Le quedan 6 meses, máximo por Francisco J. Quevedo

ResaervasInternacionales

 

Al paso que vamos, a este gobierno le quedan seis meses, de reservas internacionales, queremos decir. Porque si nos guiáramos por las palabras de Henry Ramus Allup el domingo, al ser electo como el nominado de la MUD para presidir la nueva Asamblea Nacional, como tal, no llega tan lejos.

Las importaciones de Venezuela han venido sufriendo recortes, cayendo desde un pico de US$ 54,76 millardos en 2012, a US$ 45,15 millardos en 2013 y un estimado de US$ 38,16 millardos para el 2014 (porque, recordemos que el BCV no publica estadísticas de muchas cosas desde hace rato) que nos lleva a calcular que en 2015 el paìs habría importado a duras penas unos US$ 32,27 millardos, debiéndole a cada santo una vela.

Como quiera que el precio del petróleo sigue cayendo (el Presidente Maduro lo citó la semana pasada como US$ 28 Bbl), podemos proyectar este ritmo de recortes hacia el 2016, siendo conservadores, con lo cual estimaríamos que el país importe unos US$ 27,5 millardos este año que comienza, la mitad de lo importado tres años atrás. El problema está en que a estos precios, las exportaciones de PDVSA, aún si se cobraran todas, es decir, sin contemplar lo que se le fía a Cuba y a  Petrocaribe, ni la tajada que se lleva China para cobrar la hipoteca que dejó Chávez, no deben superar los US$ 18 millardos. Allí hay ya una brecha de divisas de US$ 10 millardos. Y recordemos lo que dijo Eulogio Del Pino, si los países desarrollados colman sus inventarios que están ya al 90%, y merman sus compras, aunado al flujo de producción iraní, a la reiterada renuencia de los sauditas a recortar su producción y a las exportaciones de los EE.UU., lo que puede sobrevenirse es una catástrofe en el mercado petrolero. Y ahí, entonces, si se nos monta la gata en la batea.

Con reservas internacionales de US$ 16,5 millardos y compromisos de deuda sobre US$ 16,1 millardos, según reseñaba El Nacional recientemente, claramente habrá que escoger entre importar a este ritmo o pagar la deuda. Si consideramos que 10% de esas reservas son una liquidación navideña del Fondo Chino (¡Jo-jo-jo!), lo que tenemos realmente si acaso basta para importar seis meses, eso es, si es que no se opta por pagar la deuda quemando las reservas internacionales, cosa que destrozaría el valor del bolívar, llevando el cambio implícito al infinito, literal y matemáticamente, y con el, al INPC. Si se da la catástrofe de precios petroleros y esta gente se empeña en su por demás fallido modelo económico, haremos compras con carretillas de billetes de cien.

Así que a este gobierno le quedan quizás tres meses, para rectificar, podríamos decir, como parece advertirle Ramos Allup, eso para ponerlo “light”, o seis meses, para sobrevivir con los ahorros que le quedan al Banco Central de Venezuela. Resta ahora ver si se declarará en rebeldía ante la nueva Asamblea, y el mandato del Pueblo, lo cual puede destatar una catástrofe política y económica sin precedentes. Si Maduro se empeña, como parece, en apretar los controles, caeremos en una crisis humanitaria que lo desalojará de Miraflores, por las buenas o por las malas, como vaticina Heinz Dietrich.

 

@qppasociados

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