Pacientes de Parkinson: En Venezuela estar enfermo es una sentencia de muerte

Afectados por la condición y familiares marcharon de la Plaza Altamira hasta la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en la avenida Francisco de Miranda en pos de solicitar la dotación de medicinas y la apertura de un canal humanitario

 

Francisco Zambrano

@franzambranor

A Ronald Segovia le diagnosticaron mal de Parkinson en 2016 y desde agosto del año pasado no toma Sinemet, medicamento fundamental para atender esta patología.

Segovia tiene cerca de 20 años en la administración pública y un par laborando en el Despacho de la Presidencia, cerca y a la vez distante de Nicolás Maduro. Tiene 55 años y su enfermedad le hizo adelantar las gestiones para jubilarse.

Este lunes, junto a un numeroso grupo de personas estaba en la avenida Francisco de Miranda de Caracas protestando por la falta de medicinas.

“En Venezuela estar enfermo este tener una sentencia de muerte”, dijo. “Le estamos pidiendo al Estado que se aboque en su responsabilidad, hay diez compañeros que han muerto solo en lo que va de 2018”.

Alexander Hernández, presidente de FundaParkCa (Fundación de Parkinson de Caracas) informó que la cifra de pacientes de esta enfermedad en Venezuela se ubica actualmente en 32 mil. “El doble de lo que hay en trasplantados renales”.

“Prefiero morir protestando en la calle, que acostado en mi casa, voy a dejar la vida acá”, sentenció Hernández minutos antes de consignar un documento en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La misiva es una llamada de auxilio al organismo internacional para que interceda ante el gobierno y abogue por la apertura de un canal humanitario que permita a miles acceder a medicinas de alto costo.

“Una cajita de pastillas ‘bachaqueada’ para mi papá sale en 10 millones de bolívares semanal, es decir en un solo medicamento podemos gastar 40 millones mensual”, advirtió Amparo Mesa, quien vino junto a su hermana Natalia desde Acarigua.

“No conseguimos medicinas desde hace seis meses, mi papá se ha ido deteriorando lentamente”.

Carmen Fuentes también vino en autobús a Caracas desde el estado Aragua. Su hermana Josefa de 71 años yace en una cama, no puede movilizarse por voluntad propia y le cuesta hasta ingerir alimentos. “Tiene ocho meses sin tomarse la medicina, nosotros no podemos costear esa pastilla, me he cansado de llamar al 0800-SALUD y no he obtenido respuesta, el gobierno tiene que dar una solución”.

Belter Sánchez es otro paciente de Parkinson que padece las penurias de no tener acceso a la salud. De 55 años, se desempeñaba como técnico cocinero industrial, hoy en día siente vergüenza de salir a protestar por un derecho que ha sido secuestrado.

“Voy a todas las concentraciones y seguiré yendo, prácticamente nos están matando poco a poco”, aseveró.

A Glorimar González la vida le dio un vuelco cuando le confirmaron que su mamá tenía Parkinson y nuevamente volvió a girar desde que no encuentran el tratamiento para preservar su salud.

“Hemos tenido que sacrificar mucho, vender nuestras cosas para comprar las medicinas en el extranjero, por una cajita de 30 pastillas te pueden cobrar hasta 8 millones de bolívares y eso dura para 10 días, no es justo lo que estamos viviendo”, indicó la estudiante de odontología.

Este 18 de abril, los pacientes de Parkinson volverán a las calles, esta vez la intención es acudir a la sede del Ministerio de la Salud y ser atendidos por el responsable de la cartera, Luis López.

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas