Hugo Carvajal: “Jamás se me iba a pasar por la mente andar en cosas malas”

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El ex jefe de la DIM y hoy diputado de la AN admitió que tiene un par de expedientes en cortes de Nueva York que lo vinculan con narcotráfico, aunque negó todos los señalamientos que allí se plantean. Desde su detención en Aruba, no ha vuelto a salir del país porque no lo cree conveniente

@loremelendez

 

Hugo “El Pollo” Carvajal fue uno de los protagonistas de las primeras reuniones de comisiones que se hicieron este miércoles en la sede de la Asamblea Nacional. Su nombre empezó a comentarse en cuanto se supo que él, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) que es investigado por Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico, era parte de la Comisión de Contraloría del Parlamento venezolano, instancia a la que llegó luego de que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se lo encomendara. Pero nada de esto le ha perturbado. En varias ocasiones dijo ayer que por las noches dormía tranquilo y que sus hijos “sabían el papá que tenían”.

Su presencia en el equipo tuvo un contendor inmediato. El vicepresidente de la Comisión, Ismael García, le advirtió que sería uno de los chavistas sobre los cuales se pondría la lupa por los reiterados señalamientos que ha habido en su contra a raíz del tráfico de estupefacientes. Desde su puesto, Carvajal lo negó todo sin bajar la mirada. “Sé mucho de mucha gente y me lo sigo guardando”, dijo luego de contar que García quiso “armar una tramoya” contra el ex gobernador de Guárico, Didalco Bolívar, entonces miembro de su propia bancada.  

¿Makled?

Tras la reunión, Carvajal continuó negando las acusaciones, pese a que desde 2008 forma parte de la lista que la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, elabora y publica para agrupar a personas y empresas relacionadas al tráfico de drogas y al terrorismo. Admitió que sobre él pesaban dos expedientes judiciales, llevados por cortes de Nueva York, que lo involucraban en la protección a un narcotraficante colombiano, “alias Jabón”, y en el traslado de las más de cinco toneladas de cocaína que fueron decomisadas en México en un avión que provenía de Venezuela y que pertenecían a Walid Makled.

Momentos antes de la afirmación, en medio de la reunión, había asegurado que nunca había conocido ni a Makled ni a su familia. Sin embargo, fuera del micrófono, comentó que el narcotraficante lo señaló por algo “lógico”.

“Eso lo dijo Makled (lo del cargamento de cocaína) y fue algo que yo considero que fue lógico que lo dijera, porque en el momento le preguntaron (los agentes de la DEA que lo entrevistaron): ‘mira, un avión que agarraron en México con cinco toneladas de droga que salió de aquí, de Caracas’, y él dijo, ‘bueno, si eso es mío, entonces el jefe del organismo de Inteligencia, el jefe de la Guardia Nacional y el ministro del Interior son cómplices conmigo’”, indicó Carvajal.

Sin embargo, eso no fue el único señalamiento que Makled hizo contra el otrora cabeza de la DIM. El hoy diputado fue mencionado como uno de los militares que formaba parte de una suerte de ‘nómina’ a la que el narcotraficante hacía pagos periódicos para poder sacar sus cargamentos de droga del país. “Bueno, no sé, que me dé esos reales porque no los tengo. Eso es mentira”, añadió Carvajal cuando se le interrogó sobre el tema.

“No confío en la justicia de Estados Unidos”

También dijo el parlamentario que las acusaciones que descansan en las cortes estadounidenses no eran ciertas y que, aunque las leyó, pocos detalles recuerda de ambos casos porque no les ha dado importancia.

“Yo no confío en la justicia de Estados Unidos. Ellos hacen lo que les da la gana, buscan presidentes, los matan en sus países o se los llevan para allá y los ponen presos. Imagínate qué queda para uno… nada”, sentenció el diputado.

De la existencia de estos documentos se enteró en Aruba, cuando lo detuvieron e interrogaron las autoridades policiales de ese país por solicitud de Estados Unidos. En la isla, donde lo declararon ‘persona non grata’, no lo interrogó “ningún gringo”, según él.

Las investigaciones, reveló, han sido recurridas por los defensores que contrató para que llevaran su caso. “En mi ausencia no se puede hacer nada. Yo voy a ir soportando (sic), con un grupo de abogados que tengo, las mentiras que dicen allí. Es que no me hace falta ni averiguar lo que dice ahí. Yo estoy seguro de que lo que dicen allí es mentira. ¿Por qué te lo digo? Porque jamás se me iba a pasar por mi mente andar en cosas malas”, aseveró.

El origen de estas acusaciones, dijo, está relacionado con una retaliación.

“Las razones las sé y vienen desde el año 2002, por allá, por un trabajo que hice avalado por el presidente (de Colombia, Andrés) Pastrana, porque en dos oportunidades hable con él en su oficina, previa coordinación del presidente (Hugo) Chávez. Eso fue para traer a Venezuela a Richard Boulton, el empresario. A raíz de eso, pasó una situación allí. Decían que lo tenían las Fuerzas Armadas de Liberación de Colombia (FARC). Al presidente Pastrana yo le llevé los números telefónicos de donde llamaban desde Colombia y él hizo su trabajo y sabía que no lo tenían las FARC sino los paramilitares. A raíz de eso, Carlos Castaño (líder de las Autodefensas Unidas de Colombia) hizo el reclamo al paramilitar (Don Guillermo) que tenía secuestrado a Boulton, tuvieron sus diferencias, y por ahí empezó la disolución de los paramilitares. Ese grupo se desvaneció por la indisciplina que había internamente. Eso no me lo perdona Uribe a mí y por eso empezó a hacer señalamientos contra mí a través de la revista Semana”, indicó Carvajal.

Lo cierto es que, desde el incidente de Aruba, a Carvajal no se le ha ocurrido pasar nuevamente por inmigración. Desde entonces, no ha viajado fuera del país. “No creo que sea conveniente en este momento que salga de Venezuela, ni me hace falta, yo aquí me siento feliz y tranquilo. ¿Por qué no salgo? Es que son demasiado tramposos… Yo todavía no estoy solicitado por la Intepol. ¿Qué significa eso? ¿Cuál es la seriedad de esa investigación”, apuntó.

Carteles y sobrinos

Carvajal explicó que sus años en la DIM le hicieron revisar muchas informaciones que le descubrir a un grupo de uniformados que se constituyó para facilitar el tráfico de drogas en el país. “Yo tengo mi propia opinión por tantos informes que leí y a uno le van quedando algo”, subrayó. Descartó que este conjunto fuese el llamado “Cartel de los Soles”, ya que dentro de este no había altos mandos.

Según el diputado, hubo una promoción (de una escuela militar) que se distribuyó en distintos puntos del país y que colaboró entre sí para traficar estupefacientes. Carvajal se negó a dar nombres de los implicados en esta red y aseguró que ya fue desmantelada.

Acerca las acusaciones que también se han cernido sobre el Comandante General de la Guardia Nacional Bolivariana, Néstor Reverol y las supuestas investigaciones que lo vinculan con el narcotráfico, el diputado declaró que el militar se ha dedicado a combatir el flagelo en lugar de alentarlo. “Dejen el afán de buscar figuras en el área de Inteligencia para atacar a los gobiernos, por eso me atacaron a mí”, recalcó.

Pidió respeto a la familia de la primera dama de la República, Cilia Flores, luego de que se le mencionara el caso de sus sobrinos apresados en Nueva York por presuntamente traficar cocaína. No le extrañó que ambos jóvenes, Franqui Francisco Flores De Freitas y Efraín Campos Flores, portaran pasaportes diplomáticos al momento de su aprehensión, a pesar de que esta credencial sólo puede ser concedida por la Cancillería venezolana a funcionarios o cargos de alto rango de los poderes públicos o instituciones civiles.

“Yo tuve pasaporte diplomático no siendo diplomático, porque tenía que ir allí y allá y eso facilitaba el trabajo. Debe haber algún periodista que tenga pasaporte diplomático, esos que van a zonas sensibles, países donde hay problemas y guerras, para ayudar a hacer el trabajo así no sea funcionarios. En el momento, eso se hace”, acotó.

Para Carvajal, los señalamientos internacionales contra Venezuela en materia de lucha antidrogas son una consecuencia de la expulsión de los agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que el presidente Chávez ejecutó en 2005, luego de acusarlos de espionaje.

“Eso es por el tema de la DEA, que no se le acepta venir a Venezuela por todas las cosas malas que estaban haciendo. Yo tengo elementos sobre eso, pero yo no quiero hablar de eso ahorita”, comentó. Agregó que a diario se hacen incautaciones de estupefacientes en Venezuela y que los 2.000 kilómetros de frontera que tiene la nación facilitan el transporte de sustancias prohibidas.

La conversación con el integrante de la Comisión de Contraloría culminó con una reafirmación: su tranquilidad ante cualquier acusación que haga el Hemiciclo contra él.

“Yo no temo a nada de eso, para nada me preocupa, ellos (la oposición) tienen la ventaja, les doy la idea. Ellos levantan la mano y ya uno queda por fuera porque tienen mayoría. ¡Que lo hagan! Yo no nací con esto (el cargo de diputado), ni estoy interesado. Yo tengo mi conciencia tranquila”, concluyó.

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