ONU pide más diversificación económica a países pobres que dependen de exportaciones

ONU pide más diversificación económica a países pobres que dependen de exportaciones

onu1.jpg

onu1

 

Los países pobres que dependen en gran medida de las exportaciones de productos básicos necesitan diversificar más sus economías ante la caída del precio de esas materias, recomendó hoy la ONU.

Un nuevo informe de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) de Naciones Unidas señala que entre 2003 y 2011 el auge de los precios de los productos básicos aceleró el crecimiento económico de muchos países en desarrollo dependientes de su venta.

Esa tendencia se ha ralentizado o incluso revertido desde que posteriormente los precios internacionales de las materias primas se han estabilizado a un nivel más bajo, con previsión de que se mantengan como estaban en 2010 (excepto los del petróleo, que podrían elevarse un 50 %) o suban ligeramente hacia 2030.

El secretario general de la UNCTAD, Mukhisa Kituyi, remarcó en un comunicado que dos tercios de los países en desarrollo dependen de los productos básicos.

Instó a diversificar sus economías añadiendo valor a sus materias primas o invertir en otros sectores menos propensos a los caprichos de los mercados internacionales de esos productos.

Los efectos varían entre regiones pues mientras en África se espera que los precios de los alimentos disminuyan por la mayor producción y explotación de las tierras, en el este y el sur de Asia aumentarán por el auge de la demanda.

En el mundo hay 44 países pobres altamente dependientes tanto de las importaciones como de las exportaciones de materias primas, entre ellos Afganistán, Burkina Faso, Nicaragua, Cuba o Sierra Leona.

El economista de la FAO George Rapsomanikis, uno de los expertos que ha dirigido el estudio, explicó a Efe que la caída de los precios puede afectar al comercio de dichos países, que tienen que abaratar sus ventas al exterior e importar otros productos como las manufacturas a precios que no bajan o lo hacen a un ritmo más lento.

Igualmente pueden disminuir los ingresos fiscales, en detrimento de las cuentas públicas, y limitar las políticas gubernamentales, con menos fondos para educación o sanidad, detalló.

Rapsomanikis consideró posible que los precios bajos de esas exportaciones repercutan en la disminución de los ingresos de los pequeños agricultores como los del cacao o del algodón.

Se necesitarán muchos esfuerzos para cambiar la canasta de productos básicos. No es fácil porque la diversificación también implica la transformación de la economía y el traspaso del trabajo de la agricultura a otros sectores, enfatizó el especialista.

Pese a las dificultades, agregó que “hay formas de reforzar los vínculos entre ese sector exportador y la economía incrementando la productividad, aumentando así los ingresos de los productores”.

Las políticas contracíclicas y redistributivas son otro recurso: existe la posibilidad de ahorrar dinero cuando los precios son altos para luego invertirlo en medidas de protección social cuando bajan los precios con vistas a lograr un crecimiento inclusivo.

El informe de la ONU recoge casos como el de Costa Rica que, de exportar básicamente café y banano en la década de 1950, pasó a diversificar su economía y desarrollar la venta de otros alimentos de más valor convirtiéndose, por ejemplo, en el mayor exportador de piñas.

También se analiza cómo los altos precios de la soja contribuyeron al crecimiento económico de Argentina y Brasil, que implementaron programas sociales para promover la inclusión de los más pobres.

Se dan además paradojas como la de Zambia, que experimentó un rápido crecimiento en la última década por los elevados precios del cobre y al mismo tiempo vio crecer la desigualdad y la pobreza.

Enviar Comentarios



© Manapro Consultores

Enviar Comentarios