Las 6 noticias petroleras más importantes de hoy #28Sep

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PDVSA gestiona financiamiento con Rosneft para revertir caída en la producción petrolera

 

El presidente de Petróleos de Venezuela, Nelson Martínez, sostuvo un encuentro con Didier Casimiro, vicepresidente de Refinación, Petroquímica, Comercio y Suministro de la empresa rusa Rosneft, con el fin de agilizar aspectos operacionales y de financiamiento para incrementar la producción en tres empresas mixtas: Petromiranda, Petrovictoria y Petromonaga.

 

Las cifras del año 2016 indican que en el caso de Petromongas la producción descendió en 28.500 barriles para colocarse en 121.000 barriles por día, mientras que en Petromiranda la producción se elevó de 8.800 a 14.000 barriles por día.

 

“Seguimos afianzando las relaciones comerciales con la empresa Rosneft”, se limitó a señalar el funcionario en su cuenta en Twitter.

 

Martínez ha venido sosteniendo encuentros con representantes de los principales socios de PDVSA con el fin de revertir la caída en la producción. (Petroguía)

 

 

Venezuela participará en foro de energía que organiza Rusia

 

El ministro de Petróleo, Eulogio Del Pino, participará en el foro de la Semana de la Energía en Rusia entre el 3 y 7 de octubre. De acuerdo con los organizadores del evento, también asistirá el presidente de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), Nelson Martínez.

 

Fuentes cercanas a la cartera energética venezolana aseguraron que la visita de los funcionarios a suelo ruso está confirmada, y que trabajarán inicialmente temas referentes a la industria gasífera.

 

Recientemente, medios nacionales e internacionales reseñaron que el presidente Nicolás Maduro también asistiría a este encuentro.

 

De hecho, Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, comunicó que Vladimir Putin, presidente ruso, y Maduro podrían sostener un encuentro en la nación euroasiática.

 

“Sí, se estudia la posibilidad de la visita y la posibilidad de celebrar un encuentro entre los dos presidentes”, dijo.

 

Al referido foro –que abordará los principales temas del sector energético– se espera la asistencia de las “mayores compañías energéticas” internacionales y “destacados expertos mundiales”, explica el comité encargado.

 

Entre ellas, delegaciones de Japón, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Bangladés, y la posible visita de Mohammed Barkindo, secretario general de la OPEP. (El Universal)

 

 

La Venezuela pospetrolera y el último tren antes del precipicio

 

Este domingo, 24 de septiembre, el diario español El País publicaba un trabajo titulado Energías Renovables: ¿Se acabó la gasolina?, en el que se dan, en el primer párrafo, diversos ejemplos de cómo las principales economías del mundo se hacen cada vez menos dependientes del petróleo, no solo por razones financieras, que ya en sí son suficientemente importantes, sino por razones climáticas: Europa se ha comprometido, para 2050 (una fecha que está en el horizonte, aunque muchos de los que leemos esta nota hoy quizás no estemos para vivirla), a reducir entre 85 % y 90 % la emisión de gases invernadero.

 

Por Pedro García Otero / PanamPost

 

Alrededor de 170 países han establecido políticas de reducción de gases, incluida China, la gran usina del crecimiento económico mundial, y esto, evidentemente, provoca reacciones en el mercado petrolero. En 2013, cita el mismo diario El País, en otra información, el peso del petróleo en el consumo mundial de energía había caído a los niveles de 1965; y, según el Anuario BP de Energía 2016, desde entonces, ha habido una pequeña recuperación.

 

De hecho, la demanda de petróleo (como parte del consumo mundial de energía primaria, de acuerdo con el mismo anuario), en el último cuarto de siglo, ha crecido de unos 4.000 a 4.500 millones de toneladas equivalentes de petróleo (MTEP), un 12 % aproximadamente, mucho menos de 1 % por año; en un mercado total que ha crecido de 9.000 a 14.000 MTEP en el mismo lapso, es decir, más de 50 %.

 

En este escenario, el gran sostén del crecimiento de la demanda de energía del mundo es el gas, que prácticamente ha crecido en la misma proporción, y el carbón ha tenido también (paradojas) un incremento sensible desde 2003 y hasta 2012, sin duda apoyado por los altos precios del petróleo, y que ahora debe tender a caer. Un experto, en el precitado trabajo del país, señala que “no olvidamos el carbón cuando comenzamos a producir petróleo, solo lo montamos encima”. Sin embargo, en ocho años cerrará la última mina de la legendaria industria carbonífera inglesa.

 

Aunque las energías renovables no aparecen con un crecimiento sensible, por haber empezado muy por debajo de los combustibles fósiles, su crecimiento interanual es de 20 % en MTEP, hasta 2015, fecha de los últimos datos disponibles para la Agencia Internacional de Energía renovable.

 

El peso de la renta petrolera en el PIB mundial, igualmente, luego de alcanzar casi 3 % a mitad de la década pasada, ha caído a menos de 0,5 % del Producto, según datos del Banco Mundial. Es decir, para el funcionamiento de la economía planetaria, el petróleo es un producto cada vez menos importante, aunque no puede soslayarse su efecto agregador para otros sectores, como transporte, producción de bienes y servicios, e incluso, como generador eléctrico.

 

Un amigo de juventud y gran periodista, Marco Tulio Socorro, decía, en la década de los 90, que su gran miedo como venezolano era levantarse un día por la mañana y ver que el periódico decía “ya no se necesita más la gasolina”. Él terminó yéndose de Venezuela, como casi toda mi generación, a sociedades más funcionales. Pero yo siempre le comentaba que eso era imposible, que no iba a suceder. Por lo menos no así.

 

Lo que está pasando en el mundo es que la dependencia de la gasolina (principal derivado del petróleo) es cada vez menor, aunque hay opiniones en contrario (sobre ellas hablaremos más adelante). Ya hay países que prohibirán el motor de combustión interna tan pronto como en 2025; Inglaterra lo hará en 2040.

 

Se venden cada vez más y cada vez mejores autos eléctricos, o híbridos (eléctricos-gasolina, eléctricos-gas natural, sobre todo esto último); en las ciudades del primer mundo, además, hay cada vez mejores sistemas de transporte público, más eficientes en cuanto a costo-volumen de personas y carga transportada.

 

Es decir, evidentemente, las perspectivas del petróleo no son buenas, en el mediano o en el largo plazo. Los que han apostado contra las nuevas tecnologías, desde los Ludditas  —aquellos que destruían las máquinas de la revolución industrial—, hasta Kodak, han perdido. Sin excepciones.

 

Desde que el Gobierno de Nicolás Maduro cayó en la consecuencia inevitable de un modelo fallido en 70 países y durante más de un siglo —la bancarrota financiera y el estallido social—, ha venido acuñando el término “sistema económico pospetrolero”.

 

Como es su costumbre, el chavismo le pone eslóganes de pertinencia a proyectos de los que no tiene ni idea de su implementación. Para el chavismo, el “sistema económico pospetrolero” puede suponer (de acuerdo a lo poco que han esbozado, probablemente porque no tienen ni idea de cómo desarrollarlo), dos cosas: O más comunismo, puro y simple, con lo cual el fracaso está garantizado de antemano; o un sistema tipo chino, de férreo control político mezclado con capitalismo de amigotes, del más salvaje, en un país en el que su población está ganando salarios de hambre.

 

Que Maduro y la cúpula inepta y corrupta que lo rodea hablen de “modelo pospetrolero” en un momento en que el petróleo está todavía a 40 dólares y en el que el Gobierno controla, y asfixia, la mínima inversión independiente, no controlada por él, ni siquiera llega a risible.

 

Pero en algo sí tiene razón el mandón: Al menos con su Gobierno, el modelo petrolero está acabado para Venezuela. Porque si el petróleo, como industria, tiene cada vez menos peso en el PIB mundial, Venezuela, como proveedor, es cada vez más insignificante en ese mercado. Sus 1,9 millones de barriles de producción diaria han hecho que, al elaborar recientemente un perfil del futuro del petróleo, The Economist no haya mencionado a Venezuela ni siquiera en una ocasión.

 

No siempre fue así. En 2005, un exultante Hugo Chávez, recién ganador de un referendo revocatorio y con el camino político despejado hacia el futuro, ofrecía, canibalizando la figura de Arturo Uslar Pietri(quien calificó al mandatario de “ignorantísimo”, apenas llegado al poder) el plan “Siembra petrolera” que prometía un objetivo económico (llevar la producción a más de seis millones de barriles en 12 años, es decir, en el año que vivimos ahora), y cuatro objetivos políticos, promovidos por sus delirios geopolíticos y apoyados en los altos precios del crudo:

 

“Apalancar el desarrollo socioeconómico nacional para construir un nuevo modelo de desarrollo económico más justo, equilibrado y sustentable para combatir la pobreza y la exclusión social; impulsar el proceso de integración energética de América Latina y el Caribe; servir de instrumento geopolítico para propiciar un modelo pluripolar que beneficie a los países en vías de desarrollo y a la vez constituya un contrapeso al sistema; y defender la cohesión y la articulación de la política petrolera de la OPEP”.

 

Ustedes juzgarán cuáles de estos objetivos se cumplieron. Por supuesto, el del incremento de la producción nacional es un fracaso rotundo. Pero se garantizaron varios votos de la Caricom en este momento, como lo demuestran las sucesivas discusiones de la Carta Democrática Interamericana al régimen autoritario de Nicolás Maduro.

 

Seguimos pagando —y pagaremos por muchos años, como hemos venido haciéndolo desde los 70— el precio de tomar al petróleo como sinónimo de la soberanía nacional, como una especie de patriotismo del subsuelo, que a la larga —y a la corta también— solo ha servido para hacer de quienes capturan el poder una suerte de semidioses, de quienes depende la suerte o la desgracia, el bienestar o el padecimiento, del resto de la sociedad.

 

Quienes quieran construir la sociedad post-petrolera venezolana, deberán, sin embargo, apoyarse en el petróleo durante muchos años más. No todas las visiones sobre la industria son apocalípticas; más bien, hay expertos de peso en la industria que dicen que no solo la demanda de petróleo va a seguir incrementándose hasta la próxima década, sino que puede haber una crisis de suministro del crudo hacia finales de los 2010. Y que, adicionalmente, la baja de los precios desalienta otras tecnologías, haciéndolas inviables a la larga.

 

Pero si no nos desprendemos de la visión de que todo lo que produce riqueza (y muy especialmente el petróleo) debe estar en manos del Estado, Venezuela dejará pasar esta y todas las próximas oportunidades que pudieran presentarse. (La Patilla)

 

 

Mancha de petróleo por atentado en Colombia puede llegar a Venezuela: Alertan sobre “emergencia binacional”

 

La mancha de petróleo que se esparció por varias fuentes hídricas de Colombia como consecuencia de atentados con explosivos atribuidos a la guerrilla del ELN podría llegar en las próximas horas a Venezuela, informaron autoridades ambientales del vecino país.

 

La Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), dedicada al cuidado del medio ambiente de esa zona, advirtió que la situación “se podría tornar en una emergencia binacional”, por lo que ya fue notificada Petroleras de Venezuela (PDVSA).

 

“Esta situación se podría tornar en una emergencia binacional, por eso hay que emplear acciones de control adecuadas, porque estamos hablando del río Catatumbo, que tiene importante significado para ambas naciones”, dijo el director de Corponor, Gregorio Angarita.

 

“Estamos preocupados por el avance de la mancha de crudo, por lo tanto tendremos un margen de espera a ver cómo evolucionan los protocolos de cuidados del plan de contingencia de Ecopetrol, mientras tanto PDVSA ya fue notificada”, agregó.

 

Los ataques fueron cometidos el martes y miércoles contra por lo menos dos tramos del oleoducto Caño Limón-Coveñas en los departamentos de Norte de Santander y Arauca, fronterizos con Venezuela.

 

Las explosiones produjeron el derrame de una cantidad indeterminada de petróleo en Norte de Santander, que contaminó el río Catatumbo y las quebradas La Cristalina y La Tiradera, además del río Cubugón.

 

“La captación de agua para consumo humano de esta zona se deriva de otras quebradas que no han sido afectadas. Sin embargo, sí existe una contaminación muy grande con este derrame”, manifestó Angarita.

 

Los atentados fueron condenados por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien el martes dijo que afectan a la población civil y causan un grave daño ambiental.

 

Por su parte, Juan Camilo Restrepo, jefe del equipo negociador del Gobierno en el proceso de paz con el ELN (Ejército de Liberación Nacional), dijo que los ataques producen repudio cuando el 1 de octubre debe empezar un alto el fuego entre las partes, que se extenderá hasta enero y puede ser prorrogado.

 

“Parecería que con estos prólogos, el ELN quisiera entrar al cese al fuego próximo con el mayor repudio y descrédito posible”, escribió Restrepo en Twitter.

 

Según Ecopetrol (Empresa Colombiana de Petróleos), este año ya se han perpetrado casi 50 atentados con explosivos contra el oleoducto que transporta crudo desde el yacimiento de Caño Limón hasta el puerto caribeño de Coveñas.

 

El Ejército asegura que los atentados han sido cometidos por el ELN, que desde los años 80 inició ataques contra la infraestructura petrolera de Colombia. (Noticia al Día)

 

 

Precios del petróleo cerraron jornada en mixto

 

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió 0,5% y cerró en 52,14 dólares el barril, después de publicarse que las reservas de crudo bajaron la semana pasada más de lo previsto.

 

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en noviembre, los de más próximo vencimiento, subieron 0,26 dólares respecto al cierre anterior.

 

El llamado “oro negro” recuperó la barrera de los 52 dólares tras una sesión en la que el Departamento de Energía reveló que las reservas de petróleo bajaron la semana pasada en 1,8 millones de barriles y se situaron en 471 millones.

 

La cifra es superior a las previsiones de un descenso de 700.000 barriles que anticipaban los analistas, pero las reservas de petróleo se mantienen por encima del rango medio histórico para esta época del año, según el reporte del Gobierno.

 

Por su parte, los contratos de gasolina para entrega en octubre, aún de referencia, bajaron 5 centavos y terminaron en 1,65 dólares el galón, tras conocerse que sus inventarios crecieron en 1,1 millones de barriles, hasta los 216,2 millones de barriles.

 

Finalmente, a la espera de que se conozca mañana el estado de sus reservas, los contratos de gas natural para entrega en ese mismo subieron durante la jornada más de cinco centavos y acabaron en 2,97 dólares por cada mil pies cúbicos.

 

El barril de petróleo Brent para entrega en noviembre cerró en el mercado de futuros de Londres en 57,73 dólares, un 1,21 % menos que al término de la sesión anterior.

 

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, terminó la sesión en el International Exchange Futures con una caída de 0,71 dólares respecto a la última negociación, cuando acabó en 58,44 dólares.

 

El precio del Brent bajó por segunda jornada consecutiva, tras marcar durante las primeras horas de la sesión de ayer un máximo desde julio de 2015.

 

Los inversores continuaron recogiendo hoy ganancias después de la tendencia alcista de los últimos días, lo que lastró el precio a la baja, según los analistas.

 

Pesó asimismo sobre el petróleo europeo el aumento de las reservas de gasolina para la automoción en Estados Unidos, que se incrementaron la semana pasada en 1,1 millones de barriles, hasta los 216,2 millones.

 

Esos factores contrarrestaron el impulso sobre el precio de una caída de las reservas de crudo estadounidenses de 1,8 millones de barriles, por encima de los 700.000 que anticipaban los expertos. (El Mundo)

 

 

Peru Oil Pipeline reanuda sus operaciones después de un año

 

Petroperu anunció el reinicio de un oleoducto de crudo que ha estado cerrado por un año para reparaciones urgentes después de una serie de fugas. La infraestructura de 687 millas que transporta crudo de los yacimientos petrolíferos de Perú en la Amazonía a la costa del Pacífico, transportó un modesto 15.000 bpd de crudo por día antes de la parada, pero incluso esta cantidad ha sido un obstáculo para la economía peruana, mientras que el gasoducto fue siendo reparado.

 

Inicialmente, la reanudación de la tubería estaba prevista para principios de este año, pero las reparaciones aparentemente parecían ser más extensas de lo originalmente estimado. El oleoducto tiene 40 años, pero Petroperu culpó al vandalismo por los derrames que en el año 2016 solo alcanzaron los 7.000 barriles.

 

El vandalismo fue una de las razones de los derrames, según el regulador ambiental del país, OEFA, pero otra razón fue el mal mantenimiento, lo que provocó protestas masivas de comunidades que viven en la selva amazónica, que atraviesa la mayor parte de su curso hacia el Pacífico.

 

Petroperú multó con US $ 3,5 millones

 

El regulador multó a Petroperú con US $ 3,5 millones por este último, diciendo que la compañía era culpable de  “repetido y sistemático fracaso de sus obligaciones ambientales”.  En una entrevista con Reuters, el presidente de Petroperú, Augusto Baertl, dijo que hacer la empresa más ambientalmente responsable era un pero añadió que tenía un problema al respecto.

 

El reinicio del oleoducto llega exactamente al momento adecuado, ya que los precios del crudo se recuperan a máximos de varios meses. Perú es un modesto productor de petróleo, con una producción diaria de  38.290 bpd a  fines de 2016, pero tiene la tercera mayor reserva de gas en Sudamérica, con  426.100 millones de m3 a  partir de 2014. Las reservas de petróleo se estiman en 170 millones de toneladas.

 

A principios de este año, la CNPC, la principal compañía petrolera de China, dijo que estaba dispuesta a invertir US $ 2.000 millones en el desarrollo de un bloque de petróleo en la nación andina. Sin embargo, las comunidades amazónicas podrían enfrentar algunos problemas a principios de este mes, que cerraron 50 pozos de petróleo en protesta contra las negociaciones gubernamentales con Frontera, con sede en Canadá, para continuar con el desarrollo del petróleo en la región sin consultar previamente a las comunidades según una ley de 2011. (Energía 16)

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