Henri Falcón: “A Maduro lo está derrotando el país y el propio chavismo”

El candidato presidencial asegura que el Plan República de este año no es el mismo de las regionales, porque los soldados también pasan hambre, y cree que la Fuerza Armada puede intervenir por esa vía electoral a favor del cambio político en el país 

Pedro Pablo Peñaloza

 

Sentado en su oficina en Chacaíto, a las 3 de la tarde de este lunes 2 de abril, el candidato presidencial Henri Falcón destacaba que en los recorridos que viene desarrollando por el país hasta ese momento “solo tuvimos un percance por allá en Maturín, pero no hemos tenido aquello de que te para la Guardia Nacional, que no te dejan transitar”.

Tres horas después de esta conversación, su jefe de seguridad, el diputado Teodoro Campos, era cargado por cuatro hombres que lo llevaban de emergencia prácticamente inconsciente y con el rostro ensangrentado hacia el Hospital Militar de Caracas, luego de sufrir el ataque de unos colectivos chavistas durante una caminata por el bulevar de Catia. Ahora sí, comenzó la campaña electoral.

– Usted señala que las encuestas confirman su opción de triunfo. Pero apenas hace cinco meses esas encuestas pintaban un mapa azul para los comicios regionales y aseguraban su reelección en el estado Lara. ¿Basta con leer encuestas para medir un proceso electoral tan viciado como el venezolano?

– No, no basta. No es posible que las encuestas midan elementos que el gobierno practica en función de su propio ventajismo. Las encuestas en el proceso electoral pasado no pudieron recoger, como en efecto es imposible que lo recojan, la migración en el caso particular del estado Lara de 200 mil electores. No pueden medir que haya centros electorales que a gusto del gobierno, en su práctica tramposa, se mantengan abiertos. Allí la presencia de una estructura operativa de cuidado y vigilancia del voto es garantía de éxito para un candidato. En este momento, pudiéramos hablar de dos tipos de condiciones electorales.

– ¿Cuáles son esas condiciones?

– No existe en ninguna parte del mundo regímenes con signos dictatoriales, autoritarios, que generen condiciones electorales. Esas condiciones en las elecciones regionales no fueron las más óptimas, pero nosotros exigimos condiciones y garantías participando y de allí el acuerdo suscrito ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Más allá de las condiciones electorales, también tenemos que referirnos a las condiciones políticas, económicas y sociales del país, que sin duda alguna son totalmente distintas.

– ¿En qué sentido diferentes?

– En aquel momento no vivíamos un proceso hiperinflacionario como el que estamos viviendo ahora, la circunstancia de hambre generalizada en el país no era tan aguda hace tres meses, el rechazo del gobierno y así lo recogen todos los estudios de opinión está en 82%. Rechazo al gobierno incluso de sectores que llegaron a comulgar con él. Las expectativas de la población en la búsqueda de un cambio radical que pueda instalar un gobierno que conciba un nuevo modelo que tome decisiones en el marco de una nueva economía, está en el orden del 70%. Aquí no se trata de mesías, se trata de un gobierno que hemos calificado como de unidad, transición y salvación nacional.

– Luego de la derrota en las regionales, usted acusó a Primero Justicia y Voluntad Popular de “sabotear” su candidatura. Si en su patio no pudo ganarle a la gobernadora Carmen Meléndez, ¿cómo podría derrotar al presidente Nicolás Maduro en el país y levantar una estructura de defensa del voto si no cuenta con el apoyo de toda la Unidad?

Es que a Maduro lo está derrotando el país y el propio chavismo. No es momento de mirar el retrovisor hacia lo negativo, no lo voy a hacer, sería distraerme de mi tarea fundamental que está dirigida a lograr la máxima unidad de factores políticos para esta tarea de reconstrucción del país. El principal adversario de Nicolás Maduro es el hambre, la calle es el enemigo de Nicolás. La gran mayoría de los venezolanos está decidida a cambiar este gobierno. En casi 20 años de este gobierno, la oportunidad más clara que ha tenido la oposición es esta.

No darse cuenta de eso es apostar a la nada. Todos los éxitos de la oposición han sido electorales. El desacierto más grande que haya podido tener la oposición en su historia ocurrió en 2005. Allí empezó la génesis de esta tragedia, que fue no participar en las parlamentarias. Allí comenzó el gobierno a tomar todos los espacios que generaron la crisis de institucionalidad que vive el país.

– La noche del 15 de octubre usted tuiteó: “Sr. Ministro Padrino López, le pedimos en el marco de la Constitución que intervenga para que se detenga la violación a la ley”. ¿Padrino López atendió su llamado?

Si lo atendió o no lo atendió, no es cosa que lo recibí de manera particularizada. Lo cierto es que ese mismo día se comenzaba a expresar una práctica perversa que se ha hecho constante en los procesos electorales.

– ¿Cuál es esa práctica perversa?

El sostenimiento insano de un criterio desde algunos sectores del gobierno, con la visión complaciente de algunos sectores en aquel momento de nuestra Fuerza Armada Nacional (FAN), en mantener los centros electorales abiertos. He allí buena parte de la trampa. Por eso decidimos que pueblo debe ser garantía de pueblo. Todos trascendiendo los partidos políticos debemos convertirnos en garantes de la voluntad de un pueblo en el ejercicio de su derecho al voto para vigilar y echar de lado todas estas prácticas, el voto asistido, el punto rojo en las inmediaciones del centro, la política clientelar y populista de entrega de dádivas en función del control social y político del gobierno sobre buena parte de la población, el mantener los centros abiertos después del lapso legalmente previsto para ello y sin gente en la cola, la manipulación, la amenaza. Pero más allá de ello, el que muchos compañeros nuestros incluso ya en horas del mediodía habían abandonado los centros electorales. Es allí donde el gobierno hace desastres, por eso la importancia de la estructura de defensa del voto en cada centro.

– ¿Y el Plan República?

El Plan República de hace unos meses atrás no es el mismo Plan República de hoy, porque hoy nuestros soldados también pasan hambre, porque los oficiales de hoy no son los mismos oficiales de hace cuatro meses atrás, porque nuestra FAN, con todo el respeto, también es pueblo y siente sobre sus espaldas este llamado fundamentalmente de los pobres de salvación del país. Su concurso es este, por la vía democrática, es decir, por la vía electoral.

– ¿Por qué luego de denunciar una serie de irregularidades la noche del 15 de octubre dio vuelta a la página como si nada y reconoció el triunfo de la gobernadora Meléndez?

– Porque una cosa es hablar de mecanismos fraudulentos y otra cosa es hablar de fraude. Fue tan cierto eso que nadie pudo demostrar fraude, a excepción de elementos tangibles que presentara Andrés Velásquez en el estado Bolívar.

Una cosa es que tú digas mecanismos fraudulentos, el ventajismo es violatorio de la ley, pero en ese momento también había que hablarle claro al país. Fraude es cuando tienes elementos de convicción que pueden mostrar forjamiento de actas, inconsistencias numéricas, y debes tener las actas en la mano para demostrarlo frente a un órgano jurisdiccional.

–  La firma Torino Capital, dirigida por su colaborador, el economista Francisco Rodríguez, señaló que en las elecciones de la Constituyente participaron 3,6 millones de votantes. Sin embargo, el CNE aseguró que sufragaron más de 8 millones de venezolanos. ¿Puede confiarse en el árbitro?

Tienes a un CNE y a un partido de gobierno jugando solo. Pudieron hacer todo lo que quisieron. Esa es la gran diferencia. No tengo ninguna duda de que ese fue un gran engaño, de allí la ilegitimidad de esta Asamblea Nacional Constituyente, porque fue un elemento más propagandístico de gobierno que de verdadera votación universal, directa y secreta.

– ¿Participará en la elección aunque la Organización de Naciones Unidas (ONU) no observe el proceso?

Sí, claro. ¿Qué recoge el acuerdo del CNE? Recoge que ambos nos ponemos de acuerdo a los fines de tramitar una observación amplia y calificada. Planteamos la posibilidad de acudir ante la ONU y solicitar una comisión de exploración, tal cual lo establece la misma normativa de la ONU.

¿Qué hace esa comisión? Va al país, verifica condiciones, garantías, revisa instrumentos legislativos, se entrevista con factores de la participación, de la abstención, con el ente electoral, con los candidatos y levanta un informe. Ese informe debe presentarlo al Presidente de la República y al secretario general de la ONU. ¿Qué exigimos nosotros? Que ese informe se hiciera público y, segundo, que nos sujetáramos a lo que dijera el informe.

Y la respuesta de la ONU ha sido negativa.

– La ONU decidió no venir porque hay gente que dice ‘observación’, pero por otro lado dice ‘no, que no vengan’. Esa es la verdad. Desde aquí mandaron comunicaciones diciendo a la ONU que no viniera, hubo gente que fue por los caminos verdes a decir ‘no vengan’. Hay gente que públicamente expresa una opinión favorable a la observación, pero tiene un juego distinto por detrás, no quiere que haya observación, razón por la cual no es una causa imputable a las partes y nosotros, entonces, seguimos abonando el camino a esa observación amplia.

– ¿Pero seguirá a pesar de la ausencia de la ONU?

– Candidato ganador no se retira y hoy la realidad es que este gobierno está derrotado, el sentido común, la lógica política, dice a otros factores que asuman su responsabilidad frente al país. Si todos nos mostramos en una unidad superior, no hay trampa que valga y este gobierno está derrotado.

– ¿Prefiere adaptarse a las normas electorales que impone el régimen chavista antes que desafiarlas?

No, las estamos desafiando desde adentro. De allí te decía nuestro esquema táctico diferenciado con los otros. Hay sectores que deciden no participar, pero no le han dicho al país cuál es su plan. ¿Qué le ofrecen al país? ¿Golpe de Estado, intervención militar extranjera, solución desde el Grupo de Lima, o seis años más de Maduro? Nosotros decidimos participar, no dar forfeit y seguir exigiendo condiciones desde adentro. Por eso es que creemos que en cualquier momento vamos a cruzarnos en las coincidencias, y esas coincidencias nos van a convocar a una gran victoria, y de allí a la transición a la que hemos aludido.

– ¿Cómo entiende la transición?

Un gobierno de tiempo limitado, cuatro años, donde no haya ninguna aspiración de reelección. Un gobierno de unidad nacional de verdad, de amplia base, que pacifique el país, que llame a la reconciliación, sin presos políticos y que no asuma para sí la retaliación, que genere estabilidad política para tomar las grandes decisiones de la economía y pueda iniciar un proceso de equilibrio social.

– ¿Cuáles serían los pilares de esa transición?

– Un programa donde podamos tomar las grandes decisiones para recuperar nuestra economía, la producción petrolera, un gobierno que no tenga complejos de insertarse en la comunidad internacional y rescatar las relaciones con sus aliados como Estados Unidos, Colombia, España, sin dejar de lado a China y Rusia.

Un gobierno que no tenga complejos de recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Banco Mundial, que convoque al inversionista internacional para hacer negocios petroleros, recuperar la producción y tener recursos, para poder resolver el problema del hambre. Un gobierno que se atreva a sentarse con quienes hoy está comprometida la deuda para buscar reestructurar la misma, postergar pagos, invertir en Venezuela. Ese es un gobierno de transición, que se atreva sin populismo, sin clientelismo, sin control social y político a atender a los sectores más deprimidos con los mismos subsidios que existen en Brasil, Colombia, Chile, y Estados Unidos.

– ¿Con la inclusión del economista Rodríguez en su equipo envía un mensaje a los bonistas y acreedores para que sepan que sus deudas serán canceladas?

– Yo le envío un mensaje al mundo y le envío un mensaje a otros economistas calificados de Venezuela. Esta semana conversé telefónicamente con Ricardo Hausmann, él planteó un artículo donde hace severas críticas a nuestra propuesta de la dolarización, de la que estamos convencidos. Pero nosotros no podemos desatender lo que dice un venezolano reconocido en el mundo como un extraordinario economista y lo llamé y conversamos. Estoy abierto a sentarme con él y donde haya que corregir, corregimos.

– Antes de vencer a Maduro, ¿Henri Falcón tiene que derrotar a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)?

No, al contrario, la MUD no es el adversario, no tengo adversarios ni enemigos en la MUD, como no tengo enemigos en la política. Mi verdadero adversario es el candidato del hambre, Nicolás Maduro.

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