Muchas veces hemos hablado de WhatsApp, la alternativa al Blackberry Messenger de RIM y el iMessage de Apple, una plataforma de mensajería realmente multiplataforma con aplicaciones para Android, Blackberry, iPhone, Symbian y Windows Phone. Aunque su diseño no es el más espectacular de los servicios de mensajería cumple un principio básico: función sobre forma.

Poco a poco hemos visto como un mercado casi impermeable y marquista como el Venezolano, que parecía estar dominado por una élite que imponía el Blackberry Messenger como instrumento predilecto de la mensajería texto en los negocios, se ha ido abriendo para incorporarnos a todos vía WhatsApp.

Y lo mismo parece estar pasando en el mundo entero ya que WhatsApp está mandando diariamente más de mil millones de mensajes de texto a nivel mundial, llegando a direccionar, en algunos momentos, hasta 700 mil mensajes por minuto.

En el último comunicado oficial de WhatsApp, nos ayudan a entender que la empresa confía en los usuarios y en la libertad de escogencia de los mismos: “El mercado de la mensajería de texto se está moviendo. Decisiones sobre plataformas, sus precios y la experiencia que le ofrecen al usuario son los temas más populares estos días. Como líderes del mercado de mensajería instantánea manejando mil millones de mensajes diarios, entendemos que el poder está con el consumidor.”

WhatsApp cree entonces en la democratización de los servicios, en el acceso a la tecnología sin barreras de plataforma, nada molestaría una remodelación en cuanto al diseño, pero por el momento ningún otro competidor cuenta con al popularidad y el éxito de esta empresa, competir contra ella en sistemas de mensajería abiertos no es una posibilidad y poco a poco los competidores van muriendo en un ecosistema que controlan.