Este fue el vía crucis de los policías venezolanos en Semana Santa

carro tiroteado

El asesinato del jefe de la brigada motorizada de Policaracas, Larry Morillo, en el barrio Los Sin Techo de El Cementerio y la amenaza de muerte a un funcionario de Polibaruta, que fue rodeado en su casa ubicada en el kilómetro 2 de la carretera Panamericana, son parte de los ataques que recibieron efectivos policiales en el país durante los días santos. El criminólogo Fermín Mármol García considera que estos hechos forman parte de una tercera ola de violencia en la que los delincuentes atacan a los uniformados en su hábitat y lugar de residencia. De acuerdo con datos extraoficiales, en lo que va de año 32 funcionarios han sido asesinados en la Gran Caracas

@Angelicalugob

La jornada de Semana Santa en las policías venezolanas no fue fácil. Gran parte de las novedades que los funcionarios compartieron durante el asueto están relacionadas con ataques a funcionarios. El miércoles 23 de marzo, cuando el supervisor de Policaracas y jefe de la brigada motorizada de esa policía municipal, Larry Morillo, fue asesinado y quemado en el barrio Primero de Mayo ubicado en El Cementerio, cuando fue a visitar a su madre y el mayor de sus dos hijos, Yonaiker Morillo, también fue asesinado a tiros en el interior de su cuarto, el hecho marcó una nueva tendencia en los ataques que el hampa le ha hecho a los funcionarios en los últimos años.

El criminólogo Fermín Mármol García considera que se trata de una tercera ola de ataques que el hampa hace en contra de funcionarios policiales y militares activos.

“Hay que comprender que la criminalidad, como problema social, ha ido evolucionando. La primera ola que se vio en el país era el esquema de matar a los policías para desarmarlos y robarles las motos. Luego, la segunda fase era que los funcionarios eran blancos en panaderías, patrullas y lugares públicos. Pero la tercera ola, que es la que estamos viviendo, es que el delincuente se siente más confiado para atacar a los funcionarios en su hábitat y lugar de residencia”, explica el especialista.

Ese 23 de marzo el vehículo del jefe de la brigada motorizada recibió más de 10 disparos. De acuerdo con información policial, un delincuente que está en silla de ruedas y que es conocido como “Tonino” es el criminal que le informó a los homicidas de Morillo que la víctima era funcionario activo.

Esa noche, comisiones de Policaracas se trasladaron al sector popular, que desde el primer trimestre de 2015 fue denominado por los delincuentes de ese sector, y de los barrios de la Cota 905 y de El Valle como “zona de paz”, para auxiliar a su compañero, pero se quedaron sin balas. Los delincuentes del barrio los atacaron con Fal, AK y Kalasnikof, de acuerdo con fuentes policiales que indicaron que posteriormente en el lugar se presentaron funcionarios de Polichacao para apoyar a los uniformados.

Larry-Morillo-Policaracas

El supervisor de Policaracas Larry Morillo fue asesinado a tiros y posteriormente quemado en El Cementerio

 

Ese día con la muerte del supervisor Larry Morillo la cifra de funcionarios asesinados este 2016 ascendió a 32, de acuerdo con datos extraoficiales. La víctima tenía dos hijos. Su hijo mayor, fue asesinado esa noche. El policía dejó huérfana a una niña de tres años de edad.

Horas después del crimen trascendió extraoficialmente que Ender Alexander Rojas, asistente del conductor de las furgonetas que transportan los cadáveres hasta la morgue de Bello Monte, robó anillos, cadenas, lentes y objetos de valor de la casa de la familia de la víctima.

Rodeado en su casa bajo amenaza de muerte

El sábado 26 de marzo, pasadas las 8:00 pm, un funcionario de Polibaruta que vive en el kilómetro 2 de la carretera Pamamericana, fue rodeado en su residencia por al menos 18 delincuentes que lo amenazaron con matarlo y quemarlo. El efectivo fue rescatado por funcionarios de la Policía Municipal de Baruta que llegaron al lugar con comisiones de la Policía Nacional Bolivariana.

Esa misma noche fue reportada otra novedad similar: un funcionario de Polipáez, en Río Chico estado Miranda, fue robado en su residencia. Los delincuentes penetraron la vivienda y atacaron a su familia.

El riesgo de no contener la criminalidad

El criminólogo Fermín Mármol García advierte que si el gobierno no contiene la criminalidad en el país, los delincuentes pueden evolucionar aún más.

“Al no haber contención del Estado, el delincuente se siente confiado. Esto genera evolución criminal. El gobierno debe enfrentar el costo político de enfrentar a la delincuencia”, dijo Mármol García.

El criminólogo considera que los funcionarios activos deben ser previsivos cuando estén franco de servicio.
“Cuando el policía o militar está franco, está más expuesto. No está acompañado, ni tiene un radio transmisor para comunicarse en tiempo real con sus compañeros. Así como el ciudadano común se cohíbe de hacer algunas actividades por su seguridad, el funcionario debe estar consiente que el hampa le tiene una guerra declarada de manera tácita. Esto indica que se deben limitar hasta de visitar la casa de sus familiares ubicadas en sectores populares. Un delincuente veterano puede respetarlos, pero el nuevo delincuente, al que denominamos coco seco, considera que gana jerarquía y cartel si mata a un funcionario”, advirtió el criminólogo.

El 26 de marzo, el oficial agregado de la Policía Nacional Bolivariana, Héctor Abreu, fue herido de bala cuando realizaba un recorrido en una unidad policial por el sector Mata de Palo del barrio San Blas de Petare y, en otro hecho registrado ese día, el oficial jefe de Polimiranda, Roger Salazar, y también escolta del director de esa policía estadal, comisario Elisio Guzmán, recibió un disparo en el pecho en Kennedy Macarao, cuando delincuentes le hicieron 15 disparos a una patrulla policial. Es parte del vía crucis que tuvieron los policías venezolanos esta Semana Santa.

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