Las 10 noticias económicas más importantes de hoy #11Sep

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Empresa mixta Parguaza produce primera tonelada de coltán en Bolívar

La empresa mixta Parguaza, constituida el año pasado entre el Estado (55%) y la Corporación venezolana Faoz (45%), logró producir la primera tonelada de coltán, un mineral estratégico utilizado en la industria de la microelectrónica, telecomunicaciones e industria espacial.

Los 1.000 kilos del mineral fueron extraídos a la par que se calibraba la maquinaria y el sistema mecánico que regirá las operaciones en las minas situadas en el sector Los Pijiguaos, en el estado Bolívar, explicó el presidente de la empresa, César Sanguinetti.

“Estamos esperando el aspecto legal para proceder a la primera venta que es un hecho histórico del pueblo venezolano, ya que por primera vez incursionamos en este campo que es el mineral del coltán”, indicó en entrevista telefónica para la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

Anteriormente el coltán era extraído ilegalmente en el sector Los Pijiguaos y contrabandeado a países vecinos, por lo que la producción de esta tonelada es la primera que realiza el Estado como parte del desarrollo del Arco Minero del Orinoco, para diversificar la economía y el ingreso de divisas a la nación.

Sanguinetti explicó que el mineral, compuesto por columbita (col) y tantalia (tal), tiene que ser refinado en el exterior para poder comercializarlo, ya que en América Latina aún no se han instalado refinerías para separar el óxido de tantalio.

En el mercado internacional el coltán tiene un precio que varía entre 40 y 130 dólares por kilo, dependiendo de la calidad de sus componentes, por lo que la producción del mineral –subrayó Sanguinetti– es fundamental para generar divisas no petroleras.

Destacó que la proyección de la empresa es producir 20 toneladas de coltán a medida que se calibre la maquinaria.

“Tenemos como meta a futuro poder lograr unas 50 toneladas mensuales. Esto va a depender de los procesos que vayan arrojando la parte técnica y a medida que vayamos avanzando en niveles operativos”, dijo.

Explicó por ser un mineral estratégico y escaso, el Estado es el único que está autorizado para comercializarlo, aunque indicó que la empresa adelanta los trámites –previa autorización del Banco Central de Venezuela (BCV)– para realizar la venta.

Parguaza fue visitada este viernes por el ministro del Poder Popular para el Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, quien constató los avances de la empresa mixta, refirió la agencia AVN. (El Mundo)

 

Comercio, inversiones y proyectos de China generan 1,8 millones de empleos

La Organización Internacional del Trabajo presentó el primer informe sobre los efectos de las relaciones económicas entre China y América Latina y el Caribe en los empleos en la región. Entre 1990 y 2016 se generaron al menos 1,8 millones de puestos de trabajo netos como resultado de actividades de comercio, inversiones y proyectos de infraestructura, señala el estudio.

Precisa que esa cifra representa casi 4% del empleo creado en la región en ese período pero posiblemente es una subestimación. “Este es un tema huérfano, existe una gran brecha de conocimientos. El objetivo de este primer estudio, que es una verdadera primicia en el tema, es empezar a llenar ese vacío”, informó José Manuel Salazar, director de la OIT para América Latina y el Caribe.

Caso venezolano

A Dick Guanique, representante del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato, no le causa sorpresa que en el informe de la OIT no estén completos los datos sobre el impacto en el empleo de los negocios de China en Venezuela “dada la falta de estadísticas oficiales en materia laboral y económica en los últimos años”.

A su juicio, es importante conocer no solo la cantidad de trabajadores venezolanos que han participado en los desarrollos ejecutados por China en este país sino la calidad de esos empleos.

El informe presentado por la OIT es una primera aproximación al impacto de estas relaciones económicas sobre el mundo del trabajo e incluye una revisión de las estadísticas disponibles, así como recomendaciones metodológicas para profundizar en el estudio de este campo.

Salazar refirió que es necesario “poner en perspectiva las realidades de una relación que para varios países de la región representa el principal socio comercial o fuente primaria de inversión extranjera directa o de financiamiento, especialmente porque todo indica que la presencia y actividades de China en la región van a crecer en los próximos años”.

El documento aborda la relación de China con América Latina y el Caribe a partir de la década de 1990, una relación que se ha intensificado y se ha hecho más dinámica dentro de “una creciente complejidad que requiere análisis, reflexión y propuestas”, revelaron los autores de la investigación, Enrique Dussel Peters y Ariel Armony.

El texto analiza por separado los impactos del comercio, de la inversión extranjera directa y de los proyectos de infraestructura de China en América Latina y el Caribe. Revela que en 1992 China representaba menos de 1% del comercio regional, pero ahora es el segundo socio comercial de la región que, sin embargo, es el cuarto socio comercial de China.

Un elevado déficit comercial que desfavorece al hemisferio, y una gran brecha en cuanto a valor agregado y contenido tecnológico del comercio con China, caracterizan a esta relación.

A partir del lapso 2007-2008 se inició la inversión extranjera directa china, con flujos de unos 10 millardos de dólares anuales, pero orientada de manera significativa hacia la minería, el petróleo, el gas y otras materias primas. Los proyectos de infraestructura comenzaron a partir de 2013.

De los 1,8 millones de nuevos empleos detectados, casi dos terceras partes corresponden al intercambio comercial. Aspecto importante a abordar en próximas investigaciones es la calidad de los empleos generados pues no hay datos comparables disponibles. (El Nacional)

 

Analistas señalan que canasta de monedas reduce dependencia del dólar

El sistema de pago internacional basado en una canasta de monedas que implementará Venezuela busca diversificar las transacciones en otro tipo de divisas para romper la dependencia del dólar, de acuerdo con la opinión de los economistas Luis Enrique Gavazut, Luis Matos y el titular de Agricultura Productiva y Tierras, Wilmar Castro Soteldo.

Gavazut sostiene que la canasta de monedas es ventajosa porque si el dólar cae drásticamente en un futuro, ese hecho afectaría la economía de los países que transan únicamente en esa moneda. “Si quitas ese rol de moneda de cambio en el comercio internacional,  sería un duro golpe a la economía americana porque le manda una señal al resto de los países de que ya decidieron aplicar la canasta”.

Por su parte, Matos señaló que la medida de implementar una canasta de monedas fue acertada porque puede contribuir a estimular la inversión extranjera en distintas monedas, algo que “sería beneficioso porque no dependeríamos de un sólo producto”, indicó AVN.

Asimismo, el ministro de Agricultura Productiva y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, explicó que la medida de la canasta de monedas es oportuna porque “el bolívar puede operar como un derecho especial de giro una vez que adquiera el valor real, sobre la base de una cesta que no es el dólar en una moneda convertible como lo son Yuan, Yen, Libra Esterlina y el oro”.

Agregó el ministro que el patrón dólar ha decaído, y son muchos países lo que aplican monedas distintas para sus transacciones. Señaló que el yuan (moneda china)  es un referente, que puede estimular el desarrollo en el país.

Los Derechos Especiales de Giro es un activo de reserva internacional creado en 1969 para complementar las reservas oficiales de los países miembros. En marzo de 2016 se habían creado y asignado a los países miembros DEG 204.100 millones (equivalentes a unos $ 285.000 millones), de acuerdo con la definición del Fondo Monetario Internacional.

El DEG se puede intercambiar por monedas de libre uso. Al 1 de octubre de 2016, el valor del DEG se base en una cesta de cinco monedas principales: el dólar de Estados Unidos., el euro, el renminbi chino (RMB), el yen japonés y la libra esterlina” según la definición dada por el FMI. (El Universal)

 

Ministro Lobo: Debemos desarrollar otras formas para realizar transacciones internacionales

Superar la dependencia del dólar para la realización de transacciones internacionales económicas, es el objetivo que el Estado venezolano abordará desde este año para hacer frente a las sanciones económicas que Estados Unidos le ha impuesto al país.

“Debemos desarrollar otras formas para realizar transacciones internacionales. Nos corresponde recurrir a otras monedas convertibles: el euro, el yuan, la libra esterlina”, expresó la noche de este domingo el ministro para la Economía y Finanzas, Ramón Lobo, durante una entrevista al canal estatal Venezolana de Televisión.

Informó que en los próximos días sostendrá una reunión de trabajo con otros representantes del Gobierno y de la banda internacional “para que se hagan los respectivos ajustes que se deben desarrollar de acuerdo a la moneda”. (Últimas Noticias)

 

Ministro Lobo: Subastas Dicom se harán bajo nueva canasta de monedas

El ministro para la Economía y Finanzas, Ramón Lobo informó este domingo que las subastas que se harán dentro de Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario (Dicom), se realizarán bajo el procedimiento de una nueva canasta de monedas.

“Debemos asumir otras instancias que vienen desarrollando economías como la de Rusia y China para que nosotros podamos garantizar, por ejemplo, el pago a proveedores internacionales, el pago de los Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap), y el pago de las medicinas”, dijo durante una entrevista a Venezolana de Televisión.

Superar la dependencia del dólar para la realización de transacciones internacionales económicas, es el objetivo que el Estado venezolano abordará desde este año para hacer frente a las sanciones de Estados Unidos.

“El mercado está dominado de transacciones con el dólar y nosotros debemos desarrollar otras formas para realizar transacciones internacionales. Nos corresponde recurrir a otras monedas convertibles: el euro, el yuan, la libra esterlina”, expresó.

Desde este espacio, informó que en los próximos días tanto él como miembros del tren Ejecutivo sostendrán reuniones de trabajo con representantes de la banda internacional “para que se hagan los respectivos ajustes que se deben desarrollar de acuerdo a la moneda”.

Asimismo, durante una sesión especial de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el presidente Nicolás Maduro precisó que con la implementación de estas canastas de monedas se abrirá el pasó para un nuevo sistema financiero internacional. (El Mundo)

 

Este lunes 11 de septiembre es feriado bancario

De acuerdo con el calendario bancario de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban), este lunes 11 de septiembre no habrá actividades bancarias en el país por la celebración del día de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela.

El feriado bancario solo aplica a las instituciones financieras, empresas de seguros y mercado de capitales.

Por su parte, los servicios que ofrece la banca, como consultas, retiros, pagos o depósitos a través de cajeros automáticos, vía telefónica e Internet funcionarán con total normalidad.

Las agencias ubicadas en los centros comerciales mantendrán las taquillas externas operativas. (Últimas Noticias)

 

Banco Central drena liquidez por Bs 562 mil millones

Las subastas de mercado abierto combinadas del Banco Central de Venezuela (BCV) han permitido drenar liquidez en lo que va de año, entre las Operaciones de Absorción Extraordinarias y los instrumentos financieros “Directo BCV”, por el orden de los 562 millardos de bolívares.

En el caso de las Operaciones Extraordinarias de Absorción, solo en el mes de septiembre, han colocado 30 mil millones de bolívares, que sumadas a las organizadas hasta agosto concentran 525 millardos de bolívares.

Por su parte, los Bonos “Directos BCV” efectuaron durante el noveno mes del año dos millardos de bolívares, que ubican estas subastas en Bs. 37 mil millones este 2017.

Hasta el momento, las operaciones de absorción han acumulado 35 transacciones y los Directo BCV, 37.

El año pasado, unidas ambas operaciones se ubicaron en 700,7 millardos de bolívares. Las de absorción, en primer lugar, totalizaron Bs 647,7 millardos; y los “Directos BCV” completaron con otros 53 mil millones de bolívares.

De manera oficial, el Banco Central utiliza estos mecanismos con la finalidad de esterilizar la liquidez excedente y controlar la inflación de manera progresiva, en favor del fortalecimiento económico.

Sin embargo, diferentes analistas y especialistas del tema resaltan que el problema implícito de tales procesos se centra en que tienen un costo y su aplicación a largo plazo contribuye a agravar el problema que, como ente rector, procura corregir.

Entre otros, porque debe pagar un rendimiento por los recursos que capta al amparo de esa política y, cuando se produce el rescate de este, lo intereses pagados se suman a la liquidez excedente, ampliándola de igual manera.

Los instrumentos de inversión “Directo BCV” se emiten con interés fijo anual de 16,50% a 90 días y 17% a 180 días, colocados a la par, y serán negociables, a excepción de que estos sean vendidos por sus tenedores, antes de su vencimiento, únicamente al BCV, a la totalidad de su valor.

En el caso de las operaciones de absorción se fijan a una tasa de 7% a 56 días con un monto mínimo de Bs 10 mil. (El Universal)

 

Costo de la lonchera mensual para un niño es de Bs 105.110

El 26 de este mes se iniciará el año escolar 2017-2018. El reto de los padres esta vez es la comida que sus hijos llevarán al colegio debido al incremento constante del precio de los alimentos. El costo actual de la lonchera escolar es de 105.110 bolívares mensuales por niño, en promedio, 489,1% superior a los 17.840 bolívares de 2016, reseñó El Nacional.

Por Ana Díaz

“Este año tendré que ingeniármelas más que el anterior para darles una comida de calidad a los niños, en lo que no puedo sacrificar el sándwich, la arepa o la cachapa con jamón o queso”, contó Raiza Ramírez, con un hijo que cursa primaria y otro bachillerato.

Indicó que desde 2014 se le hace cuesta arriba armar la lonchera escolar porque todos los alimentos que la integran han subido demasiado de precio. “Cada vez nos restringen más. Las panquecas, que incluía en la lonchera, las preparo muy de vez en cuando porque no se consigue harina de trigo ni la avena a precio regulado. La leche, a la que le incorporaba chocolate o chica y la echaba en el termo, la dejé solo para el desayuno”, añadió.

Marisela Gutiérrez, joven profesional con un hogar que cuenta con su ingreso, más el de su esposo, tiene su hijo de 4 años de edad en una guardería-preescolar cuya mensualidad incluyó hasta el año pasado la comida. Ahora ella tiene que llevarla. “La leche en polvo completa se volvió incomprable a 46.000 bolívares la bolsa que no tiene un kilo, y los yogures y la gelatina están por las nubes”, señala.

Un matrimonio de empleados públicos que solicitó no mencionar sus nombres aseguró que dos salarios mínimos, más dos ticket alimentación, no alcanzan para desayunar, almorzar y cenar: “A la lonchera de nuestros tres hijos les ponemos menos cosas”.

Y es que el costo mensual por niño de la lonchera escolar equivale a 76,9% y 55,6% de los nuevos valores del salario mínimo y del ticket de alimentación, respectivamente, anunciados el jueves por el presidente Nicolás Maduro, y que quedaron a partir del 1° de septiembre en 136.544,18 y 189.000 bolívares al mes.

Ingrid Soto, nutricionista del Hospital de Niños J. M. de Los Ríos, indicó que el incremento constante de los precios y la escasez de alimentos a precio regulado ha llevado a muchas familias de las zonas populares y de la clase media a consumir una o dos comidas al día.

Aseveró que para los padres es muy difícil elaborar la lonchera escolar, sobre todo en la parte de los componentes con proteína. “En un almuerzo o la cena la parte proteica puede ser aportada por los granos pero eso no lo puedes poner en la comida para la escuela”, señaló.

Explicó que para muchas mamás la lonchera representa el desayuno del hijo, y por eso el contenido es más fuerte que el de una merienda. “En estos tiempos en que el ingreso familiar cubre difícilmente las tres comidas del día, lo recomendable es que el niño y el adolescente vayan bien desayunados al colegio y armar una lonchera más ligera con solo la merienda”, recomendó.

Soto precisó que para rendir el dinero es conveniente comprar frutas de temporada, especialmente aquellas con cáscara, que se puedan comer enteras y al momento, como cambur, durazno y mandarina. Las frutas en trozos como piña, lechosa, patilla o melón se pueden incorporar, pero al picarlas pierden propiedades.

En septiembre de 2016 el kilo de queso tipo mozarella o paisa, que en lonja se utiliza en sándwiches, estaba en 4.500 bolívares pero un año después se vende en 54.600 bolívares, lo que representa un alza de 1.113,3%. El jamón popular subió de 6.350 a 28.400 bolívares, 347,2% más.

“El queso y el jamón los compro enteros para rallarlos, así los rindo más. Se acabaron las lonjas así sean finitas”, manifestó Marisela Gutiérrez. Agregó que ahora compra el queso blanco duro que es el menos caro, pues cuesta 28.000 bolívares el kilo.

Otra opción de proteína para la lonchera son los huevos en tortilla o sancochados, pero el costo por unidad creció de 171 a 1.133 bolívares: 562,5% de aumento. No obstante, para la Fundación Bengoa, en sus recomendaciones de qué proteína comer en tiempos de crisis, los huevos son la alternativa más económica frente a la carne y el pollo.

Las frutas no escapan de la ola inflacionaria registrada entre septiembre de 2016 e igual mes de 2017. Es así como el kilo de lechosa se incrementó de 700 a 8.000 bolívares y el de cambur de 1.000 a 3.120 bolívares, con aumentos de 1.042,8% y 212%, respectivamente.

El precio del pan de sándwich que contiene 22 rebanadas se movió de 1.500 a 11.000 bolívares, registrando un alza de 633.3% entre los dos períodos antes mencionados.

Adiós a la cantina

“Mis hijos no compran en la cantina. Ya es un sacrificio preparar tú mismo la lonchera”, señala Carmen González, madre de dos estudiantes de primaria. El precio de una empanada subió de 600 a 2.500 bolívares entre septiembre de 2016 y este año.

El dueño de una cantina escolar en Caracas, que pidió no mencionar su nombre, contó que el año pasado una paca de harina de maíz costaba 45.000 bolívares y hoy 300.000. “Lo peor es que siguen subiendo otros productos como queso, carne, pollo y aceite”.

El vaso de jugo lo vende en 2.000 bolívares, frente a 400 bolívares de 2016. “Las frutas están caras y el azúcar no baja de 15.000 bolívares el kilo, cuando el año pasado era de 3.500. El yogurt subió demasiado”, dijo el comerciante. Afirmó que las ventas han caído porque los padres dan menos dinero a los hijos.

Las panaderías también salen del menú: un pastelito de jamón y queso cuesta entre 3.000 y 5.000 bolívares y el minilunch de 4.000 a 6.000 bolívares. En 2016 estaban a 400 y 650 y de 500 a 1.200 bolívares, respectivamente. (La Patilla)

 

Gobierno radicaliza control de precios con fiscales de los CLAP

Los economistas Luis Oliveros, Sary Levy y Domingo Sifontes advirtieron que con la medida se profundizará la inflación y la escasez y que, en vez de ayudar a los ciudadanos, se generará mayor penuria

Hace 14 años el fallecido presidente Hugo Chávez instauró el control de precios y desde ese entonces ha sido cuestionada su efectividad. El pasado jueves, el gobernante Nicolás Maduro aseguró que el esquema se había agotado. “Todos los precios de la calle hoy están inflados en más del 1.000% como mínimo”, afirmó. Para frenar el alza propuso nuevamente la fijación del precio máximo de venta al público de 50 productos básicos.

La lista de los productos a los que se les fijará el precio incluye: leche en polvo y líquida pasteurizada, margarina, mayonesa, mortadela, trigo panadero, pastas alimenticias, algunas especies de pescado, pollo, mantequilla, sardina enlatada, queso blanco duro, jamón de cerdo, jabón en panela y de baño y aceites, entre otros productos sobre los cuales el gobierno volvió. No obstante, varios de esos alimentos o bienes ya tienen el precio regulado por la Superintendencia para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos.

Sin embargo, sí hay una “novedad”: la incorporación de los fiscales a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción con la finalidad de supervisar a las empresas y a los establecimientos. “Es una radicalización del control de precios por parte del gobierno. Y es la diferencia entre este y los anteriores controles de precios anunciados desde 2003”, afirmó el economista Luis Oliveros.

La incorporación de fiscales a los CLAP es una continuación de lo que ha hecho la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos de Venezuela, refirió el economista Domingo Sifontes. “Los controles no llevan a nada. No debería existir ningún fiscal por parte del Estado que verifique los precios. Además, esos 50 productos ya estaban regulados desde hace tiempo, así que están haciendo énfasis en una cosa que no ha funcionado”, afirmó.

Oliveros aseguró que la medida no resolverá ningún problema, sino que profundizará más la inflación y la escasez. “Maduro está haciendo lo mismo que hizo Chávez: desconocer el mercado, destruir el sistema de fijación de precios de una economía y pretender que con unos controles o con la misma participación del Estado podrá mejorar la economía”, sostuvo.

Agosto cerró con una inflación de 33,7%, la más alta en la historia del país, y 366,1% en lo que va de año, según el índice de la Asamblea Nacional; mientras que la escasez de los productos de la canasta alimentaria es de 26%.

Sifontes dijo que para entender lo que sucederá con las nuevas medidas es importante recordar cuando Jorge Arreaza, actual ministro de Relaciones Exteriores, decretó en noviembre de 2015 que el cartón de huevos tenía que costar 400 bolívares. “Ahora solo hay que ver por dónde va el precio de ese cartón de huevos. No va a pasar algo diferente de lo que ha ocurrido”.

Aseguró que este nuevo capítulo del control de precios agudizará la escasez de los productos; el paralelo se fortalecerá y quienes traigan productos importados, los venderán más caros. “¿Qué es lo que va a ocurrir? La misma historia: un incremento de la escasez en determinados rubros”.

Por su parte, la economista Sary Levy aseguró que si algo ha quedado claramente comprobado en la economía del mundo y en particular en Venezuela, es que los controles de precios solo logran que el producto desaparezca de los anaqueles.

Recordó que el producto aparece después pero escondido, de contrabando o con un nombre sucedáneo y con un precio más elevado del que anteriormente tenía. “El control de precios, en vez de ayudar a los ciudadanos, generará mayor penuria”.

Levy agregó que las industrias que elaboran los productos que se encuentran en la lista de precios acordados también se verán afectadas.

“Las medidas anunciadas por Maduro no están orientadas a mejorar la situación ni a generar bienestar. Más bien están dirigidas a mantener el poder que tiene el Estado y el de un grupo que toma decisiones que no beneficiarán a la población”, puntualizó Oliveros.

“Quieren imponer un patrón”

La presidente de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui, afirmó que el gobierno está radicalizando el control de precios al incrementar los controles y la supervisión para que se cumplan las medidas económicas. “Quieren imponer un patrón a la economía, y al contrario, la economía funciona mientras más libertades tenga”, sostuvo.

Uzcátegui aseguró que la inflación no baja por decreto ni por decisión del Ejecutivo. “La inflación, los precios y el desabastecimiento van a bajar el día en que el gobierno entienda que se debe estimular la producción nacional”, señaló.

Confesó que esperaba escuchar que iban a prestar atención a esos 50 productos y servicios, pero para incrementar su producción o mejorar la calidad de los servicios a objeto de abastecer la demanda en el país. “Cualquiera que haya escuchado la alocución del presidente, sabe que esos 50 productos y servicios van a desaparecer”, advirtió. (El Nacional)

 

En busca (de la hiper) inflación oculta

La inflación venezolana es de tal magnitud que da para experimentos. En el Instituto Tecnológico de Massachussets, en Estados Unidos, comenzaron uno hace tres meses: medir la inflación, esa que descose los bolsillos de los ciudadanos, con ayuda de los mismos que la padecen.

Venezuela es un país que campea en el ranking de alza de precios más altos del mundo y en el que el indicador no es divulgado regularmente desde 2014. Por ello entró en el radar del Billion Prices Project (Proyecto Billón de Precios) del instituto de investigación. “Esto lo comenzamos a hacer en 2007 en Argentina, cuando el gobierno empezó a manipular las cifras de inflación. Construimos un indicador más creíble basado en los precios online de los supermercados. Es un proyecto global y está enfocado en innovar en formas de recabar los precios y medir las inflaciones en el mundo”, explica Alberto Cavallo, economista argentino a cargo de la iniciativa y docente en la Escuela de Negocios del MIT.

En Venezuela el oscurantismo con las cifras –que ha hecho que hayan desaparecido incluso los folletos de ofertas de los establecimientos– se abrió como una oportunidad para los investigadores del MIT que ensayan nuevas maneras de recabar datos a través de la web Inflación Verdadera Venezuela. “Nos dimos cuenta de que el uso de tecnología y de los teléfonos móviles, con la ayuda de una app, permite a las personas que estén en el supermercado o que han pagado algún servicio recaben los datos del tipo de producto y el precio; con esa información podemos crear un índice de inflación, usando las mismas categorías y ponderaciones que toma el BCV. Así producimos las estadísticas de una manera más transparente”, agrega Cavallo.

La metodología está basada en voluntarios. Cerca de 60 personas en 10 ciudades de Venezuela se han sumado a la iniciativa que implica ir una vez por semana al supermercado y hacer algo más con el asombro por el aumento del refresco, la pasta u otro alimento: documentarlo con una fotografía y subirlo a la aplicación. “La idea es que ese número de voluntarios crezca lo más posible. Conocer la inflación real es muy importante porque es necesario para ajustar alquileres y salarios. Nuestra intención es tratar de estimarla bien”.

El grupo de investigadores no solo se dedica a recabar inflación en países donde la ocultan. También levantan cálculos para naciones con sistemas de recolección de data atrasados como el propio Estados Unidos, que construye el indicador basado en encuestas hechas en supermercados, de la misma manera como se hace en Venezuela.

¿Cuánto es?

A la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de Argentina dejaron de publicar la tasa de inflación durante seis meses, tras declararse una “emergencia estadística” con la intención de corregir las alteraciones que se hicieron a la metodología de cálculo durante la era Kirchner. La validez del número que levantaron los investigadores del MIT con el uso de un software que trabaja con precios en línea cubrió la falta de cifras durante el período y sigue siendo una referencia. Ya en 2012 la revista The Economist había usado el dato del MIT en sustitución del oficial, por las sombras que había sobre su medición.

“Lo que vimos en Argentina con el ocultamiento de las cifras es que no se logra nada con controlar las expectativas de inflación, porque cuando no tienes un indicador supones lo peor. Entonces la medida no sirve para bajar la inflación, al contrario, introduce más incertidumbre. Es como quitar el termómetro que necesitas para saber cuándo hay que tomar medidas”, señala Cavallo.

En 2014 el Banco Central de Venezuela comenzó a retrasarse en la divulgación de sus balances, una obligación constitucional que soporta el objetivo fundamental de este ente: lograr la estabilidad de los precios y preservar el valor de la moneda. El artículo 319 de la Constitución dice que el BCV deberá dar informes periódicos “sobre el comportamiento de las variables macroeconómicas”.

El artículo 4 de las Normas que Regulan el Índice Nacional de Precios al Consumidor de 2008, un indicador con el que se construye el de la inflación, es mucho más preciso y señala que este dato “será divulgado mensualmente, dentro de los primeros diez (10) días de cada mes”.

En 2014, cuando el BCV comenzó esa política de ocultar las estadísticas económicas –aunque es una práctica que se aplica en otros sectores, como el epidemiológico– la inflación cerró en 68,5%.

El año siguiente –que cerró en 180,9%– no se conoció el dato sino hasta febrero de 2016 y de la inflación de ese año no se ha hecho una publicación oficial. Van 20 meses sin indicadores.

En abril de 2017 un informe del Fondo Monetario Internacional, a quien el gobierno está obligado a rendir cuentas de estos indicadores, reveló finalmente el dato que a la luz de los incrementos de precios que se han registrado en el último mes todavía luce lejano para el nivel de empobrecimiento del venezolano: la inflación alcanzó 274,4%, según lo reportado por el BCV al organismo multilateral.

En los gráficos de los investigadores del MIT la curva roja va en ascenso.  En las últimas 3 semanas de agosto pegó un brinco de 15% a 25%. “No hay dudas de que Venezuela se encamina hacia una hiperinflación. Sobre todo si no hay un cambio en la política económica. Nuestras estadísticas diarias muestran un aumento sostenido en la tasa mensual de inflación de Alimentos y Bebidas, que ya supera al 30% por mes y continua subiendo. Cuando la inflación es alta también tiende a ser muy volátil mes a mes, por eso es importante tratar de medirla con alta frecuencia. Sin duda es un número altísimo. Se nota que allá las cosas han empeorado. A las tasas que medimos en Inflación Verdadera, un salario fijo en bolívares perdió 30% de su poder de compra en solo 3 meses. A este ritmo, va a perder cerca de 80% de su valor en un año”, señala Cavallo al otro lado de la línea telefónica.

Ante la ausencia de cifras oficiales la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional comenzó a levantar el indicador este año. El jueves presentó el dato de agosto: se ubicó en 33,7%, un récord histórico, la cifra de inflación mensual más alta registrada en el país. Es un récord con el que muchos consumidores seguramente se estrellaron en la caja de algún supermercado, donde se hace común la embarazosa escena en la que los clientes deben devolver productos para poder llevarse un mercado cada vez más pequeño y cada vez más costoso.

“La inflación viene subiendo fuertemente desde junio. En julio saltó y el aumento en agosto es muy significativo”, señala el diputado y economista José Guerra.

El parlamentario explica que tres factores están incidiendo en la aceleración del aumento de precios: “Primero, se han permitido aumentos de precios de productos que antes estaban regulados, como la leche o el arroz que los están vendiendo a precios de dólar paralelo, porque empezaron a desaparecer y así los precios no oficiales se van democratizando; segundo, el aumento del dólar paralelo, pues más nadie salvo el gobierno está importando a 10 bolívares por dólar; y tercero, el problema de la liquidez que se ha sextuplicado en lo que va de año, aunque no haya efectivo, pues el Banco Central de Venezuela está financiando el déficit de Pdvsa”.

La metodología de medición que hace el Parlamento es similar a la que hace el BCV. Un grupo de encuestadores sale semanalmente en 6 ciudades del país a registrar los precios de una canasta de 250 productos y servicios. Los datos se pasan a una hoja de Excel y de ahí sale el cálculo.

Con la evolución que ha tenido el indicador este año, Guerra hace un pronóstico de hiperinflación para finales de 2017, un escenario que merodea como un fantasma a la economía venezolana desde hace 2 años. Se habla de hiperinflación cuando los precios aumentan 50% en un mes.

Para Guerra, si se mantiene un promedio de 22% de inflación mensual en lo que queda de año, 2017 cerrará con el indicador por encima de 1.000%. “Eso es un nivel de hiperinflación para estos tiempos y con una economía cerrada es difícil protegerse. En una economía abierta podrías adelantar el consumo, comprar bienes. Pero aquí no hay bienes qué comprar, así que el margen de protección es literalmente cero, sobre todo en sectores clase media y baja para quienes la mitad de los ingresos se va en alimentos”.

Lo que no se puede ocultar

En el habla cotidiana ya ocurre una devaluación. La gente empieza a restarle ceros a las cantidades. Habla de cosas que cuestan 50 bolívares, aunque en realidad se trata de 50.000 bolívares. A la vuelta de 10 años de la reconversión de la moneda, los montos vuelven a hacerse inmanejables.

El investigador de la Universidad Simón Bolívar, Marino González, especialista en políticas públicas, señala que el venezolano ha naturalizado el fenómeno inflacionario, porque el país enfrenta este problema desde hace 3 décadas. “El último año con una tasa menor a 10% fue 1983, hace 34 años. Las personas y las instituciones han generado una adaptación perniciosa al hecho inflacionario. Cuando otros países de América Latina comenzaron tener tasas muy bajas, nosotros las mantuvimos por encima de 10%, que ya es un gran problema, porque la productividad y el rendimiento de los ingresos va a estar muy determinado por ese indicador”, explica.

Cuando este indicador se combina con recesión económica, como la que vive el país desde 2014, las adaptaciones a la inflación que se pueden hacer son insuficientes. Prácticamente la única medida que ha tomado el gobierno de Nicolás Maduro para intentar pisarle los pasos a la inflación es aumentar el salario mínimo, una medida que este 2017 se ha aplicado 3 veces en 8 meses. Esta medida beneficia a pocos, pues solo 4 de cada 10 trabajadores tiene empleos formales.

“Los más pobres son los que más sufren la inflación, pues son los alimentos los que siempre tienen una tasa de inflación superior al promedio de otros bienes. Las familias en pobreza extrema no tienen mecanismos de compensación, estas no ganan salario mínimo porque no tienen. Por ello vemos que en 2015 la pobreza extrema llegó a 50%, superior al 23% de pobreza no extrema. El gobierno compensa al que tiene trabajo y la mayoría no tiene”, añade González utilizando datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Venezolano, realizada desde 2014 por la UCV, la USB y la UCAB.

El investigador aporta otro dato que muestra como la inflación, pese a que no se publica oficialmente, va demoliendo los ingresos de los venezolanos y comprometiendo el futuro del país. “Entre 2014 y 2016, 14% de los venezolanos perdió sus pólizas de salud porque no las pueden cubrir. Esto es un hecho evidente de la inflación”. A esto suma 1 millón de niños –la mitad de los que han nacido en los últimos 3 años– que no se están alimentando bien en sus primeros 3 años de vida, lo que disminuirá la capacidad del país que vendrá, pues será más grande la carga de la pobreza estructural.

González describe la inflación como un incendio que se va propagando. “Esta es la peor contracción social que se ha visto en Venezuela, más allá de la calificación de si esto es o no hiperinflación. El número de niños que no están comiendo, los que pierden seguro, los que salieron de la escuela privada y pasaron a la pública, eso es empobrecimiento. La inflación es como un incendio que destruye el capital de posibilidades de salir para adelante y si a eso se le agrega el deterioro de la inversión pública, las familias venezolanas se encuentra solas contra el mundo”.

Se buscan voluntarios

Para el capítulo Venezuela del Billion Prices Project los investigadores están buscando venezolanos voluntarios para la recolección y la validación de los precios. Para participar es necesario bajarse una app (disponible solo para Android) y comprometerse a registrar semanalmente el precio de 10 productos en un mismo supermercado e ingresarlos en la plataforma junto con una fotografía. Los nombres de las tiendas no son divulgados. Quienes no estén en el país también pueden ayudar al equipo del MIT a validar los precios que envíen los usuarios en las fotografías. Las instrucciones detalladas están en la webinflacionverdadera.com

“Nuestro trabajo académico en el Billion Prices Project apunta justamente a entender cómo las nuevas tecnologías nos permiten medir mejor lo que está ocurriendo en la economía. Mucha gente cree que esto se aplica solo a países desarrollados tecnológicamente, pero no es así. En algunos países podemos usar precios online con gran éxito. En otros, como Venezuela, no encontramos mucha información de precios en la web, pero podemos usar teléfonos y voluntarios (lo que llamamos crowdsourcing) para obtener mediciones alternativas de inflación”, señala Alberto Cavallo, docente del MIT.

Para incentivar la participación de voluntarios a finales de septiembre sortearán 10 giftcards de 10 dólares cada una entre el voluntariado. (El Nacional)

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