Especial | Detrás de las sanciones

¿Qué hay detrás de las sanciones estadounidenses a funcionarios del gobierno venezolano? ¿Cuáles son las razones? ¿A qué está dispuesto el gobierno de Donald Trump?

Funcionarios del Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos hablaron en exclusiva con Runrun.es sobre la aplicación de las restricciones al gobierno de Maduro, cómo lo ha afectado y que esperan lograr en Venezuela

 

María Paola Martínez

Luisana Solano

La violación de derechos humanos, corrupción y socavación de la democracia vivida en Venezuela los últimos cuatro años han llevado a 60 funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, incluyendo al presidente, a formar parte de la lista de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Estas nuevas inclusiones a la “lista Clinton” o “lista negra”, como también es conocida, junto a las sanciones económicas y financieras impuestas en agosto del 2017 han generado un sinnúmero de interrogantes, como el porqué aún no han sido señalados algunos funcionarios del gobierno de Maduro, el destino de los fondos incautados por Estados Unidos, las formas de levantar las sanciones aplicadas y las futuras sanciones que podrían tomarse.

Tres funcionarios del gobierno de Donald Trump: David Malpass, subsecretario para Asuntos Internacionales del Departamento de Estado; Marshall Billingslea, asistente del Secretario del Departamento de Tesoro contra el Financiamiento al Terrorismo y Crímenes Financieros y Francisco Palmieri, subsecretario encargado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado conversaron por primera vez con un medio venezolano sobre las sanciones.

Sus intervenciones fueron acompañadas con análisis de un grupo de expertos de los principales think tanks (laboratorios de ideas) dedicados a la situación venezolana desde Estados Unidos.

“El presidente Maduro quiere hacer ver que las sanciones están causando daño. La realidad es que sus políticas están causando daño”, aseguró David Malpass.

En su cargo, Malpass es el principal asesor del Secretario del Tesoro en los asuntos económicos internacionales. Fue Subsecretario Adjunto del Departamento del Tesoro durante la presidencia de Ronald Regan y Subsecretario Adjunto del Departamento de Estado durante la presidencia de George H. W. Bush.

Si bien hay justificaciones para cada uno de los funcionarios señalados, Estados Unidos tiene una meta. “Imponemos sanciones por un par de razones muy específicas, pero principalmente es para crear un cambio de comportamiento”, explicó Marshall Billingslea.

Billingslea se encarga de colaborar con otros funcionarios del gobierno, en ocasiones también de otros gobiernos, y el sector privado para identificar y abordar amenazas por ilícitos cambiarios, especialmente lavado de dinero, financiamiento al terrorismo, y la proliferación de armas de destrucción masiva. Además del Departamento del Tesoro, la carrera de Billingslea en el gobierno abarca varios cargos en el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y el Senado de Estados Unidos.

Por tratarse de temas relacionados con política exterior, el Departamento del Tesoro trabaja en conjunto con el Departamento de Estado a la hora de tomar estas medidas. “Queremos demostrar al pueblo venezolano que estamos con ellos”, afirmó Francisco Palmieri.

Palmieri anteriormente trabajó como Subsecretario Encargado para Centroamérica y el Caribe, además de prestar servicio en República Dominicana, El Salvador y Honduras.

Crisis y ayuda humanitaria: ¿Culpa de EEUU?

“Aquí no hay una crisis humanitaria, aquí hay amor”, decía Delcy Rodríguez en el discurso inaugural de la asamblea nacional constituyente el 4 de agosto de 2017. Con esa afirmación, seguía la línea de los funcionarios del gobierno que apuntan como culpables de los problemas financieros del país a las restricciones colocados por Estados Unidos.

A pesar de que las sanciones económicas potenciaron esos señalamientos, alegando que la compra de medicinas y alimentos, y la venta de petróleo fueron afectadas por las decisiones de EEUU, la realidad es otra.

“Nuestras sanciones no han impedido ni un solo grano de maíz, ni un frasco de medicamento al pueblo venezolano. El problema está en las políticas del gobierno que está impidiendo la entrada de alimentos y medicamentos”, comentó Palmieri, el representante del Departamento de Estado.

La aprobación del ingreso de ayuda humanitaria al país por parte del gobierno oficialista es una de las condiciones que Estados Unidos ha impuesto para levantar las sanciones. El retorno al camino constitucional y democrático, la realización de elecciones transparentes y el respeto a la Asamblea Nacional, son otras de las condiciones.

Por ello, Billingslea afirma que “el siguiente paso está en manos del régimen y en las manos de aquellos que necesitan distanciarse del gobierno para dejarnos claro que no están participando y que no están asociados con lo que está sucediendo en Venezuela”.

Esta producción fue realizada en el marco del programa Media Co-Ops del Departamento de Estado de Estados Unidos y la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.

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