chupa dólares’ de Maduro, que tiene menos de 15 años y posee un valor de 80 millones de dólares, antes del año de haberlo adquirido ya estaba estacionado”.

Adicionalmente advirtió que se hizo una inversión tremenda para acondicionar la Rampa 4 en Maiquetia, exclusiva de los altos personeros del gobierno. “Se gastó un dineral en la seguridad, que por cierto hasta donde tengo entendido está supervisada por cubanos”

Dijo que cuando Maduro viaja con Cubana de Aviación lo hace bajo esa bandera.

“En ese momento la tripulación y los pasajeros están amparados por el gobierno cubano, es como una especie de embajada”, añadió Berrizbeitia. “¿Donde queda el nacionalismo? es el mismo principio de no vivir en La Casona , son unas contradicciones tremendas las de este gobierno”.

Cambio de ruta

A medida que fueron apareciendo las sanciones internacionales, el destino de Maduro y su comitiva iba tomando rumbo hacia el Oriente del globo terráqueo. Estados Unidos y Europa dejaron de estar en la brújula y naciones con simpatia ideologica se convirtieron en los unicos huespedes de los venezolanos.

Entre 2017 y 2018, los destinos del primer mandatario se limitaron a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Turquía, Argelia, Bolivia y Cuba, según la contabilidad de Franz von Bergen.

“Maduro tiene que ir a reunirse con dictadores como Vladimir Putin en Rusia y Erdogan en Turquía porque son los aliados que le quedan y entre dictaduras se entienden. Son países en los que, como en Venezuela, no hay respeto por los derechos humanos ni libertad de expresión”, dijo el internacionalista y profesor universitario, Félix Gerardo Arellano.

Arellano considera que la administración madurista podría buscar financiamiento en múltiples lugares del extranjero, pero su talante intolerante le impide reunirse con ciertas naciones e instituciones.

“Maduro perfectamente podría pedir préstamos a bancos suizos o al Fondo Monetario Internacional, pero prefiere endeudarse con chinos y rusos para mantener su perorata ideológica”.

El experto añadió que, incluso en el continente americano, a Maduro le quedan pocos socios. “No va a Chile para la investidura de Sebastián Piñera, tampoco a Uruguay donde hay cierta conexión ideológica de izquierda y ahora declinó de ir a la Cumbre de Las Américas. Todo lo hace desde una perspectiva intolerante y soberbia”.

Cortina de hierro

El diputado de la Asamblea Nacional, Carlos Berrizbeitia llevaba la cuenta de lo que gastaba el Despacho de la Presidencia en viajes durante los primeros dos años del gobierno madurista, posteriormente el presupuesto se convirtió en una caja negra.

“En este momento no hay forma de saber cuánto es la partida para eso, desde que Maduro no lleva el presupuesto a la legítima Asamblea Nacional no hay control”.

“En el último presupuesto al que tuvo acceso la Asamblea Nacional que fue en 2014, 130 millones de bolívares eran destinados para viajes y viáticos al exterior, 75 millones de esos para personal de la FANB”.

 

 

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