Tallin, Estonia
Todo comienza por el año 950, cuando junto a la Bahía de Talin, aparece un puerto, un mercado y la ciudadela de Trompea… así se dibuja la primera silueta de lo que luego llegará a ser una de las ciudades mas hermosas vista desde el mar.
Esta silueta, que ha permanecido en muchos aspectos inalterable, ha tenido una larga historia a través de los siglos, hasta finalmente lograr su categoría de “República” recientemente en 1.991, pero sus costumbres, tradiciones y su agradable gente, han quedado siempre prendados en los corazones de aquellos que tienen la dicha de visitarla.
Talin es una capital medieval y si decide caminarla apaciblemente, al atravesar sus muros y caminar por sus empedradas calles, sentirá todo un placer al saborear la historia misma !!! Hay que ver: la Fortaleza de Trompea -plena de leyendas-, la sede de La Caballería, el Museo de Bellas Artes, La Casa de Gobierno, la Cancillería de Estado, la Plaza del Ayuntamiento y arriba, el guardián de la ciudad: “El Viejo Tomás”.
El Ayuntamiento de Talin, es el único medieval que se conserva en el Báltico, de un estilo gótico tardío fue construido entre 1.402 y 1.404 con piedra caliza. También está la Iglesia de San Olav, la de San Nicolás, La del Espíritu Santo y una preciosísima, La Catedral de Alejandro Nevski que data del finales del siglo XVIII.
Todo en Talin está pleno de colorido, a pesar de su antigüedad aquí se respira mucha alegría y juventud. Si desea encontrar una maravilla de la antigüedad, un hermoso e histórico ícono Talin seguramente será el sitio adecuado.













