Joana Vasconcelos: Estética femenina a gran escala por Francis Salazar
« El estado actual del mundo exige que las mujeres se tornen menos modestas y suenen, planeen y actúen, se arriesguen en mayor escala.”
Charlotte Bunch
El arte contemporáneo por su naturaleza flexible, siempre ha sido blanco de múltiples interpretaciones y lecturas, dejando al espectador libre en la elaboración de juicio en su experiencia estética.
El Palacio de Versalles en esta ocasión, tiene el placer de invitar al público a apreciar una de las exposiciones de arte contemporáneo más provocadora, en cuanto a discurso estético se trata. Es el caso, de la obra de la artista franco-portuguesa Joana Vasconcelos.
Posteriormente a las polémicas muestras de sus antecesores Jeff Koons y Takashi Murakami, llega no sin menos desparpajo Joana Vasconcelos, a entregarnos un escenario real invadido de una arbitrariedad feminista y lúdica, en uno de los monumentos más significativos de historia en el mundo.
Es así como podemos experimentar del proceso creativo, basado en la apropiación del espacio y del objeto, de su descontextualización y de su lectura subversiva y provocadora.
El discurso formal de Joana Vasconcelos está basado en la representación del objeto a gran escala, objetos pre_existentes del imaginario femenino para enaltecerlos de sus realidades cotidianas. La finalidad subyacente del presente discurso radica en la contraposición de los opuestos, es decir, la critica entre la sociedad contemporánea y la identidad colectiva, la situación de la mujer dentro de la sociedad que la circunda, la distinción de clases y la identidad nacional.
Es así como a través, de inmensos objetos llenos de ludismo, ironía, elaborados con materiales cotidianos y en ocasiones cubiertos en redes, Vasconcelos logra crear un espacio grandilocuente a semejanza de la Opera en el Palacio de Versalles: atmosfera que establece un tiempo suspendido entre la realidad y el sueno, entre lo cotidiano y el lujo.
Por ejemplo la obra Marilyn, inmenso par de tacones realizada con cacerolas y cubiertos, viene a hacer alusión al modelo de tacones utilizados por Marilyn Monroe y todo lo que ella misma connota: la feminidad extrema.
Esta obra en particular a partir de su carácter estético, tiene como problemática la mujer y su lugar en el mundo, tanto la mujer ama de casa, la amante, la niña, la guerrera…
A su vez, si observamos la obra titulada Perruque (Peluca), observamos una especie de mirada falocéntrica, como una respuesta al estado permanente de violencia y desprecio contra las mujeres y su aspecto físico.
En la pieza Corazón Independiente Vermelho, transitamos observados por una obra que invade todo el espacio, recreándolo en una metahistoria real –afectiva. Este corazón en su disposición espacial muestra la misma ficcionalidad de construir el sujeto, la parodia de la edificación de la feminidad bifurcada en la ironía, el glamour, el disfraz y la máscara.
La artista Joana Vasconcelos crea representaciones en las que el género no se ha visto suprimido ni desmaterializado, sino todo lo contrario, reivindicado, cuestionado, deconstruido y reconstruido. Todo ello es irreverencia, y la irreverencia significa combatividad.
Combatividad, subversión radical de la imagen al asumir el hecho artístico como superficie liberadora y legitimadora, expresión de esa máquina infinitamente deseante que es el arte.
Lic. Francis Salazar















